La impunidad como estrategia política

sábado, 21 de noviembre de 2009 · 01:00
La corrupción en México crece sin freno de gobierno en gobierno, en binomio con la impunidad Ambas, corrupción e impunidad, son causa y efecto en sí mismas y son utilizadas para gobernar de acuerdo a los intereses de grupo  A partir de un riguroso análisis jurídico, el abogado Julio Scherer Ibarra explora este fenómeno, que es ya una estrategia consustancial al quehacer público nacional, en el libro Impunidad La quiebra de la ley Y ofrece cuatro ejemplos emblemáticos de corrupción impune: el enriquecimiento inexplicable de Arturo Montiel; el conflicto de intereses de Juan Camilo Mouriño; las irregularidades dolosas en la investigación del caso Zhenli Ye Gon; y los actos ilícitos de César Nava a su paso por el jurídico de Pemex De la obra, que empezará a circular en días próximos bajo el sello de Grijalbo, adelantamos aquí la Introducción 
Introducción
Se dice de la estrategia que es el arte de dirigir Se dirige un ejército, se dirige un partido; a los estrategas se les enco­mienda un proyecto para destrabar una situación crítica y a ellos se recurre para levantarse en una contienda cerrada
No fue coincidencia que los estrategas de este tiempo azul y los del tiempo tricolor diseñaran la misma política para asegurar a un grupo en el poder El pensamiento de los estrategas de uno y otro bando ha sido claro y preciso: el poder se conserva gracias a la impunidad
El poder sin contrapeso hace doblemente fuertes a los fuertes Hay que eliminar a la autoridad que busque con­senso Lo que cuenta es el poder sin ambages, la arbitrarie­dad en toda su crudeza El que tiene el poder manda El que manda predomina El que predomina impone sus normas a la sociedad
Así se plantea el principio, después viene la praxis En los hechos, en la aguerrida lucha de todos los días, ¿cómo hacer de la impunidad un baluarte? Los estrategas saben de eso y discurren con acierto Así, imaginan una fortaleza, un búnker En su interior viven y batallan los hombres y mujeres fieles a una creencia, a un modo de hacer política Seamos impunes, discurren, vivamos por encima de la ley De esta manera, la impunidad termina en casta, grupo encerrado en sí mismo que gobierna conforme a sus designios Los impunes, por naturaleza propia, terminan conduciéndose como si fueran inocentes, ajenos a toda perversión política Como impunes que se piensan, para ellos la ley no existe En estas condiciones, paradójicamente, la norma actúa contra los débiles, los no impunes, los que comparecen ante la ley y sus jueces, si así lo determinan los personajes del poder
En la inteligencia de los estrategas queda un punto por resolver: más allá de los avatares que la vida trae consigo, ¿cómo predominar a despecho de los años y las circunstancias de ese misterio que es el destino? Para todo tienen respuesta: importará que al búnker no penetre un solo extraño Ahí está el secreto Un caballo de Troya en la fortaleza de la impunidad haría impensable este proyecto y sus consecuencias, el poder efímero que, como tal, de poco sirve Se trata no solamente de alargar el tiempo y hacer política en función de sus diarias contradicciones, sino de "mandar" con los ojos puestos en los sexenios posteriores Un sexenio representaría apenas un suspiro; dos, ya sería una larga respiración; tres, la existencia con su vasto horizonte, el largo futuro que permite soñar
Para los de afuera, los no impunes, aquéllos para los que las leyes sí existen, quedan las expectativas y los persistentes enfrentamientos con los discursos del poder y las manifestaciones de la fuerza, siempre al acecho para evitar cualquier tropiezo que pudiera dar al traste con los sueños de grandeza
Todo lo que aquí decimos origina graves consecuencias para la sana convivencia, resumidas en una frase: el paulatino derrumbe del Estado de derecho De la ley abatida nacen muchas desgracias y de la denegación de la justicia nacen los crímenes, el sufrimiento que trae consigo una sociedad descreída que se encoge y rebela, se rebela y encoge hasta que un día, en la fatiga ya cercana a la desesperación, o en la desesperación, grita: basta
Vicente Fox dio cuerpo y forma a la impunidad flagrante Sólo el derroche al que le llevó la megabiblioteca daría materia para recordar ese ejemplo de la sinrazón, tributo a la vanidad que privó a la nación de proyectos culturales armados larga y amorosamente Su relación con Marta Sahagún hizo de uno y de otra la pareja indigna, que figurará en la historia de la megalomanía De este modo se declararon dueños del futuro de México En seis años discurriría el primer sexenio azul para Fox, el hombre; luego vendrían otros seis para Marta, la mujer
