El gobernador de Campeche es un "fanático de Mouriño": Layda Sansores

viernes, 18 de diciembre de 2009

CAMPECHE, Cam., 18 de diciembre (apro).- Después que irrumpiera en el brindis navideño del ayuntamiento para reclamar información sobre la colocación de un busto de Juan Camilo Mouriño, la dirigente nacional de Convergencia, Layda Sansores, criticó la actuación del gobernador priista Fernando Ortega Bernes.
    “Resulta que el fanático de Mouriño es el gobernador. Eso se presta a una doble interrogante. ¿El gobernador camina con dos camisetas? Y este asunto del busto ya no sólo es político y de lambisconería, ¿también es familiar”, comentó irónica Sansores San Román.
La líder convergente irrumpió esta tarde con un grupo de sus seguidores en el convivio navideño del ayuntamiento para increpar a la autoridad municipal por haber abandonado sus puestos justo a la hora en que los habían citado para entregarles la información que previamente habían solicitado sobre la instalación de un busto de Mouriño Terrazo en el Paseo de los Héroes.
     Layda Sansores, junto con los dirigentes estatales de los partidos Convergencia, PRD y PT, Aníbal Ostoa, Ismael Canul y Ana María López, así como exlegisladores, acudió esta mañana a la sede del ayuntamiento, que gobierna Acción Nacional (PAN), para reunirse con el secretario de la comuna, Mario Pacheco Cevallos, quien desde ayer los había citado para recibirles su formal petición.
    Solicitaron se les informe, entre otros detalles, quién ordenó la instalación del busto, cuánto costó, quién pagó, a qué artista se le encargó y en qué junta de cabildo se aprobó.
     En esa reunión, el funcionario municipal acordó con el grupo, el mismo que ayer presentó ante el Congreso local la petición para que el controversial busto sea retirado o reubicado, darles respuesta a su solicitud hoy mismo a las tres de la tarde.
     Sin embargo, al llegar se encontraron con que las oficinas del ayuntamiento ya estaban cerradas y el personal fue retirado antes de su horario establecido para asistir a su festejo.
     Al cabo de media hora, sólo Sansores y los convergentes seguían esperando la presencia de Mario Pacheco.
Como amenazaban con no retirarse, el director de Atención Ciudadana, Manuel Angulo, intentó dialogar con los inconformes, quienes le recriminaron la informalidad del secretario del ayuntamiento y la ausencia del alcalde, Carlos Rosado Ruelas, quien hoy no asistió a sus labores para dedicarse a atender a Luis H. Álvarez, que este viernes realizó una visita de cortesía.
     Molestos, los convergentes se trasladaron al Centro de Convenciones para encarar a Rosado Ruelas y a Pacheco Cevallos, quien no se encontraba en el festejo, pero llegó corriendo al enterarse de la presencia de la comitiva en el evento.
     Después de una discusión entre los funcionarios municipales y los convergentes, que transcurrió en medio de las rechiflas de los trabajadores del ayuntamiento, a quienes el alcalde con una seña mandó azuzar, Pacheco Cevallos salió con los inconformes para atenderlos en sus oficinas.
     La reunión transcurrió a puertas cerradas.
Pacheco Cevallos no permitió la entrada de los reporteros. Sin embargo, al salir Sansores San Román dio a conocer lo que el funcionario les argumentó.
    Comentó que Ceballos les dijo que su intención era recibirlos a la hora acordada, empero repentinamente minutos antes fue mandado a llamar de la Secretaría de Gobierno y, aunque no les dijo con quién se reunió, ahí le ofrecieron resolver la situación del busto.
     Sansores añadió que Pacheco Cevallos les confesó también que la iniciativa del busto fue del gobierno del estado y que la organización del evento estuvo a cargo de la Secretaría de Coordinación Institucional, cuyo titular es Gabriel Escalante Castillo, hermano de Marigely, viuda de Juan Camilo Mouriño.
    “Resultó que el fanático de Mouriño es el gobernador. Eso se presta a una doble interrogante. ¿El gobernador camina con dos camisetas? Y este asunto del busto ya no sólo es político y de lambisconería, ¿también es familiar?”, comentó irónica Sansores.
     Y añadió: “Mario Pacheco también admitió que no hubo ningún procedimiento administrativo de por medio, y que todo se dio por simples llamadas, aunque acabó aceptando que el ayuntamiento tiene corresponsabilidad en el caso”.