La Luz del Mundo, en plena tierra cristera

domingo, 13 de diciembre de 2009

La iglesia La Luz del Mundo construye un templo monumental justo a los pies del cerro del Cubilete, uno de los mayores centros de peregrinación católicos. La diócesis de León se muestra despreocupada, pero el antropólogo Luis Miguel Rionda Ramírez advierte el riesgo de que surjan expresiones de intolerancia en la tierra de los cristeros.

 

SILAO, GTO.- A 17 kilómetros de distancia del Cristo Rey de la Montaña, a los pies del cerro del Cubilete, asoman los cimientos que día a día, desde hace dos meses, una treintena de trabajadores convierten en la base que sostendrá un enorme santuario.

Sus dimensiones se anuncian en una imagen impresa en una lona que pende de la pared de una cocina que alimenta a los voluntarios provenientes de todos los rumbos del estado, pero también de Querétaro y Guadalajara.

Cambian turno a diario y cumplen su jornada sin cobrar.

En la foto se ve surgir de la amplia base una delgada torre, de la cual emerge una vara dorada que dará al edificio una altura total de 60 metros, similar a la de un edificio de al menos 28 pisos.

El edificio, todo azul, reflejará la luz del sol y contará con una iluminación especial en sus múltiples cristales, que lo hará visible a gran distancia. Luces de láser y sectorizadas coronarán el emblema escultórico de la vara de Aarón, según la descripción del proyecto.

La agrupación religiosa Iglesia del Dios Vivo, columna y apoyo de la verdad –conocida como Luz del Mundo– erige este templo, al que sus integrantes llaman “Torre Monumental de la Fe”.

Se calcula que costará unos 20 millones de pesos.

Así, desde hace dos meses el entorno del Cristo del Cubilete ha comenzado a modificarse en virtud del proyecto que sin duda cambiará la perspectiva de la arquitectura religiosa en esta área, hasta ahora defendida férreamente por la jerarquía católica entre los feligreses. Justo aquí, en el corazón del Bajío, el centro geográfico de México, marcado hasta ahora en la historia nacional como la zona más consolidada del catolicismo.

Pero el proyecto es mucho más que un mero templo: se trata de un complejo que incluye un fraccionamiento habitacional, escuelas, locales comerciales. Es una de las microciudades que Luz del Mundo llama “hermosas provincias”, similar a las que existen en Guadalajara –su sede principal en México– y en Fortín de las Flores, Veracruz.

Todo rodeará al proyecto central, la Torre de la Fe, otro de los imponentes edificios que la agrupación construye para expandirse por el territorio nacional.

Cada uno es muy diferente y resaltan en el paisaje de sus localidades, como el que fue inaugurado el año pasado en León, sobre el bulevar Vicente Valtierra, con sus torres y ventanales estilo morisco, y capacidad para 2 mil personas.

Aunque ninguno alcanza la espectacularidad arquitectónica de la sede principal en Guadalajara, se prevé que el de Silao tenga la misma altura que aquél.

Para el antropólogo Luis Miguel Rionda Ramírez –quien ha investigado la historia de la religión católica y su influencia en la zona del Bajío–, el desplazamiento de la religión católica en la zona había tardado en manifestarse abiertamente aun cuando, en este caso en particular, advierte del riesgo de que surjan manifestaciones de intolerancia o “defensa del territorio” del Cubilete por parte de la jerarquía o feligreses católicos.

“En un mundo que ha cambiado tanto, era natural la penetración de otras creencias y de otras sectas. Tenía que causar un efecto de rompimiento del monopolio católico –porque lo era en los hechos–, y sencillamente está sucediendo lo que tenía que suceder en un mundo tan comunicado como el actual. Esto va a ser la constante en los años por venir: veremos más alternativas religiosas”, refiere el investigador de la Universidad de Guanajuato, y añade:

“Lo negativo sería expresar una reacción de rechazo, intolerancia; aunque deberíamos irnos acostumbrando a entrar a este mundo cada vez más diverso, con las opciones religiosas al alcance de cualquiera… Hay aquí una tradición de violencia religiosa; hay que recordar nada más que la voladura de la primera estatua del Cristo Rey fue uno de los motivos de la rebelión cristera.”

No obstante, la construcción de este nuevo bastión de la iglesia Luz del Mundo para el centro del país parece tomar por sorpresa a las autoridades católicas de la zona.

El vocero de la diócesis de León (cuyo titular, José Guadalupe Martín Rábago, es a su vez arzobispo metropolitano en la provincia del Bajío), el sacerdote Jorge Raúl Villegas expresó a Proceso su desconocimiento total sobre esas obras de la iglesia Luz del Mundo en Silao.

Eso sí, está convencido de que las personas que acudirán a ese templo “no serán mayoritariamente de ahí. Conozco el lugar, la zona, conozco Silao y sé que la mayoría tiene su fe (católica) por convicción… Hace poco hicimos un plan de pastoral, y tenemos la confianza de ir levantando en contenido a los católicos, y de que Guanajuato cada vez tiene más católicos por convicción”.

