"Linchamiento" en la Sogem

miércoles, 16 de diciembre de 2009

MÉXICO, D.F., 15 de diciembre.- Han sido suspendidos por un año de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem) el dramaturgo Alejandro Licona; la cineasta, secretaria general del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica de la República Mexicana (STPC) y presidenta de la Asociación Cultural Matilde Landeta, Marcela Fernández Violante, y el narrador Bernardo Ruiz.

Desde la entrada como presidenta de la Sogem, Lorena Salazar, educadora preescolar, guionista de televisión y autora de libros para niños, realizó un recorte de personal, cerró el comedor, eliminó el Departamento de Registro, la biblioteca y la filmoteca, y no respetó al representante de cine que propuso esta rama (Proceso 1661).

Colocó en peligro a la Escuela de Escritores al intentar cambiar su plan de estudios y despidió “de manera violenta y sin fundamento” a su director Teodoro Villegas Barrera y a la maestra María Elena Aura, quien fungía como secretaría académica, y después rechazó una terna para nuevo director (Proceso 1700).

Además, un grupo de miembros la acusó de poner a la sociedad al servicio de Televisa y de violar las reglamentaciones de la escuela y de la propia institución.

Los agraviados califican la actitud de Salazar como dictatorial.

El abogado en derechos de autor y cineasta Juan Ramón Obón, exdirector jurídico de la sociedad, por no estar de acuerdo con las políticas, renunció. Entonces Fernández Violante interpuso una demanda civil contra Salazar. Ahora, la directora de cine declara que “se instala el terror” en la Sogem “por un rencor espantoso”:

“Salazar tiene, fácil, en la bolsa 40 millones de votos (el voto es económico, es decir, es un voto por cada peso que ingresa de un autor). No van los votantes, pero le llegan poderes y poderes. La sección de Cine, con mucho trabajo, llega a los 180 mil votos; Teatro tiene menos; Literatura y Radio, nada; entonces, por más que hice mi defensa pública con micrófono, de que todo eran mentiras y una serie de calumnias, no logré nada en la asamblea del pasado 1 de diciembre.”

Se queja de que Jesús Calzada, vocal del Comité de Vigilancia de la Sogem, fue su juez, fiscal y acusador:

“Descalificó lo que hice hace tres y 10 años, cuando convencí a la asamblea de que se fuera Luis Reyes de la Maza, por haber secuestrado a gente de los seguros mayores de la Sogem y sacar 50 mil pesos. Al mes cayó en la cárcel. Yo soy una malvada y el pobrecito es Reyes, ¿no? Puro flashback, ¿de qué se trata?...”

Sentencia sin juicio

Licona subraya que es la primera vez que suspenden socios de esta manera, y denuncia que “se da fuera de lo que marcan los reglamentos”:

“Indican que debe efectuarse una asamblea especial para eso y someter el asunto a una entidad llamada Comisión de Honor y Justicia, y no la tuvimos; en cambio, ya tenían nuestra sentencia sin juicio.

“Incluso, el reglamento dice que cuando se trate de sanciones o expulsiones el voto debe ser nominado, o sea alzando la mano, y lo aplicaron por voto económico. Otra falta más a los reglamentos.”

No asistió a la asamblea porque “era darles la satisfacción de humillarme”, y agrega que tampoco estuvo Ruiz, “sólo Marcela porque quiso defenderse”.

Fernandez Violante igual se queja de que no convocaron a la Comisión de Honor y Justicia, y detalla:

“Perdí todos mis derechos, pero eso no me quedó claro. Dijeron: ‘40 millones de votos porque se le cancele a la maestra Marcela Fernández Violante todos sus derechos’. Primero nombraron a Ruiz, luego a Licona y al último a mí. Fue un linchamiento.”

Arremete:

“Se han violado estatutos y la Ley de Derechos de Autor, y el Instituto Nacional de Derecho de Autor está impávido. Eso nos arruinó la demanda. Nos la ganaron con un bufetote de abogados, fue porque la metimos a un juzgado civil del DF y ellos impugnaron que era federal porque es Ley Federal de Derecho de Autor. Obón nos dijo que la hubiéramos metido por los dos lados, bueno, no sé de demandas de derechos de autor, estaba yo debutando, ¡ni modo!”

Licona dice que antes de su suspensión, Salazar lo quitó como profesor de la Escuela de Escritores tras 19 años de laborar, y le eliminó seguros de gastos médicos mayores, por lo que se pregunta: “¿Qué quiere decir que ya no tiene derechos?”. Él mismo responde:

“Ya me los habían quitado con anterioridad. Se me acusó por decir que la Sogem estaba en poder de los televisos, y mi respuesta fue: ‘Pues asómense a la cartelera del teatro Wilberto Cantón, todos son espectáculos de Televisa, si estoy mintiendo, vean la cartelera’.”

Enseguida acusa:

“Fue un linchamiento injusto y denigrante, es para poner en vergüenza a cualquier persona pensante. Se supone que son escritores. No me interesa pertenecer a una sociedad que tiene ese tipo de principios tan poco apegados a la justicia y a la verdad. Como Carlos Salinas, ni los veo ni los oigo, y los quito del camino.”

Ruiz no está acongojado por su suspensión:

“No me voy a poner a llorar, francamente.”

Pero señala que en la Sogem no hay intención de escuchar a la gente y todo lo manejan a su antojo:

“Se veía venir. En septiembre próximo hay elecciones en la sociedad. Está claro el panorama: ¡las televisoras mandan!”

A Salazar se le buscó para entrevistarla, pero su secretaria informó que se encontraba de viaje.