El show de Obama

jueves, 22 de enero de 2009 · 01:00
MEXICO, D F, 21 de enero (apro)- Los estadunidenses hacen espectáculo de todo y a todo le sacan ganancia La toma de posesión de Barack Obama no fue la excepción, show y business, boletos de más de 8 mil dólares para ver una puesta en escena faraónica, espectacular, hollywoodense Desde la campaña interna, Obama supo manejar su figura a través de un discurso que compró la mayoría de los estadunidenses Frente a los errores de Bush que llevaron a Estados Unidos a su peor crisis, las promesas del senador demócrata eran miel para los oídos desesperados de sus compatriotas La idea de tener a un presidente negro hizo que la expectativa del electorado se elevara aún más y Obama venció a Hillary Clinton que, a su vez, también basaba parte de su campaña en la idea de ser la primera mujer presidenta de Estados Unidos Así, a la tradicional parafernalia propagandística de siempre, se sumaron nuevas formas de presentar a Obama como un producto novedoso dentro de la política bajo el lema de "Sí se puede", que a los mexicanos nos remitía en automático a la frase electoral de Roberto Madrazo A lo largo de la campaña, Obama y su equipo supieron explotar política y mediáticamente muy bien la imagen de un político moderno y triunfador, como la reencarnación más clara del sueño americano Y ante esta arrolladora campaña de mercadotecnia, los WASP (With Anglo-Sajon and Protestant); es decir, la población blanca y racista de Norteamérica, tuvo que encerrarse en su fanatismo para expresarlo en la frontera con México en contra de los migrantes nacionales y centroamericanos El equipo del ahora presidente número 44 de la Unión Americana, como lo hizo en su tiempo el de Vicente Fox, utilizó las técnicas de la mercadotecnia para lanzar a Obama como un producto viable de comprar; es decir, accesible a la gente Y lo logró Las muestras de simpatía eran tantas y de tanta intensidad que se produjo la "obamania" y el que no estuviera dentro de esta corriente pues estaba fuera de moda, de lo actual, muy al estilo de la vida norteamericana De esta manera, poco a poco fue tomando forma el show de Obama, al que se sumaron canciones en rap, hip hop, salsa, country y rock tanto en inglés como español, así como spots, grafitis en las calles, playeras y calcomanías, hasta llegar a la portada del "Hombre Araña" El día de la toma de posesión de Obama, más que un acto político y social, lo que vimos en la televisión fue un show hollywoodense al que no le hizo falta nada, absolutamente nada: en escenario fastuoso estilo imperio romano con todo y trompetas; la canción de Areta Franklin; pasarela de moda; una enorme riada de personas aplaudiendo; la imagen de derrota de Bush; la presencia de un pastor bendiciendo a América, y el discurso motivacional de Obama Entrevistados antes y después del evento, muchos jóvenes repetían el discurso de esperanza en la capacidad del nuevo presidente norteamericano para realizar un gran cambio en su país y en el mundo Esto, sin tomar en cuenta que el propio Obama responde a un sistema, a un modelo económico y político, el neoliberalismo y el imperialismo norteamericano, que está en su peor crisis desde que se impuso en el mundo después de la Segunda Guerra Mundial Las expectativas que trae encima Obama son muchas y se va a enfrentar a verdaderos problemas dentro y fuera de su país que difícilmente podrá resolver, entre ellos el narcotráfico del que es responsable por la gran cantidad de adictos que hay en Estados Unidos Capacidad no le hará falta seguramente, tampoco inteligencia, pero esto no basta Por eso, después del show la pregunta es ¿qué sigue?

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