Escisión

lunes, 30 de junio de 2008
México, D F, 30 de junio (apro)- Azorados mortales: ¿saben por qué tantos de ustedes, en ese hoy en que viven, se encuentran desconcertados unos, afligidos otros y otros más hasta encabronados? Para aquellos que lo ignoran, permitan que este servidor de ustedes se los aclare El motivo es que la verdad, tan querida y exaltada por todos ustedes, en esos días que viven, en modo alguno puede hacerles libres, que ese otro de los elementos igualmente amado y anhelado por todos humano, realidad ésta que refuta una de sus más firmes convicciones, consagrada incluso por uno de sus libros religiosos más prestigiados: la Biblia, en la cual puede leerse: "la verdad os hará libres" ¡Ah!, con razón están que no dan pie con bola, con razón unos se encuentran desorientados y por eso mismo confundidos, otros irritados y a otros más se los lleva la melancolía, madre fecunda de la apatía, la indiferencia, la tristeza y el abatimiento ¿Es que acaso miente la Biblia? ¡No! En modo alguno Se debe a lo que este servidor de ustedes descubrió e hizo de conocimiento público siglos antes de que sus filósofos de hoy han puesto de moda: a que no existen absolutos ?entre ellos la verdad y la libertad, de todos ustedes tan querida--, a que todo es relativo, a que todo es cuestión de perspectiva y, por añadidura, ambiguo, es decir, que los pensamientos, palabras y obras pueden entenderse de varios modos o admiten diversas interpretaciones, realidad ésta, desorientadora por desconcertante, que ustedes, practican, sufren y comprueban cotidianamente A los que les parezca increíble lo que acabo de escribir, les pido que reflexionen y digan si digo verdad o mentira en lo que a continuación les voy a exponer La mayoría de ustedes, hay excepciones, claro, excepciones que no hacen más que confirmar la regla, en un mismo día y por momentos, se sienten como mirando al mundo desde muy alto, como se sentía su servidor en el país de Liliput, como gigante poderoso y viendo a sus congéneres como enanos? cuando los mismos son más débiles o más pobres que ustedes, o cuando, por ser hombres y por el machismo reinante, tienen que tratar con mujeres, incluso si es su esposa en muchos casos? pero ante el patrón o su jefe superior, que puede correrlos del trabajo; ante otro prójimo con más posibles, que puede aplastarles su ego e incluso su dignidad por saber más o tener más dinero, ante el policía o el juez, que puede con su detención uno y su condena el otro, ¡no se sienten como servidor en el país de Brobdingnag, esto es, como enanos en un país de gigantes, sujeto a sus caprichos? Como recordarán, este servidor de ustedes, en la isla voladora de Laputa, se sentía admirado y a la vez sorprendido ante los arbitristas, esto es, ante los sabios, científicos y filósofos laputienses; admirado de sus saberes, sobre todo en matemáticas, y al mismo tiempo sorprendido por su manera tan arbitraria, valga la palabra, de comportarse en los problemas de la vida real, tan torpe que sus trabajos y decisiones llevaban a la ruina y la desolación a los ciudadanos, les arruinaban sus casas y los dejaban sin vestidos y sin alimentos Díganme: esos arbitristas de Laputa, por ejemplo, ¿no se parecen a sus tecnócratas, políticos y economistas y otros sabios que trabajan para ellos cuyos proyectos y decisiones no encajan o encajan mal con la realidad de ustedes, los ciudadanos comunes? Si no es así, entonces, ¿cómo se explica la indiferencia de la gente del común e incluso su desconfianza ante los políticos y sus partidos y los economistas y demás sabios que trabajan para ellos? Su servidor nomás pregunta, de ustedes es la respuesta Por último: el inminente desastre ecológico que les amenaza, producido por el individualista afán de todos ustedes por disfrutar al máximo de los bienes y servicios producidos por las corporaciones transnacionales principalmente, corporaciones depredadoras del medio ambiente por su ambición de ganancias, lo que está convirtiendo al planeta en un basurero y en un erial; ante esta realidad les pregunto: ¿esta situación no les hace sentirse como los estúpidos y sucios yahoos que conocí en mis viajes? Repito: su servidor nada más pregunta, la repuesta la tienen ustedes Para terminar la presente, les informo que no me extraña que ante estas escisiones, ante tantos desdoblamientos que se ven obligados a efectuar para vivir, tantos de ustedes anden como bola sin manija Pero el que así se sientan y actúen, servidor de ustedes cree que se debe a que son víctimas de su orgullo y a que son incapaces de utilizar las posibilidades que les ofrece la razón Bueno, ese es mi punto de vista, ¿cuál es el de ustedes al respecto? Con los mejore deseos para todos, sin mala disposición para nadie El capitán de mar LEMUEL GULLIVER

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