El patrimonio mundial de valor excepcional

lunes, 9 de julio de 2007
México, D F, 9 de julio (apro)- Durante la 31 reunión del Comité del Patrimonio Mundial (CPM) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO), realizada en Christchurch, Nueva Zelanda, se dio a conocer la inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial de 22 nuevos sitios, con lo cual suman ya 851 Dicha lista comenzó a crearse a partir de 1972 cuando se promulgó la Convención del Patrimonio Mundial en París, considerando que el patrimonio tanto cultural como natural está cada vez más amenazado "no sólo por las causas tradicionales de deterioro, sino también por la evolución de la vida social y económica que las agrava fenómenos de alteración y destrucción aún más terribles" y que el deterioro o la pérdida de un bien constituye un empobrecimiento "nefasto del patrimonio de todos los pueblos del mundo" El mecanismo para inscribir un bien o sitio es que cada nación presente un inventario de los bienes aptos para ser incluidos, con la documentación que los describa y justifique el interés que presentan Luego, a juicio de la convención, se incluirán los considerados de "valor universal excepcional" Originalmente, la lista se actualizaría al menos cada dos años Sin embargo, hace tiempo que la lista se incrementa anualmente y es ya tal la cantidad de sitios inscritos, que la propia UNESCO ha solicitado a los países miembros de la convención no presentar más de una candidatura al año Especialista en patrimonio, el arquitecto Salvador Díaz-Berrio, profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco y exmiembro de la Comisión Nacional de los Estados Unidos Mexicanos para la UNESCO, que preparó varios de los expedientes de sitios mexicanos incluidos, cuenta que cuando comenzó a aplicarse la convención se pensó en una lista no muy grande Se trataba de elegir un número reducido de bienes y lugares importantes Ahora, la lista rebasa los 850 El arquitecto comenta que "por así decirlo, se democratizó" y no es ya tan exclusivo como se planeó originalmente En el caso de México, con la reciente incorporación de Ciudad Universitaria, dada a conocer el pasado 28 de junio, suman 26 los sitios inscritos Quizá lo importante no es si son muchos o pocos los sitios considerados de "valor universal excepcional", como el hecho de que inscribir un bien en la afamada lista no garantiza per se su conservación Incluso, se ha constatado que en algunos sitios, luego de lograr la inscripción, se acelera el deterioro por el incremento del turismo y el descuido de los gobiernos que no aplican planes de manejo y preservación Se supone que la convención reconoce como obligación de los Estados suscriptores el "proteger, conservar, rehabilitar y transmitir a las generaciones futuras el patrimonio cultural y natural" de su territorio Dice además: "Procurará actuar con ese objeto por su propio esfuerzo y hasta el máximo de los recursos de que disponga, y llegado el caso, mediante la asistencia y la cooperación internacionales de que se pueda beneficiar, sobre todo en los aspectos financiero, artístico, científico y técnico" Para algunos gobiernos, entre ellos el de México --particularmente en la administración pasada-- el propósito de la convención comenzó a perderse al considerar que el logro era la inscripción de un bien (hasta la fecha se da como una gran noticia, como aconteció con Ciudad Universitaria), cuando el fin no es --como dice el abogado Ernesto Becerril, miembro de ICOMOS-- ganarse "la medalla", sino establecer un programa de conservación a largo plazo, inmediato a la inscripción La convención establece claramente que deberá adoptarse una "política general encaminada a atribuir al patrimonio cultural y natural en función en la vida colectiva y a integrar la protección de ese patrimonio en los programas de planificación general" De igual modo, "adoptar las medidas jurídicas, científicas, técnicas, administrativas y financieras adecuadas, para identificar, proteger, conservar, revalorizar y rehabilitar ese patrimonio" Ése es el fin Por ello, la pretensión del empresario suizo Bernard Weber de elegir "siete nuevas maravillas del mundo", sin comprometer a "las ganadoras" a un plan de conservación, no es bien vista por la UNESCO Hace años se hablaba ya insistentemente de que Xochimilco y el Centro Histórico de la Ciudad de México, inscritos juntos en 1987 en la lista mundial, pasarían a la lista del Patrimonio en Peligro, pues su conservación estaba en cuestionamiento Recién se incluyó en esa lista las Islas Galápagos, de Ecuador; el Parque Nacional de Niokolo-Koba, en Senegal, y la Ciudad Arqueológica de Sumarra, en Irak Igualmente se retiró de la Lista del Patrimonio Mundial el Santuario del Orix Arabia, en Omán, porque el país "ha incumplido su compromiso de preservar el valor universal excepcional de este sitio natural" Tal vez sea momento de revisar el propósito de tener una lista con bienes considerados de valor universal Sin duda, existen otros muchos sitios con todos los atributos de excepcionalidad no incluidos en esa lista, cuya conservación escapa a los lineamientos de UNESCO

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