"Por el bien de todos..."

lunes, 31 de marzo de 2008
México, D F, 31 de marzo (apro)- Lectores de todo mi aprecio: en días pasados recibí una inesperada y peculiar visita; la de un hombre extravagante, de muchos posibles y buen gusto, como lo demostraba la excelente tela inglesa de su elegante y buen corte de su traje y la exquisita combinación de su camisa y corbata de seda italiana que contrastaban con el gran brillante del grueso anillo de oro que llevaba ¡en la nariz! No menos peculiar fue lo que me dijo de buenas a primeras Aunque sé que a más de uno de ustedes no le caerán bien sus palabras, por considerar que, de algún modo, a todos interesarán, es por lo que no dudo en dárselas a conocer en la presente a este buzón He aquí un resumen de la esencia de la misma: "Mi querido príncipe, no está usted para saberlo, pero su servidor sí para informarle, que el lema `por el bien de todos, primero los pobres`, es una aberración, pues lo correcto política, religiosa y científicamente es decir: `por el bien de todos, primero los ricos`, ya que de ellos es el reino de este mundo ¿De que se sorprenden? ¿No, si se quiere hacer crecer la industria, los empleos, la riqueza, el bienestar, los países no tienen más remedio que granjearse su voluntad para tenerlos de su lado? ¿O no es así? "Reflexione, mi estimado príncipe ¿No la sociedad es siempre conformada y regida por los que tienen el poder en sus manos? Bueno será al respecto que recordemos que por siglos la sociedad fue dirigida por los que tenían en sus manos la espada y la cruz; que más tarde, otro poder que por milenios había estado en la sombra, un poder detrás del trono, como suele decirse: el de la bolsa, el dinero, acabó por ser públicamente tan poderoso, y en no pocas ocasiones más, que los otros dos, con lo que se creó una tríada en la que a veces tira cada uno por su lado, pero que, por lo general se ponen de acuerdo y conciertan tirar todos a una hacia una misa meta, la de conservarse cada uno y, de ser posible, hacerse, adquirir más fuerza, con lo que puede decirse que son tres elementos distintos de una misma esencia: el poder "Recuerde y no olvide, mi querido príncipe, que la parte más espiritual del poder, la religiosa, por centurias afirmó que el poder era y venía de Dios; que tiempos hubo en que el poder religiosos bendijo y hasta consagró a los que lo tenían en sus manos, a los reyes y los nobles; que tiempos hubo en que consideró pecado, y por lo tanto condenó, a todo aquel que osara rebelarse contra el poder de los reyes y los nobles, porque, decía, a ellos les había sido dado el poder por Dios Por supuesto, también condenó a los que se rebelaban contra su poder, el religioso, y hasta los sentenciaba a morir vivos en las llamas de la hoguera, como escarmiento y para que fueran experimentando los horrores que sufrirían por toda la eternidad después de muertos "Por el lado de la ciencia, mi apreciado príncipe, ella descubrió y demuestra, con la teoría de la evolución, que los mejores, los más capaces, los más aptos, son los que triunfan en la lucha por la vida Los ricos, con su éxito económico, muestran y demuestran que son los más aptos, los más capaces, los mejores en la lucha social y lo confirman demostrando que pueden hacer más cosas, como crear industrias, hacer préstamos a las que están amenazadas de quiebra, participando en otras para hacerlas más sólidas y competitivas, por ejemplo, y así asegurar y generar más empleos Lo que confirma que son los mejores socialmente, insisto, porque ellos, los ricos, uno solo de ellos, puede hacer más por la sociedad que miles y miles de pobres Lo siento, pero esta es la mera verdad "Y en lo ideológico tenemos, querido príncipe, que el por tantos tan odiado neoliberalismo es ejemplar, una maravilla, pues él ha conjuntado de manera magistral, a puesto en pie y librado de polvo y paja, lo que la fuerza política y religiosa venía diciendo desde hace centurias, ya que con su estructura propicia, alienta y premia con el éxito el esfuerzo de todos los emprendedores; es decir, de las personas más involucradas, las que más participan y proponen en esta bendita globalidad en la que nos ha tocado la suerte de vivir Bendita, digo, porque en ella se cumplen a plenitud las verdades reveladas por la religión, sostenidas por la política y confirmadas por la ciencia: las de la gracia divina y las de la lucha y triunfo de los elegidos, de las más aptos, de los mejores" Estupefacto me dejaron sus palabras Sin darme tiempo a reaccionar y sin pronunciar otras, caminando hacia atrás, se fue alejando de mí con profundas reverencias ¿Alguien de entre ustedes, estimados lectores, puede decirme quién era y como se llama mi misterioso y extravagante visitante? Por más esfuerzos que he hecho, no he logrado identificarlo Me ha ocurrido a veces que no sé bien si lo aquí expuesto en verdad lo he vivido o lo he soñado; pero como no ignoro que la vida es sueño y sueño es la vida, y consciente de que las palabras de tan peculiar personaje interesarán a más de uno de ustedes, estimados lectores, es por lo que las hago públicas por medio de la presente Que Dios sea con todos nosotros El Príncipe Segismundo

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