Confusión Electoral

domingo, 22 de abril de 2007 · 01:00
Detrás de las elecciones presidenciales en Francia ?cuyas votaciones en primera vuelta se realizaron este domingo 22? subyace un fenómeno inquietante: millones de ciudadanos descreen de las instituciones políticas de este país Más: no parece importarles la ideología de los candidatos y pueden cambiar de un momento a otro su preferencia P ARÍS- Los sondeos de opinión publicados en vísperas de la primera vuelta de los comicios presidenciales franceses ?realizada este domingo 22? enviaron dos señales contradictorias: por un lado, que Nicolas Sarkozy, candidato de la Unión para un Movimiento Popular (UMP), y Ségolène Royal, del Partido Socialista (PS), podrían calificar para la segunda vuelta, y por el otro, que más de la tercera parte del electorado, cerca de 15 millones de personas, seguía sin saber por quién votar El proceso electoral francés ha estado marcado por las paradojas Por ejemplo, Royal, la candidata socialista, se apoderó de postulados de la derecha; Sarkozy, el abanderado de la derecha y ministro del Interior, hizo lo mismo con asuntos propios de la izquierda Más aún: ciudadanos que votaron por un partido en comicios pasados podrían hacerlo ahora por otro de tendencia ideológica totalmente distinta, lo cual muestra, en los hechos, a un electorado indeciso y volátil Los sondeos de opinión daban como favoritos a cuatro de los 12 candidatos participantes: Sarkozy; Royal; el centrista François Bayrou, líder de la Unión para la Democracia Francesa (UDF), y el ultraderechista Jean Marie Le Pen, dirigente del Frente Nacional Los ganadores de este domingo 22 se enfrentarán el próximo 6 de mayo en votaciones de segunda vuelta, las cuales determinarán quién será presidente de Francia durante el período 2007-2012 La primera etapa del proceso electoral mostró facetas ocultas de este país Entre ellas sobresale una evidente misoginia La confirmación de Ségolène Royal como aspirante a la presidencia suscitó asombro, interés y entusiasmo en la opinión pública Sacudir el muy "viril" mundo político francés sedujo a muchos ciudadanos, a quienes les pareció atractivo pensar en una mujer como presidenta Los problemas empezaron cuando Royal se lanzó a la conquista de la candidatura en su propio partido Varios de sus compa- ñeros socialistas lanzaron los primeros ataques en su contra A lo largo de toda su campaña siguieron hostigándola y en vísperas de la primera vuelta le asestaron golpes durísimos Por ejemplo, Michel Rocard, un personaje histórico del Partido Socialista, insistió públicamente en la necesidad de una alianza entre Bayrou y Royal para vencer a Sarkozy Semejante propuesta, dio la impresión de que corría peligro el pase de Royal a la segunda vuelta e implicaba matizar el discurso de izquierda de la candidata Poco a poco las críticas contra Royal fueron más generalizadas e insidiosas, hasta el punto en que rebasaron de manera sistemática el ámbito de la política Fue calificada como tonta, incompetente, ignorante, insegura, autoritaria, ambiciosa, inexperimentada, mal vestida, burguesa, hija de militar, demasiado guapa, demasiado fría En este último punto, las alusiones sexuales apenas se disimulaban También sus contrincantes fueron cues- tionados, pero de manera distinta, pues no se les vituperó Las críticas se enfocaron sobre todo a sus programas y conceptos políticos En realidad, de manera consciente e inconsciente, buena parte de la clase política, de los medios de comunicación masiva y de la opinión pública de Francia manifestaron su temor ante la perspectiva de que una mujer lleve las riendas del país Los olvidados No se puede entender esta primera parte de las campañas presidenciales sin recordar el impacto que causaron en los franceses los siguientes hechos: el triunfo electoral del ultraderechista Frente Nacional, que le permitió a ese partido competir en la segunda vuelta de las pasadas elecciones presidenciales (2002); el rechazo a la Constitución europea (2005); los motines en los suburbios de París (2005), y la movilización estudiantil contra el Contrato de Primer Empleo (2006) En estas cuatro crisis, la derecha y los socialistas pagaron las consecuencias de su "autismo político" La presencia de Le Pen en la segunda vuelta electoral de 2002 y el "no" de los franceses en el referéndum sobre la Constitución europea son fenómenos complejos En ambos casos existieron votos que expresaron las convicciones ideológicas de los partidarios de la ultraderecha o del altermundismo y de la izquierda radical, pero distan de limitarse a estas cuestiones Investigaciones sociológicas revelan ejemplos frecuentes de electores que votaron en 2002 por Le Pen y que apoyaron a los altermundistas en su rechazo a la Constitución europea en 2005 Así, en sólo un período de tres años, amplias