La mafia de Hank Rhon, copa a la CNDH

domingo, 6 de diciembre de 2009

Jorge Hank Rhon, exalcalde de Tijuana y frustrado candidato a gobernador de Baja California, maniobró junto con el senador Fernando Castro Trenti para convertir en ombudsman a Raúl Plascencia. En pago, varias oficinas clave fueron entregadas a hombres cercanos al hijo del profesor, algunos de ellos con historias densas.

TIJUANA, BC.- Empresario del juego, acusado públicamente de tener presuntos nexos con negocios ilícitos, entre ellos el narcotráfico y el lavado de dinero (Proceso 1424), Jorge Hank Rhon se convirtió en el principal impulsor de la candidatura de Raúl Plascencia Villanueva para presidir la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
         Oriundo de esta ciudad, egresado de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), donde como estudiante se hizo famoso como porro junto con otros de sus actuales colaboradores, Plascencia Villanueva tuvo que cobijarse a la sombra de Hank Rhon y del senador Fernando Castro Trenti, excoordinador de la campaña de Hank, para convertirse en ombudsman nacional.
         Aunque siempre se dijo que José Luis Soberanes Fernández, quien presidió la CNDH hasta noviembre último, era su principal apoyo, lo cierto es que Raúl Plascencia tenía otras cartas bajo la manga, entre ellos al hijo del profesor Carlos Hank González y a varios de sus excompañeros de la Facultad de Derecho de la UABC, como Roberto Carrillo, quien figuró como operador de su candidatura a la presidencia de la CNDH y a quien en 1995 se le vinculó con el cártel de Tijuana, según narra Jesús Blancornelas en su libro El Cártel.
Las alianzas
Tras perder la gubernatura de Baja California, derrota que en buena medida fue producto de su mala fama y de la corrupción que marcó su paso por el Ayuntamiento de Tijuana –protección policiaca al crimen organizado, tráfico de influencias y derroche del erario (Proceso 1726)– Jorge Hank Rhon desapareció del escenario político, pero discretamente  maquinó un plan para llevar a la presidencia de la CNDH a Raúl Plascencia y colocar a su gente más cercana en puestos claves.
         El proyecto comenzó a mediados de este mismo año, poco después de que el exalcalde de Tijuana, propietario de las casas de apuestas Caliente, hizo las pases con Castro Trenti, a quien culparon de su derrota en 2007.
         El encono entre ambos se desató cuando el panista José Guadalupe Osuna Millán (actual mandatario estatal) fue declarado gobernador electo. Según fuentes consultadas en esta ciudad, Castro Trenti se había distinguido como "empleado incondicional de Hank" y lo demostró al fungir como el principal gestor para desaparecer la llamada "Ley Antichapulín", que impedía a Jorge Hank ser candidato a la gubernatura cuando aún era presidente municipal.
         Pero la derrota de Hank Rhon desató la bronca: él y su asesor, Eduardo Bernal, acusaron a Castro Trenti de traidor, de haber vendido la candidatura priísta al PAN y de no haber orquestado una supuesta maniobra, negociada al interior del Instituto Estatal Electoral, para que se dispusieran de varios miles de votos que beneficiarían al abanderado del partido tricolor.
         "Eres un traidor, hijo de puta", le dijo Bernal a Castro en una reunión realizada después de que Osuna Millán fue declarado ganador de la elección. Hank Rhon no se confrontó personalmente con su coordinador de campaña, pero, a su estilo, le mandó decir que se cuidara. Semanas después, Castro Trenti habría escuchado rumores de que Hank lo quería asesinar. Entonces tomó sus previsiones, como contratar un grupo de escoltas y adquirir dos camionetas con un blindaje de nivel cinco –uno de los más altos en el mercado de las corazas– para su seguridad personal y la de su familia. Hasta la fecha las utiliza cuando está de visita en Tijuana.
         El coraje parece haberle pasado pronto a Hank Rhon. Así, cuando Mario Madrigal Magaña, dirigente del sindicato de los empleados del grupo Caliente y expresidente del Comité Directivo Estatal del PRI, acercó a Hank y a Castro Trento, ambos hicieron las pases, de acuerdo con dos fuentes consultadas por este semanario. Fue entonces cuando surgió el proyecto de apoyar a Raúl Plascencia para la presidencia de la CNDH.
Este es un extracto del reportaje que se publica en la edición 1727 de la revista Proceso que empezó a circular el domingo 6 de diciembre.

Comentarios