Arráncame la vida, estupenda

jueves, 18 de septiembre de 2008
MÉXICO D F, 17 de septiembre (apro)- En lo que a cine mexicano se refiere, estamos tan acostumbrados a que las producciones que se anuncian con bombo y platillo terminan siendo una pérdida de tiempo, que un servidor se hallaba sumamente escéptico con respecto al resultado de la película Arráncame la Vida, de Roberto Snaider No importaba que tuviera un presupuesto elevadísimo, que estuviera protagonizada por Ana Claudia Talancón, Daniel Giménez Cacho y dirigida por Roberto Snaider (Dos crímenes) Además, el concepto "best seller-literario-adaptado-para-una-cinta-mexicana", no me sonaba muy prometedor Al final de cuentas todo fue un mero prejuicio: Arráncame la vida, basada en la novela homónima de Ángeles Mastreta, es una cinta excelente, de personajes bien elaborados, con gran producción, actuaciones, realización, fotografía y música que, de seguro, marcará un estándar en esta nueva etapa de la reducida industria del cine mexicano, o al menos debería serlo La historia se desarrolla en el México de los años treinta y gira entorno al despertar de una mujer, Catalina (Talancón), una linda poblana que tuvo la desgracia, a los 15 años, de casarse con el general Andrés Ascencio (Giménez Cacho), un macho mexicano, ingenioso, carismático, pero "más cabrón que bonito" Al lado del general, la inocentona pero inteligente Catalina conocerá el sexo, el poder, la traición y la infidelidad, pero el verdadero amor lo experimentará en los abrazos del joven y rebelde director de orquesta, el maestro Vives (José María de Tavira, quizá la actuación más floja) Con el paso de los años, Catalina va dándose cuenta de que la felicidad está en otra parte, sin embargo, la sombra que el general arroja sobre ella genera un panorama poco alentador "Hay presidentes viudos, pero no divorciados", recita el general, quien luego de ser gobernador de Puebla, busca convertirse en el presidente de México Mientras Catalina recorre a paso lento el camino de la autodeterminación, México va en sentido contrario, gracias a la institucionalización de la Revolución Mexicana La recreación de época es fabulosa (arte y vestuario), por momentos tenemos la sensación de estar viajando al pasado Y qué decir de las actuaciones de Talancón y Giménez Cacho, sobre todo éste último, quien consigue encarnar a un villano memorable, ese que se odia y se ama al mismo tiempo Si de algo podríamos acusar a este filme es de dos cosas: primero, el desarrollo de la historia descansa principalmente en los diálogos, y por lo mismo, a veces se siente un poco pesada, con todo y que los diálogos son magníficos, sobre todo los del general; y segundo, da la impresión de que la cinta pudo haber tenido una media hora menos, quizá, en consecuencia del primer punto Con todo y lo anterior, Arráncame la vida, es una de las mejores películas mexicanas de los últimos años, y una gran candidata para salir en listados tipo "Las 50 mejores películas mexicanas de la historia", que tan de moda comienzan a ponerse

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