Aumenta el número de menores indocumentados que intentan llegar A EU

sábado, 28 de abril de 2007
Nueva York, 27 de abril (apro-cimac) - Nadie sabe qué pasó con Alberto Rodríguez: si está vivo o murió en alguno de los cruces que solía hacer a Estados Unidos La de Rodríguez es sólo una de las historias de las 32 niñas, niños y jóvenes que, en promedio, intentan diariamente cruzar la frontera En los últimos cinco años del gobierno de Vicente Fox, el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) atendió a 50 mil menores de edad, dijo el organismo, que afirmó que el fenómeno de las y los menores de edad llamados "fronterizos", se disparó considerablemente Sólo en el tercer semestre de 2006 proporcionó atención a 15 mil 584 menores de edad en sus 24 albergues ubicados en Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Chiapas Rosario, hermana de Alberto, relata que su hermano, cansado de los malos tratos de su mamá, del hambre y la miseria en que vivía, un día dijo: "Me voy al norte" Tenía 16 años de edad cuando realizó su primer viaje, y regresó sólo dos veces a la Ciudad de México para visitar a su abuelita, darle dinero y comprarles ropa y juguetes a sus hermanos "Después ?dice Rosario--, no supimos nada de él Como si se lo hubiera tragado la tierra" Añade que, un día, llegaron a su casa unos americanos procedentes de Carolina del Norte, que buscaban a Alberto "Querían saber cómo se encontraba, ya que quedó de regresar y lo estaban esperando Es un muchacho muy bueno, dijeron los americanos, sobre todo, buen trabajador "Los americanos se fueron y nos dejaron su dirección para que les avisáramos si volvíamos a saber algo de Beto Pero ya pasaron cinco años y nada No sabemos que pasó con él Ni una carta", señala Vía telefónica, Rosario, quien también emigró a Estados Unidos con su familia, añade: "Cansados de que nada cambiaba en México y pensando en encontrar algún día a mi hermano, llamamos a los americanos y les preguntamos si necesitaban trabajadores Dijeron que sí; que nos esperarían "Mi marido fue el primero en venirse para acá Luego, mandó por mí Ya instalados, los dos trabajamos en un hotel, y juntamos dinero para mandar traer a nuestras hijas Con todo y el miedo por el peligro y lo que pudiera pasar, las trajimos Aquí estamos, mis hijas y mi esposo Gracias a Dios estamos muy bien "Tuvimos miedo, sobre todo cuando, al tercer intento, pasaron a mis hijas, Favi y Nely Pagamos tres mil dólares por cada una Ahora, estamos juntos y contentos Nuestros patrones son muy comprensivos Y si se hace lo de la legalización, pues mucho mejor para todos Mis hijas quieren estudiar y ser algo en Estados Unidos", dice Explica que, desde el sexenio foxista están en espera de saber algo de Alberto y que no pierden las esperanzas "Tan pronto y nos den la residencia, lo buscaremos por todas partes Ahorita no podemos hacerlo, pues somos indocumentados Pero Dios nos va a ayudar" El caso de Alberto se suma a los cientos de desaparecidos al migrar a Estados Unidos

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