Lamenta Rosario Ibarra que los militares hagan de policías

miércoles, 23 de mayo de 2007
Oaxaca, Oax , 22 de mayo (apro)- Detrás del combate al crimen organizado se encuentra la estrategia de Felipe Calderón para "sembrar el terror y militarizar al país", advirtió Rosario Ibarra de Piedra, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en el Senado Se busca que "los soldados, con su uniforme verde olivo, patrullen por todos lados y sirvan para extinguir los movimientos sociales como el de Oaxaca", sostuvo la fundadora del Comité Eureka Y destacó que "es cosa vieja llevar al Ejército a todos los lugares, sin embargo, en estos momento ya no sabemos si los decapitados o los famosos ?levantones?, quienes lo cometen o quienes se los llevan son verdaderamente narcotraficantes, o si se los llevan las propias fuerzas --mal llamadas-- del orden" Lo único cierto, abundó, es que "una de las ideas del gobierno es sembrar el terror para que la gente pida la presencia de los soldados, y llenar el país de color verde olivo patrullando por todos lados" Lamentó que los militares realicen labores de policía, y aunque no sabe cuál va a ser el costo para la Secretaría para la Defensa Nacional (Sedena), lo terrible es que al Ejército violente la Constitución, pues su función es defender el país, y sólo los están convirtiendo en una policía represora Así mismo, recordó el triste papel que desempeñó el Ejército en la década de los sesenta y setentas, sin embargo, consideró que no todo ahí esta podrido, pues hay gente buena y honrada que le avergüenza se reprima al pueblo Descartó un eventual golpe de Estado, pues en el Ejército se impone una disciplina absurda, obtusa, anticonstitucional y mal entendida de parte de su jefe supremo Respecto del caso de Oaxaca, reiteró su postura de que el Senado declare la desaparición de poderes para que Ulises Ruiz se vaya Por lo pronto, presentará un punto de acuerdo en el Senado sobre la desaparición de poderes en la entidad, por las reiteradas violaciones a los derechos humanos Sin embargo, está consciente que dicha propuesta no va a pasar, por la "alianza malsana" entre PRI y PAN, aunque sí servirá para alertar a Amnistía Internacional, ONU y organismos de derechos humanos para que se den cuenta que ni en el Senado les quieren hacer caso Lo preocupante, abundó, es que movimientos sociales como Sicartsa, en Michoacán; La Parota, en Guerrero; Atenco, en el Estado de México, y la APPO en Oaxaca, son resultado de la ignorancia o excesos de los gobernantes

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