Con el neoliberalismo, las naciones son campos de explotación: Brading

lunes, 4 de agosto de 2008
MÉXICO, DF, 4 de agosto (apro) - Sin mencionar de manera explícita la reforma energética, que en días pasados se debatió en el Congreso de la Unión, el historiador británico David Brading, catedrático de la Universidad de Cambridge, señaló que con el neoliberalismo las naciones son vistas casi como campos de explotación por las grandes compañías internacionales Al término de su participación en el seminario Historia crítica de las modernizaciones en México, donde expuso el tema denominado "El guadalupanismo mexicano: historia y fe" como uno de los elementos que forjaron la nación, Brading opinó sobre el nacionalismo, que aunque no es un elemento central, rodea la discusión de la reforma energética, porque mientras para el actual gobierno y para el PAN abrir la explotación y manejo de los recursos petroleros a la iniciativa privada no significa "privatizar" ni retroceder la expropiación hecha por Lázaro Cárdenas en 1938, para Andrés Manuel López Obrador y otros miembros de la izquierda, o del PRD, significa entregar los recursos naturales no sólo a la iniciativa privada sino incluso a intereses extranjeros, lo cual es una "traición a la patria" Autor de Los orígenes del nacionalismo mexicano, Orbe indiano y Mineros y mercantes en el México Borbón, David Brading evitó pronunciarse sobre el debate petrolero Al comentarle que había dos visiones en torno al tema, la del nacionalismo y la del neoliberalismo, respondió: "Bueno? es (un tema) tan de la política de hoy en día que realmente no quiero pronunciarme porque los problemas mexicanos son muy graves" No obstante, añadió: "obviamente el impulso viene del neoliberalismo, donde las naciones son vistas casi como campos de explotación por las grandes compañías internacionales Pero el problema es que la industria petrolera mexicana ?según he leído? no es exactamente un ejemplo de buen manejo" Su conferencia en la sección de Conversaciones en torno a los Centenarios, durante el seminario coorganizado por la Fundación Conmemoraciones 2010 y el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), versó justo en torno a uno de los mitos fundacionales de la nación mexicana, que sigue vigente hasta nuestros días Cuando se le inquirió si podría considerarse que en México hay todavía un nacionalismo arraigado, Brading señaló que hay varias formas de nacionalismo en todo el mundo, pero en México se instituyó lo que llamó el "nacionalismo revolucionario secular", que fue dominando y frente al cual se creó una especie de nacionalismo católico que enfatizó el rol de la Iglesia y "obviamente el papel de la Guadalupana" Y hay mucho en común entre ambos nacionalismos, dijo, por ejemplo, el papel que los dos han dado a los indígenas Conforme los conflictos políticos y sociales se han ido rebasando, agregó, hay más concordancia entre la Iglesia y los políticos, y ahora mismo la hay El catedrático de la Universidad de Cambridge detalló que mientras en Europa la palabra y el concepto de nacionalismo tienen una connotación negativa, además de que se le identificó con los partidos de derecha y fue denunciado por socialistas, en México el "nacionalismo revolucionario" fue compartido por la izquierda, lo cual lo hizo peculiar El encuentro en el que participó Brading el pasado 15 de julio, en el Museo de Arte Popular, forma parte del programa de celebraciones que en torno al Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución realiza la Fundación Conmemoraciones 2010 Al respecto, al historiador se le comentó que uno de los cuestionamientos que se han hecho en torno a estas conmemoraciones es si los mexicanos debemos celebrar esas fechas, pues por lo que se luchó (igualdad, mejoras sociales, democracia, etcétera) en ambas gestas no es algo que disfrutan todos los ciudadanos Para todo país que llega a la independencia, anotó, es un reto mantenerse "como un Estado adulto que pasó de ser una Colonia y estar gobernado por gente de fuera", pues aunque pueda tener buena voluntad no comprende los conflictos internos "Obviamente la historia de México ha sido trágica Tener en un espacio de 150 años tres guerras civiles y dos invasiones extranjeras es bastante para un país" -- De hecho, la situación política actual del país, marcada por una división política evidenciada en las elecciones presidenciales de 2006, ha hecho decir a muchos que el año 10 es como apocalíptico para México y se preguntan si se presentaría una revolución en 2010 ¿Todavía hay revoluciones posibles en América Latina? -- Bueno, hay muy pocas verdaderas revoluciones en América Latina Aunque haya habido muchas revueltas y pronunciamientos, ha habido muy pocas revoluciones "Yo creo que la Revolución Mexicana sí fue una verdadera revolución y creo que un país no puede tener dos "Qué ocurra una revuelta? ¿quién lo sabe? Yo creo que con la movilización, el incremento de la población y, finalmente, la extensión de la educación, México no es el país de antes, cuando grupos de indígenas o rancheros agarraron las armas y se levantaron en rebelión Ya es otro país"

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