Henestrosa, nombre y renombre

lunes, 21 de enero de 2008
México, D F, 21 de enero (apro)- Adán Cruz Bencomo es un ingeniero químico veracruzano y licenciado en letras hispánicas y estudios de antropología e historia, quien de tanto frecuentar al escritor oaxaqueño Andrés Menesterosa, se convirtió en su biógrafo Además, hizo la recopilación de los artículos que el escritor recién fallecido publicó en El Nacional cada domingo, del 17 de junio de 1951 al 9 de febrero de 1969 (Porrúa y Cámara de Diputados, 2007) Adán Cruz es autor de la novela Rosalino y el pejelagarto (1969) En 2001, dio a la luz en la Editorial Diana el volumen Henestrosa, nombre y renombre, de 382 páginas, donde ensayó la vida del escritor, rescatando al mismo tiempo textos de importancia en los más diversos géneros, incluida "La Martiniana", la canción más célebre que escribió y que en el homenaje de cuerpo presente que se rindió a Henestrosa en el Palacio de Bellas Artes, el pasado 11 de enero, cantó su paisana, la intérprete Susana Harp, para despedirlo Comienza así: Ay, niña, cuando yo muera no llores sobre mi tumba; toca sones alegres, mi vida, cántame "La Sandunga" Toca "El bejuco de oro", La flor de todos los sones, Canta "La Martiniana", mi vida, Que alegra los corazones Con autorización de Cruz Bencomo, reproducimos aquí fragmentos del capítulo que dedicó a la relación entre Henestrosa y sus libros, en el marco de su biblioteca particular, que hoy se encuentra en la ciudad de Oaxaca abierta al público "Cuando terminamos el recorrido dominical por La Lagunilla, nos vamos a su casa y allí platicamos todavía durante un buen rato En la biblioteca, mientras estamos solos, aprovecha para hacerme alguna confidencia, y luego vamos a algún rincón a revisar libros y diccionarios "La biblioteca es el lugar más importante de la casa O mejor dicho, la casa forma parte de la biblioteca Porque Henestrosa piensa que una casa sin libros es una casa vacía, sin alma, algo así como un cielo sin luceros La biblioteca alberga alrededor de 60 mil títulos y no hay libro de historia o literatura de México, por raro que sea, que no se encuentre en ella Muchos de los libros están dedicados o pertenecieron a grandes escritores mexicanos "Su biblioteca no es la más grande ni la más rica de México, pero sí una de las más selectas por lo que literatura mexicana concierne y una de las más interesantes por las circunstancias en las que se formó "Henestrosa cuenta, y se ufana de ello, que durante muchos años no tuvo pan suficiente para vivir Platica que sólo tuvo empleos mal remunerados y, en ocasiones, ni siquiera empleo Por eso, dice, lo liga a sus libros no sólo una relación de estudio y placer, sino una afinidad sentimental Cada libro que llevó a su casa tiene una historia Algo sacrificó, de algo se privó, alguna cosa no pudo comprar con tal de adquirir ese título De ahí que sea capaz de reconstruir la atmósfera emotiva en que compró y leyó la mayor parte de sus libros Así, el puede decir por cuál momento de su vida atravesaba, qué amores tenía, en qué pobrezas andaba o cuáles soledades lo acompañaban "La cantidad de espíritu que invirtió en la formación de su biblioteca fue enorme Pensar siquiera que algún día tenga que separarse de sus libros, le aterra No quiere ni siquiera imaginarlo Le irrita y, al propio tiempo, le desconsuela Así, por ejemplo, en una ocasión, cuando por razones de espacio se pensó en dar de baja --regalar o vender-- todos los ?Azorines? que ocupaban un anaquel completo, y que eran casi todos primeras ediciones, para cambiarlos por las obras completas que sólo ocupaban treinta centímetros, él se opuso, lo entendió, pero dijo: "?¿Cómo desprenderme de libros que obtuve hace muchos años, en dominicales excursiones bibliográficas, con el sacrificio de medio pan? Porque cuando entonces tenía un peso, dedicaba la mitad a la adquisición de un libro y si sólo la mitad del peso, me quedaba sin medio pan Recuerdos, sacrificios, paciencia me unen con mis libros "La biblioteca es un gran recinto de dos plantas con pisos de madera y una hermosa escalera de caracol al centro, armada con fierro forjado Los barandales, que alternan maderas preciosas y herrería, circundan la planta alta y sin un remate espléndido a la vista Un domo, que parece el ojo o el globo ocular de la biblioteca, permite asomarse a los misterios del