Felipe Calderón pisa terrenos peligrosos y ya va por ahí, por la ruta de Fox, en pasos mal calculados que pudieran llevarlo a una caída de la que ya no sea posible reponerse La complicidad con su antecesor se da sin ocultamientos y tiñe a la relación de un cinismo que agravia La Contraloría de la Federación se encomendó en sus orígenes a Germán Martínez Cázares; hoy es claro que fue sólo una maniobra que culminaría con la exaltación de Martínez como presidente del Partido Acción Nacional (PAN)
Los impunes se comportan como inocentes Son la ley y la ley no castiga a los de arriba, a los grandes, a los conductores En el búnker todo se arregla entre correligionarios En el interior de la fortaleza sólo hay fieles a Dumas: uno para todos y todos para uno
La vida se da en la pareja, siempre dos, y la impunidad reclama su álter ego, única manera de construir el diálogo político, la palabra de dos que ya no pueden separarse Ese otro yo es el receptor cómplice, perfecto Así, la corrupción hermana y promueve la impunidad; al final ambas son causa y efecto en sí mismas Se buscan, se necesitan y terminan por ser iguales Un impune es un corrupto por su propia naturaleza, sucia la sangre que lo recorre
La guerra contra el narcotráfico es hoy ejemplo de la impunidad y la corrupción que se acompañan El licenciado Felipe Calderón, al iniciar su sexenio, anunció una batalla contra ese cáncer como su meta más ambiciosa Con buen ánimo, los discursos sobre el tema pudieron haber sido intachables en teoría, pero ciertamente no se reflejaron en la realidad Se ha visto que la lucha crucial contra el narcotráfico no puede acontecer sin una guerra de proporciones parecidas contra la corrupción Qué bien que el jefe del Ejecutivo porte las insignias de general en jefe de las Fuerzas Armadas, pero qué mal que las nobles insignias no las luzca a la hora de castigar a la cauda de funcionarios sin una hoja impecable en el ejercicio de sus cargos Germán Martínez es ejemplo nítido: incumplió en la Secretaría de la Función Pública (SFP) y difícilmente pudo cumplir al frente del partido en el poder
La alianza entre los ejecutivos panistas Fox y Calderón es una prueba de la corrupción interna que priva en las filas azules Vicente Fox y Marta Sahagún nos aturdieron con su megalomanía y estulticia Desde tiempos de Echeverría no se tenía noticia de un mandatario al que públicamente se le llamara tonto e ignorante Dijo Fox, en símil insuperable, que él se guiaba por las estrellas, que en ellas leía sus deberes para con la patria El canto a la incultura lo acompañó siempre, día con día, hasta hacer de su sexenio un malhadado periodo de ocurrencias de mal gusto y frivolidades sin fin
No obstante, es preciso reconocerlo, en la mentalidad de Fox cabía cierta congruencia: es más fácil leer en las estrellas que enterarse de sus deberes en los textos de la Constitución La lectura en las estrellas se da sin esfuerzo Basta cerrar los ojos o abrirlos La lectura de la ley exige esfuerzo, carácter, voluntad de saber
Casos mucho menores, pero irritantes hasta la desmesura, están representados por dos gobernadores insignes en su impudicia y atropello a la civilidad Se trata de los mandatarios de Puebla y Oaxaca El desprecio público los sigue, y la impunidad es su fortaleza No cohabitan los panistas en el interior de esos regímenes priistas, pero no hay duda de que los gobernadores citados han establecido comunicación con el búnker azul De otra manera no es posible explicarse la permanencia de ese par de sujetos en los cargos que ocupan para desgracia de sus estados
Frustra en grado sumo que los poderes Legislativo y Judicial no hayan hecho valer sus atribuciones para discutir y sancionar el comportamiento de Mario Marín y Ulises Ruiz Otro tanto debería esperarse del Ejecutivo federal En este último caso podría pensarse que el asunto no es de su competencia, pero eso llevaría a contradicciones, pues frente al escándalo de Zhenli Ye Gon el Ejecutivo sí actuó
Cuanto decimos acerca de la impunidad lo sabe de sobra el licenciado Felipe Calderón Cabe recordar que en una conferencia de prensa, celebrada en Estados Unidos a finales de abril de 2008, declaró que la impunidad representa un hecho doloroso para la sociedad mexicana Asimismo, admitió que estamos lejos del principio en que descansa la justicia, que ha de ser pronta, expedita; no lenta y tortuosa, como la padecemos
En esta historia alrededor del panismo y de sus hombres sobresalientes el día de hoy, Vicente Fox y Felipe Calderón, no hay manera de pasar por alto las tribulaciones de la elección de 2006, plagada de irregularidades e ilícitos que se han abierto paso hasta dejar una constancia cierta en el ánimo público Muchos la llaman "guerra sucia", que se traduce, sin duda, como "elección sucia"
La impunidad y la corrupción, binomio funesto, maltra­tan al país en su mero corazón  Urge atender ese corazón como a ningún otro órgano del cuerpo social 

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