¿Rectilíneo o circular?

lunes, 12 de enero de 2009
MÉXICO, D F, 7 de enero (apro)- Como informé en anterior carta a este buzón, los amigos que nos reunimos en los últimos días del año en el piano-bar "El túnel del tiempo", nos enzarzamos en una polémica plática Ante el desastre financiero que a todos amenaza, dimos en discutir si la historia sirve o no de algo a los humanos Por fin, inducidos por el pensamiento de Santayana que sentencia: los pueblos y los individuos que no tienen memoria, están condenados a repetir sus errores, llegamos a la conclusión de que sí, que la historia es importante para nuestra especie Esta conclusión, ante el desastre financiero que nos amenaza a todos, nos hizo ver como ingenua, disparatada y hasta estúpida la idea de F Fukuyama, la de El final de la historia; esa su teoría de que la debacle del comunismo ruso marcaba el triunfo de la cultura liberal consumista de Occidente que, al ganar la guerra fría, ponía fin a la historia, con lo que la vida internacional, en adelante, estaría señalizada por la simple administración de la economía y los viejos y nuevos conflictos irían decreciendo a causa de una feliz identificación de lo racional y lo real Bien, eso fuel lo que afirmó y publicitó a bombo y platillo F Fukuyama, uno de los sabios oficiales del capitalismo de la Escuela de Chicago, uno de los ideólogos apologistas de la visión empresarial de la historia hace más de 15 años ¿Qué tenemos hoy a principios de 2009? Por principio, según nos informan medios de comunicación, que los tan alabados y bien mercadeados protagonistas de esa visión de la historia, los capitalistas y sus gerentes, ni son tan tan como nos los presentaron y vendieron ni los muy muy que ellos presumían y siguen presumiendo, pues ni son salvadores de economías, ni de patrias, y son ineficaces, pues no saben ni pueden administrar el libre mercado competitivo Que son, en fin, como aprendices de brujo Y para acabarla de fregar, por si lo anterior no es poco, resulta que entre esos capitalistas protagonistas de la historia, no faltan y más bien sobran los defraudadores, los estafadores, los llamados delincuentes de cuello blanco Sobre esta información de los medios, algunos opinaron que la misma demostraba que, para bien y para mal, sí es factor eficaz el hombre para la marcha de la historia; otros, por su parte, afirmaron que sí, que eso era cierto, pero que no lo era menos que lo que mueve al hombre en lo fundamental, es la economía Otros más sostuvieron que lo malo de esas certezas era que los dueños del poder, que siempre son los menos, siempre deciden por los que somos los más y siempre también en beneficio de sus muy particulares intereses y luego, encima, nos hacen que paguemos sus errores, como lo estamos comprobando y sufriendo en la actualidad, en estos días de amor y paz Estos comentarios nos metieron en un nuevo problema, a saber si la historia, por sus efectos, era una serie de hechos que se suceden de manera lineal, como supone la tradición judeocristiana y por lo tanto tiene un principio y un fin, o bien se trata de hechos similares que se repiten de manera cíclica, encadenándose a la manera de los puntos que forman y cierran un círculo, como crearon tantos pueblos en la antigüedad, los griegos entre ellos, y sostiene, más modernamente, la teoría del "eterno retorno", de F Nietzsche Por supuesto, como ninguno de los presentes era ni filósofo ni físico, no pudimos resolver el problema Eso no nos preocupó grandemente, pues parece que lo mismo pasa con los especialistas estudiosos de la historia Como ellos, nos dividimos en grupos que apoyaron las diferentes teorías Unos opinaron que sí, que la historia era una sucesión de fenómenos que se sucedían linealmente, pero que en la misma tienen lugar nacimientos, crecimientos, decadencias y muerte, como propone el historiador y filósofo alemán O Spengler en su libro La decadencia de Occidente Otros consideraron que no, que la historia no tenía nada de lineal, que era un fenómeno rehechos cíclicos, circulares, como creían los griegos, en los que son protagonistas distintos, sucesivos y privilegiados grupos minoritarios que ejercen el poder en su propio beneficio, como modernamente lo analizaron, descubrieron y dieron a conocer Mosca y Pareto Otros más indignados, dijeron que esas opiniones no hacían más que ver a la historia como una carrera de relevos entre ambiciosos y sinvergüenzas, en una especie de telenovelas que siempre cuentan historias parecidas, en las que únicamente cambian los nombres de los protagonistas, que ante ese más de lo mismo, lo que se trata, como ya lo habían dicho sociólogos y filósofos, Marx entre ellos, es de cambiar a la historia y a los posprotagonistas de la misma Como es de suponer, el acaloramiento de la discusión que generó esta última intervención, impidió que los amigos guardáramos la serenidad y los buenos modos Para no llegar a mayores, ahí la cortamos Ustedes, estimados lectores, en la lectura reposada y reflexiva de esta carta y teniendo presente el desastre financiero que a todos nos amenaza, ¿de que lado cree que esta la razón? Con el sincero deseo de que acierten en su elección, y de que esa certeza les ayude para lo mejor para ustedes y los suyos en este inquietante año de 2009 Juan D`udakis

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