Mueren 10 sicarios en balacera con militares en Durango

martes, 8 de diciembre de 2009

MÉXICO, D.F., 8 de diciembre (apro).- Por lo menos 10 sicarios murieron durante un enfrentamiento a balazos contra miembros del Ejército Mexicano en la comunidad de Ramón Corona, municipio de Cuencamé, Durango, mientras que en el estado de Sonora tres personas resultaron lesionadas por la explosión de granadas lanzadas en forma casi simultánea en tres ciudades de la entidad.
    En el enfrentamiento en Durango, resultaron heridos el director de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), Rafael Rosales Sida, su escolta y auxiliar Ubaldo Salazar, así como un militar.
    En conferencia de prensa el general de la Décima Zona Militar, Moisés Melo García; el procurador de Justicia del estado, Daniel García Leal, y el delegado de la PGR, Francisco Zacarías Oliver, manifestaron que la refriega ocurrió alrededor de las 10 de la mañana, cuando militares y policías estatales realizaban un operativo en el poblado Ramón Corona y los sicarios atacaron, desde tierra, el helicóptero en el que viajaba el titular de la AEI.
    Los delincuentes viajaban a bordo de 10 vehículos, todos de reciente modelo; algunos de ellos lograron huir en tres camionetas, informó el general Melo García.
Por su parte, el titular de la PGJ de Durango, Daniel García leal, consideró que podría aumentar el número de delincuentes fallecidos, e informó que están fuera de peligro Rosales Sida, director de la AEI así como el agente Ubaldo Salazar.
Sobre la tercera víctima, el procurador de Durango comentó que se trata de un militar, Francisco Javier Silva, quien fue trasladado hacia la clínica de las propias fuerzas militares para ser atendido.
    En el operativo se logró rescatar a seis presuntos plagiados entre ellos un policía municipal de Guadalupe Victoria, quien fue “levantado” la madrugada del pasado 5 de diciembre.

Ataques con granadas en Sonora
En cuanto a los ataques con granadas registrados en Sonora, las autoridades policiales confirmaron que los siete atentados se produjeron entre la noche del lunes y la mañana del martes en las ciudades de Hermosillo, Navojoa y Cananea.
Las explosiones provocaron daños materiales en un restaurante, un banco, una gasolinera y una sede policial.
La Procuraduría General de Justicia del estado precisó que en total se registraron siete ataques en la entidad.
El vocero de la policía, José Larrinaga Talamantes, afirmó que de los siete explosivos lanzadosn sólo cinco detonaron. Tres personas resultaron lesionadas.
Según reportes policiales, el primer atentado se produjo poco después de las 21:00 horas de ayer en las oficinas de la Procuraduría de Justicia del estado. Sujetos desconocidos, a bordo de un vehículo en marcha arrojaron dos granadas de fragmentación. Solo una estalló.
El segundo ataque se produjo minutos, a las 21:20 horas, en Navojoa. El artefacto estalló en un restaurante. Igualmente, el artefacto fue lanzado desde una camioneta en marcha. En el lugar resultaron lesionadas tres personas.
El tercer atentado fue contra una gasolinera, donde un sujeto a bordo de una motocicleta lanzó el explosivo contra el inmueble. Sólo provocó daños materiales.
A esa misma hora, pero en Cananea, se registraron otros tres ataques; los blancos de los atentados fueron dos instituciones bancarias, además de una gasolinera, donde hombres a bordo de una Windstar color arena sin placas, dejaron la unidad abandonada y explotó una granada en su interior. En el estallido no hubo heridos, sólo daños materiales. En otra sucursal bancaria, detectaron una bolsa con un supuesto artefacto.
Hasta el momento no se han informado de detención alguna y se desconoce el origen de los ataques.

Atacan comandancia en Sinaloa
Por otra parte, la Procuraduría General de Justicia de Sinaloa confirmó un ataque contra instalaciones de la Policía Ministerial del estado en Angostura, cometido por un grupo denominado "Comando X", conformado por más de 100 sicarios.
    El subprocurador de Sinaloa, Rolando Bon López, indicó que los hechos ocurrieron aproximadamente a las 03:30 horas de este martes en la cabecera municipal de Angostura.
    El "Comando X" arribó a las instalaciones de la Policía Ministerial del Estado, donde "levantó" a Fausto Samuel Zamudio y a Jesús Antonio Tirado Osuna, ambos elementos de la corporación.
    Tras someter a los dos policías, los sicarios se trasladaron al domicilio del comandante Jesús Raúl Arce Osuna, a quien privaron de la libertad.
    La corporación estatal informó que cerca de las 07:30 horas fue liberado el policía Tirado Osuna y dos horas después, su compañero Samuel Zamudio.
    También informó que alrededor de las 04:30 horas, sobre el kilómetro 140+900 de la carretera México 15 al norte, en el municipio de Guasave, el "Comando X" se enfrentó a balazos con un grupo rival.
    En el lugar del enfrentamiento quedaron abandonados 10 vehículos marcados con la letra "X", así como el cuerpo de una persona, cuya identidad se desconoce.
    Bon López informó que en el sitio de la balacera también fueron incautadas varias granadas, así como armas de fuego.
El segundo caso, autoridades policiales reportaron el hallazgo a la entrada de Parácuaro, de José Luis Yépez Viveros, con varios impactos de bala, a 50 metros de su domicilio, en la colonia Niños Héroes.
    Mientras tanto, en  Cotija y Parácuaro, Michoacán, dos personas fueron asesinadas la madrugada de este martes, según reportaron autoridades policiales
En el primer caso, Isidro Vega García, de 60 años de edad, fue acribillado con 20 impactos de bala calibre 223, en la comunidad de San Juan Nico, de Cotija.
En el Estado de México, cientos de vecinos del municipio de Otumba intentaron linchar a dos agentes ministeriales que pretendían cumplir una orden de aprehensión en contra de un maestro de primaria acusado de actos libidinosos.
Los funcionarios fueron rescatados por elementos del grupo antimotines de la Agencia de Seguridad Estatal.
Los hechos se produjeron poco después de las 15:00 horas, cuando los agentes judiciales arribaron a la escuela primaria “Manuel Beltrán”, para dar cumplimiento a la orden de aprehensión.
A empujones los trasladaron a la delegación del poblado, donde amenazaban con lincharlos.