Con vista a la bahía

lunes, 28 de mayo de 2007
México, D F, 28 de mayo (apro)- Después de abordar temas místicos e históricos en sus textos más recientes, la prolífica dramaturga y novelista mexicana Maruxa Vilalta inicia una nueva etapa de su trabajo teatral con el reciente estreno de Con vista a la bahía, obra en la que prevalecen las relaciones humanas, en una historia que la autora define como "un conflicto entre la realidad y la imaginación, entre lo que eres y lo que quisieras vivir" El pretexto es la vida de un escritor a quien un supuesto "amigo de la infancia" le ofrece excelentes ganancias si participa en negocios ilegales A partir de esta anécdota Maruxa Vilalta hace gala de su conocimiento del idioma español y, sorprendentemente para quienes sabemos que se trata de una mujer mayor, ofrece un lenguaje que pareciera salir de la pluma de un joven dramaturgo El afecto, el sentido de compromiso, la integridad personal y la corrupción son algunos de los temas que permean este texto, en el que por momentos la parte anecdótica pasa a un segundo término para dar paso a un uso preciosista del lenguaje, del conocimiento de la poética teatral por parte de una autora que busca hablar de la naturaleza humana, pero de una forma pulcra en la que aun las malas palabras suenan doctas Los personajes son tres hombres y una mujer neoyorquinos, dos de ellos un escritor y una maestra de literatura en búsqueda de sus identidades y de reconstruir sus vidas amorosas; los otros, un gangster y su esbirro como los que hay en cualquier gran capital del mundo en búsqueda de "oportunidades de negocio" Pareciera tratarse de una historia banal pero, como se señala en el programa de mano, en lo no dicho o en lo apenas esbozado esta la sustancia de este texto, en aquello que se queda en el pensamiento de los personajes y que termina por resolverse, de múltiples maneras, en la cabeza de los espectadores "Nueva York es tierra de nadie y en esta historia es el espacio idóneo para hacer una crítica a quienes no ven bien a los migrantes, es una obra en la que hay un poco de critica para los gringos que no quieren recibirlos Es también un trabajo que quiero que ponga al teatro de México a nivel internacional, porque el teatro mexicano no es nada más costumbrismo, borrachos, tiros, pistolas y señoritas sentadas en la sala", señala la autora de obras como Nada como el piso 16, ganadora del Premio Juan Ruiz de Alarcón y Premio Sor Juana Inés de la Cruz en 1975 La corrupción es uno de los temas centrales de Con vista a la bahía, pero no tratado en forma panfletaria, de buenos y malos "No quise que esto fuera maniqueo, sino plantear simplemente dos maneras diferentes de ver la vida Que el espectador saque sus conclusiones", agrega quien ha sido ganadora en 10 ocasiones del premio de la crítica a la Mejor Obra del Año La parte más débil de este montaje lleno de frases vertiginosas, en el que el amor se asoma como una opción frente a un mundo materialista que ofrece opciones de dinero fácil a cambio de "un poco de corrupción", es la parte actoral, sustentada en un grupo disímbolo de histriones en el que el personaje protagónico (Brian), interpretado por David Trillo, es presentado con dosis de sobreactuación, por momentos contenida por el trabajo más sobrio de Marissa Saavedra (Alice) El final es abrupto, los espectadores quedan con la sensación de que algo más debería ocurrir En este sentido pareciera que la intención de Maruxa Vilalta es ofrecer una instantánea de un microcosmos neoyorquino para que cada quien termine de construir su propia historia, que puede ser la de cualquiera que en algún momento de la vida enfrenta la disyuntiva de hacer lo correcto o no Las funciones se realizan de jueves a domingo en el teatro El Granero

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