Niega Sedena agresión a sacerdote

viernes, 22 de febrero de 2008
* Afirma la dependencia que el prelado iba acompañado por tres personas alcoholizadas México, D F, 21 de febrero (apro)- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) rechazó que elementos de esa dependencia hayan agredido al sacerdote Guadalupe Barbosa Cruz y a tres de sus acompañantes la madrugada del pasado domingo, en Valle Hermoso, Tamaulipas, como denunció la Diócesis de Matamoros En respuesta a la indignación expresada por la Conferencia del Episcopado Mexicano, la Sedena respondió con un comunicado en el que libera de cualquier responsabilidad a los militares inculpados por la iglesia católica Según la dependencia, los hechos ocurrieron cuando el presbítero se desplazaba en una camioneta tipo pick up con vidrios polarizados, en compañía de tres personas que, asegura, estaban alcoholizadas Acusado de cometer violaciones a los derechos humanos como parte de los operativos contra el narcotráfico, el Ejército se ve envuelto por primera vez en un incidente con la iglesia católica, que ha expresado su apoyo a la decisión de Felipe Calderón de atacar con militares a los narcotraficantes La presunta agresión contra el sacerdote de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en San Fernando, Tamaulipas, ocurrió en la carretera Reynosa-San Fernando, en un retén del Ejército Sin embargo, la Sedena sostiene que fue sólo un dispositivo de seguridad puesto en marcha a consecuencia de un incidente automovilístico De acuerdo con la Sedena, hacia la una de la mañana del domingo 17 un convoy militar integrado por cuatro vehículos efectuaba reconocimientos en el poblado de Valle Hermoso ?zona de presencia de narcotraficantes?, cuando uno de sus vehículos fue impactado por una camioneta civil, conducida por un individuo con intoxicación etílica El choque, que provocó heridas a siete militares y al conductor de ese vehículo, obstruyó la vialidad e impidió el paso de los autos que iban detrás del convoy, incluido un vehículo tipo pick up, con vidrios polarizados Según la versión de la Sedena, en esa camioneta "se transportaba el cura, de nombre Guadalupe Barbosa Cruz, con tres personas más, quienes ingerían bebidas embriagantes" Además de atender a los heridos sobre la carretera, los militares desviaron el tránsito hacia la explanada de una gasolinera, pero el vehículo en el que iba el religioso quiso evitar la desviación, por lo que se procedió a su revisión con los cuatro ocupantes dentro de la camioneta, dice la versión oficial El comandante de la 8/a Zona Militar, general Edgar Luis Villegas Meléndez, responsable del convoy, supervisó la revisión y "constató que en ningún momento se violentaron las garantías individuales de los ocupantes de la camioneta" El mismo general, dice la Sedena, se entrevisto con el obispo de Matamoros, Faustino Armendáriz, quien confirmó que sólo uno de los ocupantes de la camioneta era el religioso, "ignorando la conducta del sacerdote y de los civiles que lo acompañaban (ingerían bebidas embriagantes)" Sin embargo, la versión de Barbosa Cruz difiere de la de la Sedena El prelado aseguró que los militares lo detuvieron, golpearon y robaron sus pertenencias, bajo la acusación de ser narcotraficantes "Nos acusaron de ser narcos, no nos dejaban de golpear Fueron varios los que primero nos atacaron, avanzaban, se iban, rotaban, venían otros y nos seguían golpeando "Nunca nos escucharon hasta que, finalmente, uno se dio cuenta de cómo íbamos vestidos y se hincó para pedirnos perdón", señaló En un comunicado titulado "Indignación", la Conferencia del Episcopado Mexicano aseguró el pasado martes que el sacerdote y sus acompañantes "fueron brutalmente golpeados sin causa alguna al llegar a un retén de soldados; sin pedirles identificación, fueron bajados y golpeados por largo tiempo, hasta que alguno de ellos les comunicó que uno de los agredidos era sacerdote"

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