Valerio Magrelli, un poeta claro y vertiginoso
MÉXICO, D F, 24 de diciembre (apro)- El poeta italiano Valerio Magrelli estuvo en México como invitado de honor en la vigésima segunda edición de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, celebrada del 28 de noviembre al 6 de diciembre pasados
En nuestro tiempo, los poetas no tienen el mismo renombre que los novelistas ni venden el mismo número de libros, pero con el solo propósito de establecer un parangón, digamos en términos puramente literarios, Magrelli es tan importante como un narrador cuya ausencia en la FIL muchos lamentaron: Alessandro Baricco
En México, el poeta italiano cuenta, de tiempo atrás, con la atención de un creciente grupo de lectores, y por ello vale la pena resaltar su estadía en nuestro país
Magrelli nació en Roma en 1957, donde estudió filosofía, literatura alemana y música Más tarde, en París, estudió literatura francesa y hoy es reconocido como uno de los principales conocedores de las obras de Stephane Mallarmé y Marcel Proust
Profesor de literatura francesa en la Universidad de Cassino y de traducción en la Escuela Europea de Traducción Literaria en Florencia, Magrelli ha sido colaborador de revistas y periódicos desde mediados de los años 80, y algunos de sus artículos más recientes pueden leerse en la página electrónica del Corriere della Sera, el mismo diario en el que durante años colaboró Eugenio Montale
En un artículo publicado el pasado 30 de junio, bajo el nombre "Abusos y protección La antigua Appia padece el síndrome de Gomorra", el escritor lamenta los ataques y violaciones que sufre el patrimonio histórico de Roma, entre ellas la Via Appia, la calzada más antigua de esa ciudad (trazada hace más de 2,300 años) y uno de sus principales emblemas
Señala en su texto:
"¿Podríamos imaginar un abuso semejante en medio de las Pirámides o de los monumentos aztecas? En cambio, algo que nadie se atrevería a hacer en Egipto o en México es realizable en Italia, en el corazón mismo de la capital"
Autor de seis libros de poemas, escritos durante 21 años --el más reciente es la compilación Disturbi del sistema binario--, Magrelli también ha publicado tres ensayos (sobre Joseph Joubert, el dadaísmo y Paul Valéry), seis ejemplares de narrativa y prosa diversa y dos obras de teatro, además de traducciones de autores franceses y numerosos ensayos sobre literatura francesa, todas ellas publicadas en revistas europeas
Su nombre empezó a resonar en México en 1980, a raíz de la publicación de la breve antología 4 poetas jóvenes italianos, presentada en la FIL por Guillermo Fernández, quien exactamente diez años después entregó una selección bastante más amplia bajo el sencillo título de Poemas, publicada por la editorial El Tucán de Virginia
También en 1990, la colección Visor lanzó el primer libro de Magrelli, Ora serrata retinae, una edición que suscitó una gran atención en España, pues la autora en versión castellana era Carmen Montero, en ese momento esposa del presidente Felipe González
A lo largo de esa década, tanto en España como en México y Argentina se tradujo con frecuencia la poesía de Magrelli En nuestro país, la revista Vuelta dio a conocer diversos poemas y textos en prosa en versiones de Aurelio Asiain, Fabio Morábito y Ernesto Hernández Busto
En 1994, para contribuir a la edición conmemorativa por los 80 años de Octavio Paz, Las palabras son puentes, el italiano envió un hermoso poema denominado "Carta sobre la invasión de los dinosaurios"
Poco tiempo antes, Paz había hecho un elogio de la obra de Magrelli, que llamó la atención de muchos lectores hispanoparlantes
Lo dijo así:
"Valerio Magrelli pertenece a la generación de poetas europeos posterior a la gran explosión de 1968 Tal vez como reacción al estrépito y al fulgor de esos años, más ricos en gestos que en obras, su poesía es un soliloquio escrito con lápiz en un pequeño cuaderno a las horas más altas y silenciosas de la noche Poesía clara como el agua en el vaso de vidrio y, como ella, vertiginosa: en su claridad se ahogan las miradas Poesía en la que el pensamiento se mira pensar y, al pensarse, se desvanece"
Si bien durante su estadía en nuestro país no hubo oportunidad de escuchar a Magrelli en la Ciudad de México, es posible leer uno de sus cuentos: "El condominio de carne," incluido en la antología Cuento italiano del siglo XX, recientemente editada por la UNAM en traducción de Guillermo Fernández