La entrenadora exitosa y maltratada

domingo, 15 de junio de 2008
Ma Jin, la entrenadora china de los exitosos clavadistas olímpicos Paola Espinosa y Rommel Pacheco, ya sabe de qué se trata con la burocracia deportiva mexicana La dejaron sin salario medio año y, entre otras carencias, no cuenta con cámara de video para grabar los entrenamientos En un viaje a Alemania, la federación los abandonó a su suerte a ella y a sus pupilos Para obtener un cinturón de trampolín tuvo que esperar seis meses En su camino a Beijing 2008, la china Ma Jin, entrenadora de la clavadista Paola Espinosa, una de las atletas mexicanas con posibilidades de ganar una medalla en los Juegos Olímpicos, ha tenido que librar muchos obstáculos impuestos por el burocratismo y la ineptitud Durante seis meses no pudo cobrar su salario y casi tuvo que rogar para que le autorizaran la compra de un cinturón para trampolín A finales del año pasado, se determinó que sería la Federación Mexicana de Natación (FMN) el organismo que pagaría el salario de Ma Jin, y no la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade); sin embargo, los trámites se complicaron y la entrenadora pasó varios meses sin cobrar su salario "La idea de que me pagara la federación era para que yo pudiera cobrar un poco mejor, porque la mitad de lo que gano (5 mil dólares mensuales) se lo queda el gobierno de mi país Quedamos que así se haría, me fui de campamento fuera de México, llegó marzo y yo seguía sin cobrar Mientras, sobreviví de mis ahorros y con eso pagué la renta de mi casa y la comida Tuve que pedir que mejor me siguiera pagando la Conade porque nunca pude cobrar en la federación "He visto que se hacen muchas promesas que no se cumplen; siempre te dicen préstame dinero, mañana te pago, y nada O pides algo y te dicen ?sí, mañana? En México me da miedo que me digan: ?sí, mañana, no te preocupes?, porque mañana nunca llega", señala Ma Jin La entrenadora y sus alumnos ?Paola Espinosa y Rommel Pacheco? se enfrentaron a otros problemas No contaban con un cinturón para entrenar en la alberca del Centro Deportivo Olímpico Mexicano y nunca les han dado una cámara de video para filmar sus entrenamientos En una ocasión se quedaron varados en el aeropuerto de Alemania, sin dinero y sin saber a dónde ir "Eso pasó hace dos años Nadie nos fue a buscar al aeropuerto, así que yo con mi celular de China, que es muy caro, hablé a México para preguntar qué hacer y a dónde ir Teníamos que tomar un tren y no teníamos euros; entonces, el doctor del equipo sacó su tarjeta de crédito para comprar los boletos Eso lo tiene que hacer la federación", cuenta Ma Jin Va otra anécdota: "Pedí un cinturón para entrenar, después de seis meses me lo dieron, pero alguien lo tenía que instalar en el trampolín Yo, como mujer, no tengo la fuerza para hacerlo, así que fui a las oficinas de la federación y a las del Comité Olímpico a pedir ayuda, y dijeron: ?ahí está la china molestando? En diciembre de 2007 les pedí una cámara de video y todavía no me la dan Ya me cansé, entonces mejor ya no pido nada" Una más: "Antes de irnos al Mundial de Australia (en 2007) presionaron a Paola y Rommel porque les dijeron que si no obtenían buenos resultados me iban a correr ¿Por qué hace eso la federación antes de competir? ?¿Ha sido muy sufrida su estancia en México? ?No, porque yo quería cambiar mi vida Antes me sentía mal porque todos les ponen atención a los alumnos y no piensan en los entrenadores Paola ya tiene nivel y gana premios, pero para la entrenadora hay muy poco, casi nada Por mi trabajo ella mejoró, pero nadie se da cuenta de eso Si le va mal es mi culpa, si le va bien entonces es ella Muchas personas no me aceptaban y me han despreciado por ser china Reservas Desde que llegó a México, Ma Jin, nacida en Beijing el 4 de julio de 1968, ha tenido que lidiar con las críticas de quienes no vieron con buenos ojos que una extranjera se integrara a los clavados En manos de la llamada "escuela mexicana", este deporte ha aportado al país apenas tres medallas, en las últimas ocho justas olímpicas: dos de plata (Carlos Girón en Moscú 80 y Fernando Platas en Sydney 2000) y una de bronce (Jesús Mena en Seúl 88) "Estar en esa posición no ha sido muy fácil Ahora que ya tenemos buenos resultados las cosas están bien; de otra forma, seguirían criticándome porque consideran que si México tiene muy buenos entrenadores, entonces, ¿por qué una china está en clavados? Se ha dicho que