Veinte años del CONACULTA: sin la menor autocrítica

lunes, 22 de diciembre de 2008
MÉXICO, D F, 17 de diciembre (apro)- La conmemoración por los veinte años del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) pudo ser una oportunidad para que desde las oficinas de su actual presidente, el director de ópera Sergio Vela, se convocara a miembros de las comunidades artística e intelectual a un amplio debate sobre los pendientes del organismo y de las políticas culturales para este siglo XXI Pero el funcionario, quien desde su llegada a las oficinas de Arenal 40 ha estado en el ojo del huracán por diversos asuntos, entre ellos los gastos calificados de excesivos en viajes o por una política cultural errática, según sus detractores, prefirió realizar un "brindis" celebratorio y plagado de elogios en el cual no hubo el menor asomo de autocrítica Con la evidente ausencia de su fundador Víctor Flores Olea y su segundo presidente Rafael Tovar y de Teresa, quienes implementaron los principales programas que hasta la fecha mantiene el organismo cultural, se realizó en el Palacio de Bellas Artes la celebración a la cual asistieron, entre otros, los escritores Daniel Sada y Federico Campbell, el exdirector del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) en el periodo de Tovar, Gerardo Estrada, el historiador Enrique Florescano, las coreógrafas Rossana Filomarino y Lydia Romero, y el flautista Horacio Franco Ante sus invitados, Vela aseguró que el Conaculta ha sido el cambio más significativo y positivo de la política cultual de México en los últimos veinte años: "Con él se replanteó integralmente la manera de intervenir y participar de los organismos públicos en la vida cultural del país, y, a partir de este replanteamiento, se lograron importantes resultados que se han traducido en condiciones más favorables para la creación, la preservación y el disfrute de la cultura" Según la información oficial, emitida por la oficina de prensa del propio Conaculta --y lo dicho por Vela en su discurso--, con el Consejo se han fortalecido las instituciones culturales, se ha "reformulado la política cultural", por tanto es "más acorde" con la creciente transformación de la sociedad mexicana "visiblemente más urbana, con mayores niveles de educación, mejor informada y demandante de espacios de expresión social para la diversidad étnica y cultural", y ha "recogido y expresado el consenso nacional" respecto de la idea de que el Estado "no debe ser, como lo fue" el único actor o principal promotor del desarrollo cultural Nada se ha dicho sobre la indefinición jurídica con la cual nació el Consejo y que no sólo no se ha solucionado hasta la fecha, sino que a decir de distintos especialistas en legislación cultural ha sido el motivo no del "fortalecimiento", sino del debilitamiento de instituciones como el INBA o el Instituto Nacional de Antropología e Historia ¿Qué sentido tiene que acorde al discurso oficial del "no pasa nada" ante la violencia, la debacle económica y otros problemas nacionales, la información del Conaculta asegure que hay mayores niveles de educación, una sociedad más urbana y mejor informada? Al interior del Conaculta privan varios problemas (laborales; falta de recursos económicos, materiales, tecnológicos; ausencia de definición una política de Estado, por citar sólo algunos) Los propios trabajadores, investigadores y especialistas ponen continuamente en tela de juicio los programas y acciones El caso más reciente es el del espectáculo de luz y sonido en la zona arqueológica de Teotihuacán, que está afectando los monumentos históricos y que ha confrontado las opiniones de los directivos del INAH, su sindicato y los especialistas en historia y arqueología Recogida en la prensa, la opinión del antropólogo Bolfy Cottom sintetiza, sin duda, el sentir y pensar de buena parte de la comunidad cultural que, si bien reconoce ciertos logros en 20 años de trabajo cultural, señala que sigue habiendo pendientes Y el primero de ellos, dijo, debería de ser "un análisis profundo, exhaustivo, de qué tipo de nación queremos conformar" Y más: "Las instituciones no saben a dónde van, están perdidas, cada una busca su camino porque no hay una política de Estado" Los investigadores del INAH ya están convocando a un foro de reflexión para las primeras semanas del próximo año Pero no bastará con que el Conaculta decida sumarse (si es que no opta por hacerse a un lado y guardar silencio), tendría que propiciar desde dentro sus propios espacios de reflexión en un serio ejercicio de autocrítica

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