Los pilares de la tierra, por Ken Follett

lunes, 14 de julio de 2008
MÉXICO, D F, 9 de julio (apro)- Reconocido best-seller de thrillers o novelas policíacas, el periodista y escritor Ken Follett (Cardiff, Gran Bretaña, 1942) maravilló la escena literaria europea cuando en 1989 publicó Los pilares de la tierra, extenso relato ubicado en la Edad Media inglesa sobre un albañil de nombre Tom, cuyo sueño es construir una grandiosa catedral, en una historia (que abarca los años 1135 y 1174, a lo largo de mil 400 páginas) Follett comenzó su exitosa carrera novelística en 1978 cuando era reportero del Evening News de Londres, a los 25 años de edad, con La isla de las tormentas, que fue llevada al cine como El ojo de la aguja Para la edición mexicana de Los pilares de la tierra que acaba de sacar en edición especial de febrero 2008 la casa Random House Mondadori, traducción de Rosalía Vázquez, Follett reconoce lo desmesurado de su empresa (segmento introductorio redactado en Stevenage, Hertforshire, enero 1999): "Nada ocurre tal como se planea? En el mundo editorial, si uno ha alcanzado el triunfo con un libro, lo inteligente es escribir algo en la misma línea una vez al año durante el resto de su vida Los payasos no deberían de tratar de interpretar a Hamlet y las estrellas pop no deberían componer sinfonías Y yo no debí haber puesto en peligro mi reputación escribiendo una novela impropia de mí y en exceso ambiciosa de mí" A punto estuvo de no hacerlo, pero además, Follett no cree en Dios Tampoco, según su editor británico, "era un novelista lo suficientemente atormentado como para plantear un tema religioso tal como Los pilares de la tierra", donde se refleja la difícil vida de los albañiles de catedrales medievales de Europa y las poderosas pasiones de los curas en aquellos días Cuando era niño, toda la familia de Follett pertenecía a un grupo religioso puritano llamado Los Hermanos de Plymouth; estaban prohibidos los cuadros, las imágenes, las estatuas y cualquier otra forma de ornamentación Cuando a los 25 años leyó Historia de la arquitectura, de Nicolaus Pevsner, se dio cuenta que sabía muy poco del paisaje urbano donde desarrollaba sus reportajes, así que al llegar para a la ciudad de Peterborough, East Anglia, para unas entrevistas, entró a la catedral y descubrió que tenía una temática para una novela y empezó Era 1976 Redactó los primeros cuatro capítulos "La catedral de Peterborough me embelesó, a partir de ese momento visitar las catedrales se convirtió en uno de mis pasatiempos? Así conocí las catedrales de Canterbury, Salisbury, Winchester, Gloucester y Lincoln, pero una duda me asaltaba sin cesar: ¿por qué se construyeron aquellas iglesias? Finalmente, descubrí las obras de Jean Gimpel: The Cathedral Builders y The Medieval Machine? me puse en contacto con Gimpel? Terminé mi novela sobre la construcción de la catedral de Kingsbridge en 1989 " La primera de las seis partes totales que conforman Los pilares? (1135-1136) culmina con una escena tremenda Como un monje descubre que el albañil Tom no está casado con su joven compañera de viaje, Ellen, ésta es acusada de haber cometido adulterio y se le obliga a ella sola abandonar el monasterio de Kingsbridge en castigo, un año, sin ver a su amado por orden del obispo Waleran Bigod (luego de tener la fortuna de haberlo contratado en el sitio el prior Philliph para reparar la iglesia) Follett narra (páginas 400-401): "?Ellen comenzó a cantar Tom no conocía la canción, aunque se la había oído cantar a menudo La melodía era terriblemente triste Las palabras eran francesas, pero él las entendía muy bien "Un ruiseñor preso en la red de un cazador Cantó con más dulzura que nunca, Como si la fugaz melodía pudiera volar y apartar la red? "La mirada de Tom fue de ella al obispo Walderan parecía aterrado, con la boca abierta Tom no podía creer que una canción tuviera el poder de atemorizar de tal manera a un hombre "Al anochecer, el cazador cogió a su presa El ruiseñor, jamás su libertad Todos los seres y todos los hombres Tienen que morir Y morirán Pero las canciones eternamente vivirán "?Adiós, Waleran Bidog, abandono Kingsbridge pero no a ti ¡Estaré contigo en tus sueños! ?gritó Ellen "Y en los míos, se dijo Tom?" Juglares Otra escena musical de Los pilares de la tierra acontece en el diálogo del capítulo décimo, segunda parte (años 1136-1137) Jack, joven hijo de Ellen descubre a la guapa doncella caída en desgracia Aliena, leyendo en el bosque "--¿Qué estás leyendo? ?le preguntó Jack a bocajarro? "?Mi padre compró este libro durante su último viaje a Normandía Lo trajo para mí, unos meses después, lo hicieron prisionero? "--¡Es francés! ?exclamó él "--¿Cómo lo sabes? ?le preguntó asombrada Aliena-- ¿Puedes leer? "--Sí, pero creí que todos los libros están escritos en latín? ¿Crees que la historia sea verdadera? "Aliena le miró interesada y Jack observó sus hermosos ojos oscuros "--No lo sé ?contestó--? A la mayoría de la gente no le importa, sencillamente le gustan esas historias? "--A excepción de los sacerdotes Ellos siempre creen que las historias sagradas son verídicas? Yo conozco un montón de historias, sé La canción de Rolando, El peregrinaje de Guillermo de Orange? Puedo recitarlas "--¡Como un juglar! "--¿Qué es un juglar? "--Un hombre que va por ahí contando historias? "Era un concepto nuevo para Jack? Por fortuna, Aliena seguía hablando "--En Francia hay muchísimos juglares? Lo habitual es que el juglar toque el violín mientras recita la historia Cuando se habla de una batalla, lo toca rápido y fuerte; y es lento o acariciador al referirse a dos enamorados, pero se vuelve alborotador en la parte divertida? ¿De veras puedes recitar historias así? "Jack cambió de posición para poder contemplarla La mirada intensa de ella, el centelleo anhelante de sus ojos hechiceros a punto estuvieron de hacerle perder el aliento Tragó con fuerza y enseguida empezó "El señor y rey de Francia, Carlomagno, Ha pasado siete largos años luchando en España Ha conquistado las tierras altas y las llanuras Ante él no queda una sola fortaleza Tampoco muralla alguna le queda por derribar, Nada más que Zaragoza, sobre una alta montaña, Gobernada por el rey Marsillio el Sarraceno Sirve a Mahoma, ante Apolo ora, Pero ni siquiera ahí estará jamás a salvo? "--¡Igual que un juglar! ?exclamó Aliena, entusiasmada-- ¡Recítame algo más!" Tras su primer logro (La isla de las Tormentas, 1978), Ken Follett triunfó con los thrillers Un mundo sin fin, Noche sobre las aguas, Una fortuna peligrosa, Un lugar llamado libertad, El tercer gemelo, En la boca del dragón, Doble juego, Alto riesgo, Vuelo final y En el blanco Pero, sin duda, la que ahora sorprenderá al lector mexicano es justamente Los pilares de la tierra, libro de seis partes y 1403 páginas que concluye con el apéndice Las Catedrales, por Isabel Belmonte de Plaza y Janés (wwwrandomhousemondadoricommx)

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