franjas de electores apoyaron dos tendencias ideológicas dispares y contrapuestas Los analistas difieren sobre la definición de esta "volatilidad": unos hablan de votos de "protesta" y otros de votos de "reafirmación" En ambos casos las estadísticas muestran que muchos de estos electores "volátiles" pertenecen a sectores sociales desfavorecidos ?obreros, empleados de servicios y miembros de la clase media baja? que obtienen bajos salarios, sufren desempleo, viven en la precariedad, enfrentan problemas de seguridad en sus barrios y carecen de perspectivas para ellos y sus hijos Estas capas sociales ya no constituyen una "clase homogénea" en el sentido que se daba a esta categoría hasta los años setenta, la cual implicaba una idea de colectividad Ahora forman un mosaico de trabajadores empobrecidos, con situación económica frágil, permanentemente amenazados por el desempleo y la falta de seguridad social, y que no se sienten representados por las instituciones políticas francesas De acuerdo con datos oficiales, 15 millones de personas mayores de 15 años ?cifra equivalente a 50% de la población económicamente activa? tienen condiciones laborales cada vez más precarias De éstas, 12 millones forman parte del padrón electoral Al votar a favor de Le Pen o en contra de la Constitución europea, una amplia franja de esas capas sociales se valió de las urnas para recordar su existencia a la clase política Las revueltas de los suburbios y de los estudiantes, aunque muy distintas, expresaron también exigencias urgentes: la integración adecuada a un sistema político, económico y social que los ignora o que les ofrece mayor precariedad Estas crisis fueron determinantes, pues convirtieron a "los olvidados" en uno de los factores más importantes dentro de las campañas electorales Royal fue la primera en sacar las lecciones del fracaso de su partido en 2002 En medio de burlas y señalamientos de que es una "demagoga", recorrió el país durante varias semanas y organizó "debates participativos" con los franceses para, según dijo, "entender sus vivencias y percibir sus aspiraciones" Después de esa consulta, elaboró un programa titulado Pacto presidencial, inspirado en modelos socialdemócratas escandinavos, el cual pretende conciliar los imperativos de la economía de mercado con la necesidad de justicia social Además, no vaciló en apropiarse de postulados que habitualmente reivindican la derecha y la ultraderecha francesas: la seguridad y la identidad nacional En su afán de no permitir que Le Pen y Sarkozy monopolizaran los símbolos patrios, la candidata pidió a las familias que colocaran una bandera nacional en sus casas Esa posición ?totalmente inusual para la izquierda francesa? causó bastante revuelo dentro del PS, entre los intelectuales y en sectores acomodados del electorado socialista Por su parte, Sarkozy se lanzó a un peligroso ejercicio de equilibrismo político para seducir a los electores del Frente Nacional y, al mismo tiempo, seguir dando garantías al sector empresarial y financiero Después de reafirmar sus convicciones liberales, se dijo partidario de una cierta dosis de intervención estatal en la economía y multiplicó promesas de justicia social dirigidas a los más desfavorecidos En sus discursos hizo una mezcolanza de todas las ideologías Se refirió indistintamente a los fundadores del socialismo francés, a Charles de Gaulle ?a quien, por cierto, nunca admiró? e inclusive a Juan Pablo II Insistió en la necesidad de crear un ministerio de la inmigración y la identidad nacional, y subrayó que la presencia de inmigrantes en Francia amenaza la identidad del país Además, expresó su convicción de que existen genes que predisponen a la delincuencia Al cierre de esta edición (jueves 19), ningún experto puede prever si las "audacias patrioteras" de Royal o los discursos provocadores de Sarkozy convencieron a amplios sectores sociales desfavorecidos Pero quedó claro que la primera asustó a los electores socialdemócratas más moderados y el segundo causó inquietud entre los electores tradicionales de derecha Fueron estos votantes ?socialdemócra- tas moderados, así como derechistas? quie- nes empezaron a interesarse en François Bayrou, líder y candidato de la Unión para la Democracia Francesa (UDF), lo cual explica su repentino ascenso en los sondeos de opinión De inspiración democristiana, Bayrou ?como militante y dirigente de la UDF? fue durante los últimos 25 años un indefectible compañero de ruta del Reagrupamiento por la República (RPR), el cual se convirtió en 2002 en el partido UMP, que lanzó la candidatura presidencial del actual mandatario Jaques Chirac Así, la "independencia ideológica" de Bayrou es muy reciente Aboga ahora por una "revolución tranquila" que pretende impulsar por medio de un nuevo partido centrista, el cual aglutinaría a