La obra de Palau, entre lo rupestre y contemporáneo

lunes, 16 de abril de 2007
México, D F, 16 de abril (apro)- Con materiales que remiten a la tierra y la naturaleza --como las fibras naturales, la lana, el papel, hojas de maíz y amate-- y dan a sus obras la idea de un arte antiguo y hasta rupestre, aunque con expresiones totalmente contemporáneas, Marta Palau ha transitado por distintos caminos en el arte Arraigada en México desde 1940, donde llegó con su familia como refugiada luego de la derrota de la segunda república española, la artista nacida en Lérida, España, en 1934, comenzó su trayectoria plástica en la década de los años cincuenta del siglo pasado, al realizar sus estudios en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda", y participar en los cursos de tapiz del maestro Joseph Grau Garriga en Barcelona Para dar cuenta de su trabajo, la editorial Turner acaba de publicar el lujoso libro Marta Palau Naualli, que será presentado este miércoles 18 de abril en el auditorio del Museo Universitario de Ciencias y Arte (MUCA), ubicado en el Circuito Interior, en el costado sur de la Torre de Rectoría en Ciudad Universitaria, con la participación de los investigadores del arte Cuauhtémoc Medina, Rita Eder y José Luis Barrios, así como de la artista avecindada en Tijuana "Su mundo es Baja California", dice el dramaturgo Emilio Carballido en el texto "La Raíz", con el cual introduce los ensayos de los siete especialistas que en el volumen de 262 páginas ofrecen su propia visión de la obra y trayectoria de Palau Carballido habla, además, de la utilización que hace la artista de los materiales de esa región peninsular que remiten a la frontera, al desierto y la falta de humedad, pese a estar rodeada por dos mares Dice el autor veracruzano que Palau "tiene una raíz hondamente hundida De ahí extrae su jugo vital, de ahí brota su obra: sus hojas, sus flores y frutos vienen de las cuevas pintadas, de los desiertos junto al mar, del oasis inmediato de las costas De toda esa fantástica geografía de la península, pero con énfasis de su amor a la original relación de los habitantes con el universo Pericúes y guaycuras, de los que ya no quedan herederos sobre la tierra: K?miai, cochimi, cucapah, pai pai y kiliwa y ya de algunos quedan menos de veinte" Aunque los materiales que utiliza Palau no sólo remiten a su "segunda" tierra natal En su ensayo "Un trocito de madera entre los dientes", el historiador de arte Francisco Reyes Palma relata que en la ciudad de Tarrasa, donde vivía la familia de la artista, se podían ver los efectos de los bombardeos de la guerra civil española en Barcelona Cuando se escuchaba el ruido de los aviones, Palau, que entonces contaba con cuatro años de edad debía quedarse bocabajao sobre el piso del patio de su casa con un trocito de madera entre los dientes para evitar que por el miedo le castañearan El libro de Tusquets no sólo da cuenta de este tipo de pasajes en la vida de la artista Cuenta también cómo comenzó a pintar con David Alfaro Siqueiros hacia 1979, cuando el muralista realizaba la obra en el Poliforum Pero ella sólo resiste unos días pues no coincide con el planteamiento artístico de él, aunque Siqueiros decide darle crédito en el trabajo final Luego incursiona en el textil y posteriormente en lo que llamarían los críticos la "escultura blanda", pues al mismo textil va dándole volumen mediante diversas técnicas El título del libro se refiere a una figura chamánica femenina, Naualli, con la que personifica a "la antigua bruja, nigromante, maga, hechicera, sacerdotisa, adivina o curandera", y a la cual Palau ha plasmado en sus imágenes como la hendidura vaginal a lo largo de varias series artísticas El volumen presenta un centenar de imágenes con detalles o las obras completas de la artista Y sobre su quehacer escriben además de Carballido, Reyes Palma, Medina (Escultura suave, disidencia suave); Eder (Marta Palau; artista contemporánea); Barrios (Lo liso y lo estriado: tránsitos, mesetas y huellas deleuzinas sobre Marta Palau); Renato González Mello (Paisaje alquimista); Ida Rodríguez Prampolini (Muy querida Marta); y Gerardo Mosquera (Nfinda mató a Versalles)

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