Balean sicarios hospital y funeraria en Tijuana

miércoles, 30 de diciembre de 2009

MÉXICO, D.F., 30 de diciembre (apro).- Un comando atacó a balazos un hospital privado y una funeraria e incendió un lote de autos usados la noche del pasado martes 29 en Tijuana, Baja California.

         El hospital atacado, de nombre Guzmán, es propiedad del médico Fernando Guzmán Cordero, quien fue secuestrado el año pasado.

Además, el lote de autos atacado, Concordia, en el que resultaron afectados 15 automóviles, es propiedad de un familiar de Guzmán Cordero.

Según el afectado, los atacantes dejaron una cartulina con una amenaza, del cual no proporcionó el contenido. Sin embargo, de acuerdo con reportes policiales, el texto decía: “Por hacerle el paro a los devilitados (sic) albañiles, Atte. La Maña.”

         Al respecto, el propietario de la clínica señaló que él atiende a todas las personas que requieren atención médica, sin importarle quiénes son y, al parecer, la amenaza tiene que ver con la atención que se les brindó a presuntos miembros de una célula del narcotráfico.

         En el ataque no se registraron víctimas. La fachada del hospital sólo presenta huellas de los disparos. Sin embargo, en lote de autos sufrió pérdida total.

         Los atentados iniciaron alrededor de las 23:35 horas del martes, cuando un comando que viajaba a bordo de cuatro camionetas de lujo y modelo reciente –según testigos— balearon una funeraria ubicada en el centro de Tijuana. Media hora más tarde, al parecer el mismo grupo de sicarios, disparó contra la fachada del hospital Guzmán.

         Minutos más tarde, un lote de autos cercano al hospital fue incendiado. Al menos 15 vehículos quedaron totalmente calcinados. Los atacantes utilizaron bombas molotov, varias de las cuales no explotaron.