Narcoinfiltración en la Sedena

domingo, 27 de diciembre de 2009

CUERNAVACA, MOR.- Alrededor de tres años les llevó a los hermanos Beltrán Leyva corromper a una parte del Ejército y llegar hasta el corazón de la Sedena, luego de que el presidente Felipe Calderón declaró la “guerra” contra el narcotráfico en diciembre de 2006.

El capo Arturo Beltrán Leyva, llamado El Jefe de Jefes, y quien fue acribillado en un lujoso departamento de Cuernavaca el miércoles 16, tuvo de su lado a miembros del Grupo de Información Sensible (GIS) del Ejército Mexicano para evadir a los propios militares, según consta en el expediente PGR /SIEDO /UEIDCS/ 166 /2009, al que tuvo acceso este semanario.

Si bien los nombres de los integrantes del GIS –cuerpo de élite castrense encargado de analizar y procesar información para los operativos contra el narcotráfico– se mantienen en reserva por razones de seguridad, un policía municipal de Cuernavaca, Mario González Gaspar, rindió un testimonio que involucra al GIS en la protección de narcos.

González Gaspar, apodado El Negro, se encargaba de vigilar, con un grupo de compañeros policías, las casas y departamentos en donde se encontrara El Señor –como denomina en su testimonio a Arturo Beltrán Leyva–, además de patrullar la ciudad para reportar cualquier movimiento extraño en los retenes militares o en la Policía Federal. Dijo que ellos  recibían 2 mil dólares mensuales de los narcos como salario por su labor.

 

Este es un adelanto del número 1730 de la revista Proceso, que ya está en circulación.

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