El "Circo Barroco"

lunes, 16 de julio de 2007 · 01:00
México, D F, 16 de julio (apro)- En el 2004 Alejandra González Anaya, coreógrafa y directora escénica del espectáculo "Circo Barroco" presentado recientemente --con llenos totales-- en el Teatro de la Ciudad, creó el concepto y participó en el montaje coreográfico de una pieza llamada "Miriñaque La levedad de las enaguas" con el grupo Humanicorp, dirigido por Gerardo Hernández El "Circo Barroco" no es más que una reedición de aquella obra, con algunos aciertos y múltiples errores La diversidad de la formación de González Anaya es amplia y basta: incluye desde el trapecismo hasta el ballet, pasando por la danza contemporánea Su talento como intérprete es innegable y la ha llevado ha ser invitada como bailarina a otras compañías Lo mismo sucede con la coreografía; y como prueba está su experiencia como coreógrafa titular en el espectáculo "Cabaret", que estuvo en el Teatro Insurgentes durante una larga temporada González Anaya renunció al grupo Humanicorp hace más de un año y medio, y decidió crear su propia compañía Con la misma escenografía de "Miriñaque", que seguramente era de su propiedad, intento hacer algo como un remake de la propuesta original En su primera versión la obra explicaba claramente lo que el símbolo de un miriñaque representaba en su vida: la cerrazón en la educación de las mujeres en su nativo Coatzacoalcos; el mundo católico y convencional que la atrapaba, y su fuerte decisión a romper con todo lo que le apretaba y la constreñía a ser la mujer que no quería ser El autoritarismo de su padre, la sumisión de su madre y la muerte de ésta última fueron detonadores para que Alejandra se atreviera a abrir una parte muy profunda de ella misma y corriera un riesgo enorme en una propuesta en la que estaba convencida de que miles de mujeres mexicanas se identificarían González sentía que su vida era una especie de jaula, de la cual ella siempre tuvo la llave para salir pero que siempre tuvo miedo de utilizar Un enorme miriñaque daba pie a una serie de escenas bien logradas gracias a que la escenografía rotaba y se movía para crear nuevas ambientaciones y espacios para explorar Si bien "Miriñaque La levedad de las enaguas" no tuvo ni la difusión ni el éxito merecido, perfiló a Alejandra como una de las posibles nuevas coreógrafas capaces de quitarse su propia coraza y exponer su propia intimidad Su acierto fue un paso hacia adelante en su carrera El "Circo Barroco" no logra ni por mucho la profundidad de "Miriñaque" González Anaya repitió ciertos recursos de esta obra, pero traicionó la idea original que la llevó a la primera creación Al mismo tiempo, la inmovilidad de la escenografía y la mala iluminación traicionaron también la espectacularidad de la primera propuesta De lo bueno que puede rescatarse destacan las interpretaciones técnicas de los bailarines que hacen un fuerte derroche físico, pero siempre sin controlar su energía y generar ciertos matices de interpretación artística Pero dado el título de "Circo Barroco" no hay problema, porque no hay mucho que esperar, sino el despliegue de fuerza y virtuosismo de los participantes Los "bailes" son bonitos y el público sale complacido y feliz Da la impresión de que Alejandra se volvió a meter a su jaula, a su espacio mínimo de seguridad ?su miriñaque? y creó un espectáculo que es una obvia secuela del presentado con el grupo Humanicorp bajo la dirección artística de Gerardo Hernández Con semejante talento, fuerza escénica y capacidad, Alejandra debería --cuando menos?intentar, por fin, salirse de la jaula, tirar la llave lo más lejos posible y nunca más volver a mirar hacia atrás

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