cielo ?El santuario?, como le llama Henestrosa, tiene así entonces su pequeña cúpula Hace algunos años, la biblioteca era ?La manigua? o ?El arcabuco? por lo intrincado y selvático del paisaje que simulaban los libros Para andar entre ellos, o para caminar entre los montones de papeles, había realmente que entrar a vara y machete "La biblioteca no está catalogada ni tiene fichero para la pronta localización de las obras Sin embargo, Henestrosa la maneja de memoria, como si se condujera con la sabiduría de un ciego Al igual que es capaz de adivinar, intuir o predecir la hora en medio de la oscuridad --lo ha hecho varias veces--, sabe también en qué lugar está tal o cual libro "A la mano derecha, entrando, en la planta baja, está todo lo que se refiere a la historia de México Allí se pueden encontrar toda clase de documentos, folletos, enciclopedias, colecciones; análisis, crónicas relaciones o memoriales; antologías, compendios, misceláneas acerca del México prehispánico, del Virreinato, de la Independencia o de la Reforma Abundan las obras y opúsculos relativos a la Intervención y el Imperio Aquí están, por ejemplo, los 39 títulos de los Documentos inéditos o muy raros para la historia de México que publicó Genaro García, y los tres Nuevos documentos inéditos o muy raros? que agregó Carlos E Castañeda "Juárez, el Porfiriato y la Revolución son temas que se encuentran asimismo muy bien documentados "Colindando con esta zona, están las historias de la literatura completa, íntegra Se puede ver la magnífica Biblioteca de Autores Mexicanos de Victoriano Agüeros En la parte central de la planta baja se encuentran las biografías, los libros de viajes, las memorias, los diarios; un tipo de literatura a la cual Henestrosa es muy afecto "Luego siguen varios estantes, en los que da uno con los libros de poesía, señaladamente poesía mexicana, y más allá de la chimenea, los diccionarios, las gramáticas, los vocabularios "En la contraesquina, hay una selecta sección de literatura cubana, y cierra la parte baja la narrativa, el ensayo y el teatro de México En todas las áreas se pueden encontrar libros raros, curiosos, verdaderas joyas bibliográficas En la de la poesía, por ejemplo, para citar sólo una, está el Acopio de sonetos castellanos, de José Maria Roa Bárcena "En la parte alta se halla lo que pudiéramos llamar la hemeroteca Allí se encuentran los periódicos del siglo XIX mexicano --La Orquesta, El Federalista, El Eco de Ambos Mundos, El Domingo, El Renacimiento-- y los bellamente impresos Calendarios, Almanaques, Semanarios, Años Nuevos y Presentes Amistosos "En cuanto a las revistas de esta época, Henestrosa escribe: "?He reunido en los años que llevo de adquirir libros una muy interesante colección de revistas mexicanas del siglo pasado, por ejemplo: El Ateneo Mexicano, El Espectador de México? Esto explica que haya podido escribir durante diez años todos los domingos una alacena literaria en El Nacional Porque en las revistas y periódicos del sigo XIX hay un mundo de noticias no debidamente aprovechadas? "En la parte alta está también, íntegra la colección de Cuadernos Americanos, y es aquí donde se encuentran las revistas, así mexicanas como españolas, de las primeras décadas del siglo XX Hay, asimismo, una infinidad de colecciones y bibliotecas y un área magnífica de literatura española "Cuando Henestrosa está en su biblioteca, con frecuencia se queda mirando a sus libros y piensa en los días en que éstos lo ayudaron a vivir, recuerda las tristezas que le disiparon, la compañía que le dieron y dice: ?Ya no los considero cosas, que personas, amigos, confidentes, contertulios los considero Les platico, les interrogo y ellos me responden y me sacan de dudas? "Los libros ha dicho por otra parte, embellecen y agrandan el mundo y ?se puede abrir con una letra la puerta que haya cerrado la adversidad y derrumbar el muro que haya levantado la pobreza? Piensa que no llega a hombre quien no haya leído un libro y concluye que ?es un ser inferior, incompleto? "Y para que no quede lugar a dudas, agrega: "?De veras lo creo Yo, por ejemplo, soy los libros que he leído Estoy hecho de palabras y libros? "En sus conversaciones, en la vida diaria, de igual modo insiste y persiste en que él tiene el mismo amor por un libro que por un ser humano"

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