El iPhone y el consumismo

viernes, 18 de julio de 2008
México, D F, 17 de julio (apro)- Con la salida a la venta del iPhone 3G a nivel mundial, en México ?como en otras ciudades del mundo? se hicieron largas filas porque cada uno quería ser el primero en adquirir el teléfono de Apple La realidad de dicho comportamiento es poco menos que patético Los periódicos en Internet, Reforma o El Universal, por ejemplo, incluso tienen videos que tomaron frente a las tiendas Telmex, donde entrevistaron a algunos jóvenes que hicieron cola desde las 6 de la mañana para poder comprar el nuevo dispositivo celular A diferencia de Estados Unidos, el iPhone aquí en México es sumamente costoso (y parece ser que en Canadá su precio también es muy alto) En el sitio neltelcel pueden verse algunas de las tarifas asociadas a los planes que Telcel ha puesto si se contrata el iPhone con este carrier: ? Navegar un Sitio Mediano (1 MB) $4096 ? Descarga de MP3 (5 MB) $20480 ? Ver un Video (50 MB) $2,04800 ? Descargar una Película (800 MB) $32,76800 ¿Caro? Carísimo, sin duda Por ello, en el sitio mencionado se protesta por los planes tarifarios e incluso en una carta dirigida a Steve Jobs se apela para que interceda por ellos ante Slim y sus probables planes de dominación mundial Su "protesta" incluye a alrededor de 12 mil personas, quienes ya han firmado en ese sitio contra los altos precios La realidad, sin embargo, es que a Telmex parece importarle poco todo esto Ha calculado ya que venderá unos 450 mil iPhone (lo que implica un plan de dos años a fuerza con la compañía celular de Slim), por lo que los consumistas protestantes desesperados por hacerse de uno de estos teléfonos seguramente serán ignorados Así pues, el objeto del deseo es el iPhone, que sí tiene mil millones de funciones, programas, acceso a la red de redes, etcétera, pero por ver el árbol se nos olvida ver el bosque: ES SIMPLEMENTE UN TELÉFONO CELULAR que contiene una sofisticadísima agenda y funciones para poder acceder a Internet Como todas las modas en el mundo, seguramente cuando deje de llamar la atención, cuando la mayoría de la gente pueda hacerse de un iPhone, cuando tener un teléfono como éstos deje de ser un status social y económico (¿recuerdan a los primeros poseedores de los celulares en México? Eran gigantescos y los ponían en medio de las mesas de los restaurantes, donde se sentaban para que los demás viesen que ahí había una persona con dinero suficiente para cargar un ladrillo y hablar por teléfono desde donde quisiera), entonces probablemente el sitio en contra de Telcel desaparecerá y el mundo seguirá su marcha El consumismo es así Nos hace creer que resolveremos nuestro problema existencial haciéndonos de objetos para suplir así otras carencias Dichos bienes nos convierten inmediatamente en personas con status social y/o económico Se ve claramente que una mujer que porta una bolsa Prada debe tener un status que el común de las mortales probablemente no tiene (a excepción de Elba Esther Gordillo, desde luego), y pasa lo mismo con el iPhone La protesta de ese pequeño grupo de mexicanos pidiendo tarifas justas es tan absurdo, que sólo demuestra cómo el consumismo nos afecta a todos, ricos y pobres, inteligentes y tontos Un iPhone no hará a nadie menos o más ante otras personas De hecho, tomando en cuenta las tarifas que maneja Telcel, a quien se le ocurra presumirme su nuevo juguete le diré que es una maravilla el dichoso telefonito, pero lo veré un poco con compasión al momento de ver la factura que seguramente tendrá que pagar, y cuando vea lo que le costó ver ese video en youtube o navegar por esa página que se ve tan bonita en la pantallita del iphone, un dejo de arrepentimiento aparecerá

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