Para el sacerdote Villegas, la Torre de la Fe no tendría ni siquiera la posibilidad de “competir” con el Cristo de la Montaña, “que es un monumento de años, que tiene una presencia no sólo local, sino nacional e internacional”.

Sin embargo, reconoce que “la presencia de ellos (los protestantes) en nuestra región, especialmente ahí bajo el Cubilete, bajo la montaña de Cristo Rey, pues nos motiva más” y es un reto, dice, “para buscar que quienes nos llamamos católicos lo seamos de verdad”.

Lo cierto es que la batalla por las almas de parte de las nuevas sectas y otras religiones en el Bajío conservador es, indefectiblemente, un movimiento que llegó para quedarse.

 

Competencia por la fe

 

Desde la cumbre del Cubilete, con sus 20 metros de altura, el Cristo Rey de la Montaña –orgullo monumental del catolicismo desde su construcción en la primera mitad del siglo pasado– mira, a 2 mil 600 metros sobre el nivel del mar, a los cientos de miles de peregrinos que a lo largo del año acuden a la basílica que le acompaña, en forma de globo terráqueo.

Como las numerosas referencias históricas, religiosas y turísticas lo publicitan, el monumento es completado por dos ángeles que reposan sobre un hemisferio de concreto, montado sobre ocho columnas de concreto que representan a las ocho provincias eclesiásticas que existían en México al momento de su construcción. “Los ángeles arrodillados a los pies del monarca le ofrecen dos coronas: la del martirio y la de la gloria”.

A menos de 20 kilómetros –incluidos 13 del sinuoso camino empedrado que sube hasta el monumento–, Luz del Mundo adquirió hace varios años un terreno de 20 hectáreas, en una zona estratégica de desarrollo al final de la autopista Guanajuato-Silao, en su entronque con la carretera federal Irapuato-León.

Alrededor del terreno ubicado a un costado de una amplia curva, los gobiernos federal, estatal y municipal han introducido diversos servicios, sobre todo a partir de la operación de la planta de General Motors; se han construido fraccionamientos, puentes vehiculares para el acceso directo a Silao y hasta un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), edificado en un predio de 1.5 hectáreas, donado por Luz del Mundo.

En su sitio en internet, Luz del Mundo anuncia así el nuevo templo:

“Sobre el área central de la geografía mexicana se edificará la Torre Monumental de la Fe en el fraccionamiento Los Olivos de la ciudad de Silao, Guanajuato, parte de la región del Bajío. Por su altura y ubicación, será apreciada desde las carreteras que comunican a esta región con las regiones de occidente y centro del país, incluyendo el Distrito Federal.

“El apóstol de Jesucristo, Samuel Joaquín Flores, ha sido el principal impulsor de esta obra, desde la compra del mismo terreno, con la aportación ejecutiva del proyecto y de la construcción del mismo…”

Hace poco más de un año, Samuel Joaquín Flores, director general internacional de Luz del Mundo, inauguró en León la que hasta hoy es la casa de oración más grande del Bajío, en el bulevar Vicente Valtierra 2604, en la colonia Nueva Candelaria, a cuya “consagración” acudieron más de 5 mil miembros de Luz del Mundo que viven en León y en los municipios vecinos, según las reseñas.

La construcción de este templo llevó tres años, bajo la dirección del pastor evangelista Gilberto García Granados, el mismo que ahora encabeza los trabajos del nuevo inmueble en Silao. En la inauguración, Samuel Joaquín Flores destacó el esfuerzo de los fieles de la iglesia en León para reunir las aportaciones y mano de obra voluntaria para edificar este recinto.

Así han construido 3 mil 500 templos en todo el mundo para reunir a los cinco millones de fieles que calculan tener, de los cuales 1.5 millones están en México.

Con el mismo esquema, en octubre pasado estaban listos los permisos obtenidos ante el gobierno municipal panista de Silao por las jurisdicciones norte y sur de la agrupación, que coordinan y auspician las obras.

“Obviamente agradecemos a las autoridades todas las facilidades que nos dieron; incluso, nos dijeron que era la primera obra de esta magnitud”, sin contar la planta de General Motors, dijo a Proceso el ingeniero Valencia, residente de obra.

Los permisos se gestionaron directamente con quien fue alcalde panista, Jorge Galván Gutiérrez, por un plazo de dos años, en lugar del máximo común de sólo seis meses, e incluso con posibilidad de renovarlo si las construcciones no están listas en ese lapso, “pero esperamos que no sea necesario”.

A la jurisdicción sur de Luz del Mundo se otorgó factibilidad de uso de suelo y licencia de construcción –a nombre del pastor Gilberto García Granados– para la edificación de un auditorio de 484 metros cuadrados, la explanada de 5 mil 474 metros cuadrados, una bodega y el estacionamiento, una terraza y áreas verdes, con una extensión total de casi 4 mil 500 metros cuadrados.

