Degradación policiaca

sábado, 3 de octubre de 2009
Al iniciar su gestión como jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard  apeló a la experiencia de los viejos policías y rehabilitó a varios de ellos, como Miguel Amelio Gómez, a quien colocó al frente de la Policía Judicial Ahora, vistos los precarios resultados, el funcionario -con la mira en el 2012-  anuncia cambios radicales para terminar con esa corporación que, según reconoce el procurador capitalino, Miguel Ángel Mancera, atraviesa por la peor crisis de su historia
Integrada por 4 mil 200 elementos, la Policía Judicial del Distrito Federal (PJDF) ha perdido eficacia en sus tareas durante los últimos meses y la mayor parte de sus agentes carece de formación profesional, pues se ha formado en la práctica, lo que hace inminente el desmantelamiento de la corporación
De ese conjunto, sólo 750 uniformados provienen del Instituto de Formación Profesional (IFP), poco más de 300 son remanentes de agrupaciones y grupos especiales que ya desaparecieron, como la Dirección Federal de Seguridad (DFS), el Servicio Secreto (SS) y la División de Investigaciones para la Prevención de la Delincuencia (DIPD), que en los setenta y los ochenta se encargaron de reprimir los brotes de descontento social
Este año han sido consignados penalmente alrededor de un centenar de comandantes y policías de la corporación; otros han sido destituidos o enfrentaron cargos por delitos relacionados con narcotráfico, secuestro, homicidio, tortura, extorsión, robo, abuso de autoridad y evasión de reos, entre otros ilícitos
Y los escándalos que exhiben a ese cuerpo policiaco van en aumento El 2 de septiembre último, por ejemplo, la Policía Federal (PF) informó sobre la detención de tres judiciales capitalinos: Víctor Guillermo Servín Morales, El Panda, Fernando Israel Gallego Hernández, El Bronce, y José Guzmán Valeriano, El Gato
Se les acusó de presuntos vínculos con una red de protección institucional controlada por los hermanos Beltrán Leyva que opera en la zona metropolitana de la Ciudad de México y de pertenecer a las bandas de secuestradores Los Tiras y Los Petriciolet La primera está relacionada con el secuestro de Laura Zapata y Ernestina Sodi; la segunda, con los plagios y asesinatos de los adolescentes Fernando Martí y de Antonio Equihua, según la PF
Servín Morales era miembro del área de escoltas; Gallego Hernández se desempeñaba como jefe de la coordinación territorial en la delegación Benito Juárez y formaba parte del grupo antisecuestros, mientras que Guzmán Valeriano llevaba más de un año como jefe de escoltas de la subprocuradora de Procesos, Martha Laura Almaraz
Gallego Hernández y Almaraz, a su vez, formaban parte del Grupo Especial de Reacción e Intervención (GERI), un cuerpo especial que fue activado en esta administración capitalina por Miguel Amelio Gómez, el primero de los titulares que ha tenido la PJDF durante la gestión de Marcelo Ebrard Casaubon como jefe de gobierno
El caso Servín Morales resulta interesante En 2005 su nombre apareció en dos investigaciones por secuestro Salió limpio Pero al año siguiente fue castigado por utilizar patrullas y armas de cargo en sus días de descanso y en 2008 estuvo dos meses arraigado por su presunta participación en el secuestro de Zapata y Sodi, que ocurrió en septiembre de 2002
Sin embargo, a pesar de que la denuncia la hizo el propio jefe de la banda de Los Tiras, a la que se le atribuyen más de 20 secuestros, Servín Morales siguió en activo hasta el 2 de septiembre pasado, cuando fue detenido de manera accidental por elementos de la PF junto con dos sus compañeros
Este es un extracto del reportaje que publica la revista Proceso en su edición 1718 que empezó a circular el domingo 4 de octubre

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