Persépolis, un grito de libertad

lunes, 16 de junio de 2008
México, D F, 16 de junio (apro)- Oscura, arriesgada, cómica, inocente, existencial y trágica, son algunos de los calificativos que apenas alcanzan a esbozar la complejidad de la cinta animada Persépolis (Francia-Estados Unidos, 2007), basada en el cómic de Marjane Satrapi, la cual cuenta la historia de una pequeña niña iraní llamada precisamente Marjane Satrapi, quien vive de manera dolorosa el cambio de régimen en Irán Y es que, en un abrir y cerrar de ojos, y sin deberla ni temerla, la pequeña y carismática Marjane pasa de una tiranía a un gobierno religioso que comienza poco a poco a socavar las libertades individuales, a través de la prohibición de lo que considera profano, lo cual, bajo los ojos de Marjane, quien ha crecido bajo ciertos preceptos de libertad y rebeldía, y el derecho a usar unos tenis Adidas, es casi todo La pequeña vivirá diversas situaciones que la llevarán a enfrentarse consigo misma, con sus ideales y con su pasado --siempre en blanco y negro--, todo con el fin de ser libre en el más puro sentido existencial: tomar decisiones, la renuncia, y el enfrentamiento de las consecuencias Persépolis, dirigida por Vincent Paronnaud, posee momentos divertidos, pero son solamente un mecanismo de defensa para soportar la caída de un paraíso infantil, aunque en el fondo las implicaciones son a nivel político, social e histórico Pero los guionistas --Paronnaud y la misma Marjane-- encuentran un sano equilibrio entre el panfleto y la narrativa, de tal forma que la cinta no es una obra propagandística, sino un drama en primera persona No sabemos qué tanto se apega Persépolis a lo que realmente vivió Marjane, pero es claro que la cinta (primero el cómic) constituyen una especie de purga, al tiempo que alcanza a dar sentido a la existencia humana bajo ciertas condiciones Persépolis es también la muestra de la sutil fuerza femenina, su lucha por mantener un lugar digno en una sociedad reinada por el prejuicio masculino

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