El permiso fue entregado el 28 de julio, con el número de control LC-09-0403.

A la jurisdicción norte se le otorgó otro permiso (con número de control LC- 09-0303) el 24 de agosto pasado para la construcción de un albergue de cinco pisos, con cuarto de máquinas y estacionamiento, a un costado del templo, así como otro para una casa pastoral al otro lado de la carretera federal 45, en el ejido Cerritos, cerca de la General Motors.

Un cuarto permiso (LC-09-0444 del 24 de agosto) fue entregado a uno de los miembros de la agrupación para una casa multifamiliar pastoral en el mismo ejido de Cerritos.

El quinto permiso se entregó a la jurisdicción norte para levantar una estancia pastoral en el terreno aledaño al templo, con habitaciones, salones de usos múltiples y áreas de servicios, en una construcción de poco más de mil metros cuadrados, con el número de control LC-09-0467, con fecha del 21 de septiembre.

Algunas de esas edificaciones no han comenzado, y en el caso del albergue –que se pretendía construir para dar techo a los obreros que trabajarían en las obras del templo–, la Jurisdicción encargada lo mantiene inconcluso, sólo con la estructura, al parecer por falta de fondos.

 

Exclusividad indebida

 

Hoy todos los esfuerzos del pastor García Granados, los arquitectos, el residente de obra y los trabajadores –todos miembros de la congregación– se concentran en el templo “que será mucho más grande que el de León, para que en el futuro sea otra jurisdicción, quizá la del centro”, señaló el ingeniero Valencia.

–¿Y por qué en esta zona cercana al Cristo del Cubilete?

–Es que como aquí es céntrico… hay iglesias (de Luz del Mundo) en Manuel Doblado, Celaya, San Francisco, León, Silao, Cuerámaro; en Irapuato hay tres…estamos hablando de que aquí se congregaría a todos, por ejemplo, para los encuentros que tenemos en Guadalajara.

El residente explicó que el templo tendrá cuatro fachadas y una forma cónica, con la vara de Aarón en la cúspide.

“Ya tenemos casi todo, hasta los vitrales. Todo se ha juntado por ofrendas de los hermanos de Guanajuato, Querétaro y Guadalajara. Poco a poco la iremos mostrando.”

En tanto que el fraccionamiento, denominado El Olivar, comercializará 417 lotes para vivienda, preferentemente “para los hermanos”, con servicios subterráneos y un equipamiento para un nivel socioeconómico medio-alto, acompañadas por locales comerciales a la orilla de la carretera y dos hospitales –uno del IMSS y otro de la Secretaría de Salud– flanqueando la colonia.

Los “hermanos voluntarios” que trabajan en las obras vienen de varios lugares. El jueves pasado eran los de San Juan del Río, el viernes tocó a los de Villagrán, y el sábado se juntan los de León con otro grupo que cada fin de semana arriba en dos autobuses desde la sede de Guadalajara, hasta llegar a sumar entre 80 y 85 trabajadores.

Según el pastor evangélico Gilberto García Granados, “no se ocupan personas que no sean de nuestra agrupación; los hermanos vienen a cooperar con su mano de obra, no perciben un salario”.

Con capacidad para recibir hasta 7 mil personas, este templo en Silao tiene la mitad de la capacidad de la sede principal de Guadalajara.

Por su ubicación, es inevitable voltear hacia el Cubilete. El pastor asegura:

“No es nuestra idea provocar a otros. Nuestra iglesia predica el amor de Cristo; no hacemos nuestros templos para competir con nadie, no tenemos esa costumbre. Estamos en un país libre donde nuestra Carta Magna establece que cada persona es libre de profesar el credo que le convenga, por eso hoy hay más de 6 mil agrupaciones religiosas en el país.”

En esto coincide el antropólogo Luis Miguel Rionda Ramírez, quien recuerda que el Bajío “era la zona más consolidada del catolicismo en el país” porque no encontró una competencia anterior, al carecerse de grupos indígenas nativos con creencias propias que, como sucedió en el norte o en el centro, se “hibridaron” con el catolicismo.

Pero esto habla también de “una exclusividad indebida”, específicamente en lo que se refiere al Cubilete como área de identidad católica.

“Acá no habían podido entrar abiertamente (otras sectas y religiones), quizá por la fuerza de la tradición, porque está más institucionalizada la fe católica en el centro del país. Pero no es una piedra tampoco, tenía que partirse algún día y las opciones entraron por los resquicios que se abren.”

Concluye: “Si esta gente tiene un proyecto ambicioso ahí, no veo cuál pueda ser el elemento negativo; al contrario, creo que lo que nos hace falta es diversidad, y aprender a ser tolerantes; dependerá de la estrategia que asuman para defender a su grey, pues el universo de fieles es el mismo y entrarán en competencia.

 “Fuera de eso, ¿cuál podría ser la implicación negativa? –pregunta el investigador–. Esas sectas están creciendo en todo el país, y si la Iglesia católica está perdiendo feligreses, debe ser por alguna razón.”

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