dirigentes y militantes del UMP alarmados por las posturas de Sarkozy, así cómo a líderes y seguidores del Partido Socialista, desestabilizados por la campaña electoral de Royal El trauma ocasionado por las crisis que sacudieron el país en los últimos cinco años despertó un gran interés de los ciudadanos por las campañas electorales Diversos sondeos de opinión indican que 81% de los franceses las siguen muy de cerca y se aprestan a hacerlo con más intensidad durante los días que faltan para la segunda vuelta, programada para el próximo 6 de mayo ¿Cómo compaginan la volatilidad de la intención de voto de los electores con la atención creciente que suscitan los comicios? Hasta ahora nadie parece entender esta paradoja Voto juvenil Miles de franceses de distintos orígenes sociales acudieron a los mítines electorales Los teatros y espacios alquilados por los cuatro "grandes" candidatos ?Sarkozy, Royal, Bayrou y Le Pen? se llenaron de "seguidores" Y ello también ocurrió en los mítines convocados por algunos de los candidatos con menos probabilidades, como Olivier Besancenot, de la Liga Comunista Revolucionaria; Arlette Laguiller, de Lucha Obrera ?ambos de tendencia trotskista?; Marie George Buffet, del Partido Comunista, o José Bové, portavoz del altermundialismo Decenas de libros políticos escritos por o sobre los candidatos ?unos analíticos, otros panfletarios? se vendieron como pan caliente Internet empezó a jugar un papel importante en las campañas electorales, sobre todo entre los votantes jóvenes Diálogos televisivos en vivo y de varias horas de duración entre los principales candidatos, o entre franceses "comunes y corrientes", rompieron todas las marcas de audiencia Grupos de música rap, famosos en los barrios populares de los suburbios, y asociaciones civiles se movilizaron durante meses con el propósito de convencer a los jóvenes para que se inscribieran en las listas electorales De acuerdo con las estadísticas oficiales, se registraron 2 millones de nuevos electores, pero éstas no precisan cuántos de ellos son jóvenes Rost, uno de esos músicos, dice a la reportera que fue muy difícil convencer a los "muchachos" que acudieran a las urnas para expresar allí sus aspiraciones Y agrega: "Muchos de ellos acabaron por aceptar el reto de la vía democrática Si se dan cuenta de que sus votos no sirvieron para nada, no habrá modo de pararlos Y los autos que se quemaron hace dos años serán un chiste comparado con lo que desencadenará su frustración" Otra característica de las campañas electorales: el retiro sin pena ni gloria del presidente Jacques Chirac Celebrado internacionalmente por haberse opuesto a la guerra lanzada por George W Bush contra Irak, la figura del mandatario francés se desvanece paulatinamente Con su salida, un capítulo de la vida política francesa se cierra, al tiempo que se abre un espacio para una nueva generación Royal, nacida en 1953, Sarkozy, en 1955 y Bayrou, en 1951, no son, sin embargo, unos novatos Los tres han asumido cargos de alto nivel en la política y en la administración pública Pero ésta es la primera vez que aspiran a la máxima responsabilidad política del país Sarkozy y Royal, cada cual a su manera, sacudieron a sus respectivos partidos El primero arrancó el liderazgo de la UMP a los fieles lugartenientes de Chirac e impuso su candidatura contra viento y marea La segunda se apoyó en las bases del PS y en los líderes regionales para imponer la suya, aun en contra de la oposición de los poderosos integrantes de la dirección nacional de su partido, quienes no le perdonan ese atrevimiento Bayrou debe gran parte de su éxito a las divergencias internas de la UMP y del PS que Sarkozy y Royal agudizaron con sus posturas causando desconcierto entre los electores de ambos partidos Con 78 años de edad y su virulencia intacta, Le Pen aprovecha la campaña presidencial para pasar la estafeta de la dirigencia del Frente Nacional a su hija Marine, de 39 años, una política de armas tomar que busca "retocar" la imagen extremista del partido, sin hacer concesiones ideológicas Claude Weill, editorialista del semario Le Nouvel Observateur, apuntó con ironía el único punto en común de los 12 candidatos: se presentaron todos como "la única encarnación de un cambio radical", afirmaron ser "voceros de los sin voz" y manifestaron su determinación de "devolver al pueblo el poder que les fue confiscado" Burlón, Weill recalcó: "El hecho de que todos se presenten como candidatos opuestos a las ?élites? y contra el ?sistema? que impera en Francia es algo totalmente inédito y una ?exclusiva? mundial Los observadores extranjeros se notan bastante perplejos ante esta campaña electoral extraña en la que, por ejemplo, el ministro del Interior, líder del partido mayoritario en la Asamblea Nacional, se proclamó campeón de la ?ruptura?" ?