Caso Acteal no está cerrado: comisionado de la ONU

martes, 22 de diciembre de 2009

ACTEAL, Chis., 22 de diciembre (apro).- Al cumplirse este día doce años de la matanza de Acteal, “el caso no está cerrado”, advirtió aquí Alberto Brunori, representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Por ese motivo, cientos de indígenas tzotziles recordaron a sus 45 muertos en Acteal, que se erigió hoy como “Sitio de conciencia para la humanidad”, el número 18 en el mundo para recordar sucesos que han quedado en la impunidad.

En ese acto, Brunori hizo un nuevo llamado al gobierno mexicano “para que ponga fin a la impunidad que persiste y garantice el derecho a la justicia, a la verdad y a la reparación del daño”.

El alto comisionado de ONU destacó que “el olvido y la impunidad no son la respuesta que se espera de un Estado democrático respetuoso de los derechos humano”.

Luego hizo un reconocimiento a la organización civil de Las Abejas, “quienes han optado por mantener, por la vía pacífica, sus legítimas demandas de justicia, y mi reconocimiento a quienes han hecho de la palabra y el canto sus instrumentos reivindicativos”.

Pidió que el “sitio de conciencia” que hoy se erigió se mantenga vivo por siempre y que su significado llegue lejos hasta donde hoy se encuentra la impunidad.

Y es que luego de la ceremonia religiosa, los indígenas renombraron lo que hasta ahora era conocido como “Tierra sagrada de los mártires de Acteal”, como “Sitio de conciencia para la humanidad: tierra sagradas de los mártires de Acteal”.

En ese evento, el obispo de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi, dijo que el recuerdo de la masacre no puede quedar en el olvido, “sino que la sangre derramada nos impulsa a seguir procurando la justicia como cimiento esencial de la paz”.

Arizmendi Esquivel aseguró que “nos sigue doliendo lo que pasó ese 22 de diciembre de 1997, y nos indigna que, a pesar de su culpabilidad en los hechos pasados aquí, algunos hayan sido liberados, amparándose en deficiencias jurídicas del procedimiento penal. Es una burla y una vergüenza que por minucias legales se exonere a responsables de un crimen tan horrendo. Sin justicia no puede haber paz estable y duradera, y se pierde así la confianza en las instituciones”, dijo el obispo en su homilía.

Por su parte, Sandra Montes, activista del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, dijo que eximir de una condena a los autores materiales de la matanza “en poco o nada repara el daño sufrido por la pérdida de la vida, representa un costo que la historia juzgará para quienes desde la Suprema Corte se han hecho cómplices de un crimen de lesa humanidad”

Agregó que la liberación de 29 implicados en la masacre representa no sólo una ofensa hacia los familiares y víctimas, “significa aún más una ofensa para quienes en este país confían en la a responsabilidad que deberían tener los encargados de la impartición de justicia”.

Recordó que el Frayba pidió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dicte medidas provisionales para que el Estado mexicano garantice la vida, seguridad e integridad física de todos los miembros del grupo civil Las Abejas.

“En la región aún existen armas de fuego en manos de los grupos paramilitares, debido a que el gobierno mexicano ha mantenido en la impunidad esta situación”, advirtió.

Por su parte, Las Abejas señalaron que en ellos “ha crecido el coraje porque al dolor de la muerte, a la rabia de la impunidad, se ha añadido la burla”.

En la ceremonia religiosa también estuvieron presentes cientos de indígenas procedentes de las regiones más apartadas de Chiapas para recordar los doce años que han pasado desde aquella tragedia que dejó una herida que no ha podido cicatrizar.