Renuncia en Juárez

lunes, 23 de febrero de 2009 · 01:00
México, DF; 21 de febrero (Apro) - La delincuencia organizada ya no desafía; ordena La renuncia del jefe de la policía en Ciudad Juárez puso en claro quién manda en cada vez más zonas del país, más allá de los discursos bravucones del presidente Felipe Calderón
La dimisión tiene además un mensaje al Ejército, al que Calderón llevó a un enfrentamiento con la delincuencia organizada sin tener una estrategia y mucho menos otro plan que no fuera su propia necesidad política
El dimitente fue nada menos que el mayor retirado del Ejército Roberto Orduña Cruz, quien como todo aquel que pasa a retiro sigue siendo considerado como miembro del instituto armado
El viernes 20 de febrero se cumplió el ultimátum impuesto por un grupo armado para que el exmilitar renunciara a la secretaría de Seguridad Pública municipal de Ciudad Juárez De lo contrario, un agente de las fuerzas policiales sería asesinado cada 48 horas
El plazo se acabó por la mañana y como Orduña Cruz no había presentado su renuncia, fue acribillado el agente César Iván Portillo Poco después, sucedió lo mismo con un custodio del penal de la ciudad
En ambos casos, los responsables dejaron mensajes sobre las amenazas cumplidas y hechas el pasado miércoles mediante mantas colocadas en cinco zonas de la ciudad, asiento del cartel encabezado por Vicente Carrillo Fuentes Su exigencia la justificaron con presuntos actos de corrupción del mayor retirado
De poco ha servido que las secretarías de seguridad pública estatales o municipales estén en manos de militares Ni se mejora la seguridad y los militares, en activo o retirados, han tenido que salir corriendo, como ha ocurrido en Tabasco Y sin embargo, la Sedena no deja de recomendar la presencia de sus elementos en esas tareas
Si desde hace tiempo el narcotráfico ha pasado a controlar franjas territoriales ?sobre todo en zonas rurales? en las que no hay presencia del Estado mexicano, lo ocurrido en Juárez, demuestra que la ley del narco se va imponiendo en sitios tan importantes como ese que es uno de los principales puntos fronterizos con Estados Unidos
Si se recuerda que en Juárez, además, surgieron ya "comandos ciudadanos" que buscan imponer su justicia, México asiste ya a la conformación de grupos paramilitares surgidos en el contexto del narcotráfico Lo mismo ocurre en Guerreo y así irán surgiendo en otros estados
El surgimiento de paramilitares no es propiamente una novedad en México Muchos de estos grupos han existido y actuado al amparo del poder político provocando matanzas como la de los estudiantes en el DF en 1971, la de los campesinos en Aguas Blancas, Guerrero, en 1996, o la de indígenas en Acteal, Chiapas, en 1997
Pero ahora, los grupos paramilitares o parapoliciales están vinculados a la delincuencia organizada El Estado mexicano está perdiendo la batalla y no es con bravatas como puede ya no revertir, por ahora, sino detener la fuerza que está adquiriendo la delincuencia organizada
En esa escalada, una consecuencia podría ser el asesinato ?no "accidente" ? de un general de división, en activo o retirado, de un secretario de estado, de un senador o un diputado local
Con gran hipocresía, los partidos políticos, el gobierno y el IFE debatieron para "blindar" las elecciones de julio próximo, sin reparar que el problema ya no es sólo el dinero de origen dudoso que candidatos de todos los partidos reciben para financiar sus costosas e inútiles campañas
Ellos son parte del problema Basta revisar los antecedentes de presidentes municipales o diputados en los congresos estatales y en el federal La clase política fue la que le abrió las puertas del poder al narco
No El problema ya no es el dinero que reciben, sino que ahora tienen que obedecer o renunciar, como sucedió en Juárez Ya no es ni siquiera chantaje Es sometimiento
Ante esa realidad, Calderón decide hacerse el bravo Va a los lugares de las manifestaciones contra el Ejército, como en Monterrey, y llama cobardes a los narcotraficantes
Calderón sólo reacciona Va detrás de lo que hace la delincuencia organizada Los niveles de violencia no dependen del Estado mexicano que él representa
El narcotráfico va por delante Se apodera de territorios, de sectores de la economía, de grupos sociales El problema ya no es sólo de represión y mucho de bravuconadas

jcarrasco@procesocommx

Comentarios