no tengo buen nivel ni mis alumnos tampoco Paola y Rommel se enojaron por eso Les dije que no importaba, que si daban buenos resultados todos se callarían En México es como en China, si te va bien hay celos, si te va mal entonces te critican Ahora que Paola tiene resultados ya dicen: la china sí sirve como entrenadora", explica Ma Jin salió de China huyendo de las dificultades que implica trabajar en ese país con atletas de alto rendimiento, así como de su marido millonario con quien sostenía una relación cada vez más complicada Cuestionada por familiares y amigos, quienes le reprocharon que antepusiera sus intereses personales y abandonara a su hijo Gao Zi Hao, entonces de apenas 11 años, Ma Jin llegó a México mediante un convenio de colaboración que firmaron los gobiernos de ambos países De la mano de Ma Jin, Paola Espinosa podría convertirse en la primera mujer en darle a México una medalla olímpica en la especialidad de clavados, pero si se realiza esta hazaña el gobierno de China estará muy molesto "Si ganamos medalla los chinos se van a enojar Me van a considerar como una traidora y será difícil que me quede en México, pero yo quiero ganarle a los chinos, quiero ganar una medalla para los mexicanos Si así pasa, el gobierno de China me puede decir que me regrese y no sé qué voy a hacer si me pide eso" ?¿Será una ventaja o una desventaja para las clavadistas chinas competir en casa? ?Será una desventaja porque los chinos siempre quieren ganar medalla de oro Le digo a Paola: piensa que por tu nivel puedes alcanzar el primer lugar, pero no la obligo a que gane el oro En clavados, China es siempre constante, tienen nivel y calidad, así que si hacen su trabajo normal tendrán el oro, pero si fallan, aunque sea en un salto, nuestras posibilidades aumentan, porque se presionan mucho Hace poco en China, Wang Xin (una de las dos rivales chinas con las que se medirá la mexicana) falló y sacó cero en un clavado, por eso le digo a Paola que la competencia se definirá hasta que la última competidora se tire ?Por su edad (22 años), Paola puede llegar a los Juegos Olímpicos de 2012 y 2016 ?Sí, hasta los 30 años puede tirar clavados A Paola le irá mejor en los Juegos de 2012, en los que debe competir en las pruebas individuales de plataforma y trampolín, ya no en sincronizados porque no tiene pareja de su nivel Se le puede enseñar bien para que gane medalla en esas dos pruebas porque llegará con más experiencia, y muchas clavadistas que son veteranas ahora ya no estarán para entonces "Rommel y Paola me dijeron que quieren entrenar conmigo hasta que se retiren y que si no es a través del convenio buscaríamos la forma de que alguien más me pagara Aunque ya estoy cansada porque llevo 20 años como entrenadora, por el cariño que siento por los muchachos seguiría con ellos Me gustaría quedarme a vivir en México porque me gusta el clima y además los mexicanos son felices Los chinos son pobres y siempre están preocupados por el dinero, pero los mexicanos no piensan en mañana y son felices hoy aunque no tengan dinero", puntualiza Antes de venir a México, Ma Jin era una de las entrenadoras del equipo de clavados de Beijing Su mayor logro fue convertir a Wang Rui en una atleta de alto nivel competitivo, a pesar de que era una niña delgadísima, de piernas muy largas, sin fuerza y nada de talento Rui ganó medalla de oro en la Copa del Mundo de 1992 en la prueba de plataforma sincronizados con Guo Jin Jin, campeona olímpica en trampolín de tres metros individual y sincronizados en Atenas 2004 "China tiene muchos clavadistas buenos y eso origina muchos problemas, por eso ya no quería estar ahí Trabajé mucho con Wang para tener resultados, fue cuatro veces campeona de los Juegos Nacionales y no quería pasar por lo mismo con otro atleta Cuando uno está en selección nacional es muy difícil ser entrenador porque hay pleitos para ver quiénes van a las competencias más importantes, la grilla es muy fuerte y uno se tiene que llevar muy bien con los jefes, con los jueces Es muy desgastante "Yo quería más y en el deporte ya no tenía nada, pero también quería alejarme de mi marido No quería venir a México por mi hijo, porque sabía que lo iba a extrañar; él me ama mucho y sin mí no podía ni dormir Parece que soy muy dura de corazón por dejarlo y mucha gente me dijo: te vas a México y vas estar muy bien, pero tu hijo te necesita y sólo piensas en ti" l

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