Los baños

lunes, 9 de julio de 2007
México, D F, 9 de julio (apro)- Si en alguna ocasión ha tenido el impulso voyeurista de presenciar lo que ocurre en el interior de un baño público sin ser visto, quizá la puesta en escena de Los baños (Ladies and gents), propuesta sui géneris surgida de la pluma del escritor irlandés Paul Walter, sea la oportunidad de hacer ese sueño realidad La obra se desarrolla en dos espacios distintos de manera simultánea (el baño de hombres y el baño de mujeres del teatro El Granero) La mitad del público está en cada uno de éstos escenarios que se comunican a gritos y en el intermedio se cambian de baño para conocer todas las acciones de este thriller Como lo señala Alberto Lomnitz en el programa de mano, este montaje "permite al espectador presencial el drama ?incluso olerlo, sentirlo en la piel-- desde el interior mismo del espacio escénico" Esta es precisamente la principal virtud de este trabajo dirigido por Enrique Singer: ofrecer a los espectadores un acto de intimidad teatral y humana como se da en muy pocos acontecimientos artísticos El público (12 espectadores que permanecen de pie en cada uno de Los baños, respectivamente, durante los 20 minutos que dura cada uno de los actos) se ubican a escasos centímetros de los actores, casi sintiendo sus respectivos alientos, con una cercanía inusual, donde la única herramienta de comunicación son los principios más elementales del teatro: la ficción que el actor trata de hacer realidad y la disposición de la persona que tiene enfrente, siempre variable, porque con cada espectador la experiencia es diferente Después de un intermedio de cinco minutos, los grupos se cambian de baño para unir los cabos de esta historia protagonizada por Ana Graham (Emily Watson), Arturo Ríos (John Watson), Roberto Soto (Sr X), Joaquín Cosío (El extraño), Antonio Vega (Billy), Tania Ruiz y Mari Carmen Núñez (acomodadoras) Los baños está ubicada en la Irlanda de los años 50 y tiene entre sus temas la venganza y la doble moral, tratados en una forma muy teatral y divertida en este thriller, género pocas veces abordado en el teatro Se trata, como lo define Lomnitz, de un encuentro de la intimidad, de la desnudez del teatro en la "fría humedad" de unos baños públicos, al mismo tiempo ficticios y terriblemente reales "La proximidad con los actores y con los otros espectadores, la división simultánea de la acción en dos espacios, hacen más patente que nunca el hecho de que cada función de teatro es un acto único he irrepetible: una frágil burbuja de ficción compartida "Para los actores, se trata de una obra de máxima exigencia: sujetos a un escrutinio minucioso, como vistos a través de una lupa, no pueden recurrir a ilusiones externas y deben aplicarse como nunca a la verdadera alquimia de su oficio: la transformación interior, el entendimiento y la creencia absoluta de la situación", agrega Alberto Lomnitz Con este trabajo, la compañía Por Piedad Producciones AC, creada por la actriz Ana Graham, continúa con su línea de incursión en el teatro contemporáneo de alto riesgo, en esta ocasión con una singular propuesta, de la cual el público puede gustar o no, pero seguramente no sale indiferente

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