Aclaración

lunes, 26 de enero de 2009 · 01:00
MÉXICO, D F, 21 de enero (apro)- Lectora, lector de toda mi consideración: ¿conocen ustedes, por haberla oído ya la frase "lo mejor siempre es enemigo de lo bueno"? ¿Y también saben el recto significado de la misma? ¡Les felicito! Eso me llevan de ventaja, pues sucede que este servidor de ustedes apenas si la oyó hace algunos ayeres pronunciada a su espalda en un transporte público, cuando un pasajero dijo a otro con enojo: "?pues yo siempre desconfío cuando me hablan de progreso, de mejoras, pues resulta que "lo mejor, siempre es enemigo de lo bueno?" Les confieso que desde el momento que la oí, fue como un campanillazo que despertó mi curiosidad Me pareció sibilina, esto es, enigmática, y con apariencia de ser importante ¿Estoy en lo cierto? Bueno, la cosa es que esa frase comenzó a darme vueltas en mi pensar, como provocándome a que la entendiera, a que descifrara su significado ¡Y nada! Que no podía hacerlo por más que me esforzara, pues la muy indina se escurría de mis entendederas como mojarra enjabonada Bueno, debo ser muy lerdo Lo malo es que amenazaba en convertirse en obsesión Para librarme de ella, recurrí al diccionario, que me dio la explicación siguiente: "Mejor, adjetivo comparativo de bueno/Superior a otra cosa y que la excede en una cualidad natural o moral" ¡Caramba! Pensarán que soy bruto, pero la verdad es que tal explicación no aclaró para nada mi incertidumbre, es más, la complicó e incluso la profundizo Les explico: si mejor, por decirlo así, mejora a otra cosa porque es superior en cualidad natural o moral, ¿cómo diablos puede ser enemigo de esa otra cosa Lo único que puede ser, según mi leal saber, es su amigo por ser benefactor, por mejorar y hacer superior a la otra cosa ¿Voy bien o me equivoco? Resultado: la mentada frase continuó dándome vueltas, desafiando mi pensar, a tal punto, que anoche, en mi estudio, estando pensando en ella sucedió un hecho extraño En el rincón más alejado del escritorio, donde por ciento tengo las obras de historia y en ese momento sumergido en la penumbra de la luz de la lámpara que iluminaba un libro abierto sobre el mismo, percibí las difusas figuras de un azteca, un maya y un inca, que a media voz adolorida, fueron desarrollando un diálogo que expresó los sentimientos que a continuación les ofrezco, de una manera resumida: "¡Ah! Buena era para nosotros la tierra, nuestros buenos dioses, nuestras costumbres ¡Más hay! De nuestros buenos dioses fuimos despojados por el mejor Dios del hombre blanco; de nuestra buena tierra, por la mejor organización bélica y la mejor técnica del conquistador; de nuestros usos y costumbres, dizque que por el mejor saber del blanco "Luego, más tarde, cuando la Independencia nos hizo libres, la mejor ideología del momento, el liberalismo, nos dio libertad, sí, pero nos despojó de la poca tierra, las comunales, la que la corona nos había dejado a los pueblos indios; tierras de las que fuimos desposeídos por las llamadas leyes de manos muertas "Y hoy, con el avance del progreso y de la privatización de todo, de la sacralización de la propiedad privada, uno de los puntales de la globalización en la que vivimos, en la que todo se vende y se compra, nuestros descendientes directos, que por décadas vivieron en rincones apartados, olvidados del mundo, lugares que por tranquilos y conservar su belleza natural son propicios al turismo, hoy sólo pueden disfrutar y poner pie en sus antiguos bosques, lagos o playas si se convierten en meseros, recamareras, jardineros a sueldo, vendedores de souvenir folclóricos y otras chucherías?" Bien, servidor no sabe, y poco me importa, si realmente ví a esos tres personajes, si los imaginé o los soñé a causa de la obsesión que la citada frase generó en mi pensar Lo que sí sé con seguridad es que reales, imaginados y soñados, los mismos, por fin, me hicieron comprender el sentido de la misma ¡Que no para todos puede tener el mismo significado? De acuerdo ¿Pero se pueden negar que si tiene ese significado para las etnias representadas por mis tres personajes? ¿Y para otras de otros lugares del mundo? Piensen en los aborígenes de Australia, de Tasmania o en los miles y miles de hombres y mujeres, ancianos y niños muertos o mutilados de por vida por la guerra de Irak, desencadenada para librarles de un brutal dictador y hacerles posible que vieran en libertad y democracia, por ejemplo, y después me dicen Con el sincero deseo de que la presente les haya servido para despejar sus dudas sobre la mentada frase, queda de ustedes, estimados lectores, su seguro servidor EL GATOPARDO

Comentarios