Interpretando a la víctima

lunes, 5 de mayo de 2008
México, D F, 5 de mayo (apro) El excelente trabajo actoral de un elenco de muy buen nivel, es la primera característica que resalta en la puesta en escena de Interpretando a la víctima, de los hermanos Oleg y Vladimyr Prosnyakov, trabajo lúdico-cómico-fársico a cargo de la compañía Por Piedad Producciones, bajo la dirección de Martín Acosta Enrique Singer, Ana Graham, Antonio Vega, Mari Carmen Núñez, Héctor Holten y Roldán Ramírez, son los actores que dan vida a los personajes de esta obra de la Rusia contemporánea que, a través del humor, hace una ácida crítica, entre otros temas, a la impartición de justicia y la corrupción policíaca que prevalece después de la caída de la Unión Soviética, para mostrar algunos de los fantasmas presentes en la Rusia actual Particularmente destacable resulta el esfuerzo histriónico de Enrique Singer y Ana Graham, quienes desempeñan tres distintos roles con notables diferencias entre uno y otro, en especial los personajes interpretados por Singer que, ante el cambio radical del tono, provocan la hilaridad del público, todo ello reforzado por el vestuario diseñado por la propia Ana Graham En escena vemos la reconstrucción de tres asesinatos por parte de un grupo policiaco --que, si no nos dicen que son rusos, bien podrían ser mexicanos-- concatenados con una serie de relatos familiares de una pareja mal avenida y su hijo bueno para nada (Valya), que se rige por la ley del menor esfuerzo Por eso estudió filosofía, la opción --por el poco esfuerzo requerido, afirma el personaje-- es el periodismo Con estos elementos, los hermanos Prosnyakov --representantes del mejor teatro ruso contemporáneo-- muestran a una sociedad desilusionada desde diferentes perspectivas generacionales Con relatos y acciones que por momentos rayan en lo absurdo, Interpretando a la víctima nos habla también de la pérdida de identidad, de la burocracia policíaca, de la xenofobia, de los efectos de la globalización; es decir, cosas que sólo ocurren en la lejana Rusia Es, sin duda, un texto que ofrece distintas posibilidades de lectura, desde la simple hilaridad de las cómicas y ridículas circunstancias presentadas por los personajes --reforzadas por la expresividad corporal de los actores--, hasta la reflexión crítica a cerca de la descomposición de una sociedad que pierde su principal asidero ideológico y, de la noche a la mañana, se encuentra inmersa en el mundo del capitalismo salvaje Todo ello reforzado por el trabajo de dos jóvenes escenógrafas, Atenea Chávez y Auda Caraza; la iluminación del experimentado Matías Gorlero, y el diseño sonoro de Joaquín López Chas, que contribuyen a crear los diversos espacios y atmósfera que exige el texto, desde la vivienda de los padres de Valya hasta un restaurante de comida japonesa, pasando por la alberca donde ocurre uno de los asesinatos, entre otros Interpretando a la víctima (2003) fue acreedora del primer Premio a lo Mejor de la Nueva Dramaturgia Se presentó en el Festival de Edimburgo, en coproducción con la agrupación londinense Royal Court, y actualmente cuenta con traducciones al español, alemán, inglés y portugués La obra se presenta de jueves a domingo en el foro La Gruta, del Centro Cultural Helénico

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