Cabalgata criolla del folclorista "Fito" Dalera
MÉXICO, D F, 25 de febrero (apro)- Cuando cumplió 64 años, el folclorista argentino Rodolfo Fito Dalera regresó a nuestro país, donde se nacionalizó mexicano en 1988
"Aunque esté lejos de aquí, siempre he sentido que México es parte de mi corazón desde la vez que llegué con mi grupo desde Francia, allá por los años setenta, luego de haber tocado con Los Calchakis, que era sin duda el mejor conjunto de música folclórica latinoamericana de Europa"
Fito recordó en aquella vuelta a México los años finales de la década de los sesenta, cuando el folclore andino se internacionalizó en medio de protestas estudiantiles, durante el verano de 1968:
"Lo que más nos acercó en París a todos los latinos fue la lengua, a tal grado que teníamos nuestro propio barrio latino allá Sin banderas, nos unía el no ser europeos Era algo tan quimérico salir de mi patria, y no sólo eso, llegué con Los Calchakis tocando El cóndor pasa, que sería retomado por Simon & Garfunkel con Los Incas, para popularizar el folclore sudamericano en el mundo entero"
Nacido en Tres Arroyos, Tandil, el folclorista criollo mencionó entonces que fue un decreto del general Juan Domingo Perón dar auge a la música autóctona
"Toda estación de radio tenía la obligación de contar con música argentina en el 50 % de su programación, incluso las radiodifusoras de música joven o moderna en mi país tuvieron que empezar a pasar folclore, así que la gente comenzó a darse cuenta de la importancia de este legado y, así, los músicos se interesaron en comprar instrumentos nativos como los bombos, las quenas y otros"
Aquel decreto continuaba al llegar la última década del siglo pasado
"Sólo que es un decreto que se llenó de polvo, a nadie le interesa ya, pues a los políticos les importa más el poder que brindar cultura al pueblo Pero fue una mecha fundamental en un país como Argentina que se pobló en un 90 % de inmigrantes, todo un reguero que invadió Bolivia, Paraguay y Perú Hubo grupos y solistas argentinos conocidísimos, como Atahualpa Yupanki, Mercedes Sosa, Los Fronterizos, Los Chalchaleros y Los Calchakis"
Dalera había comenzado a tocar poco antes de aquel boom en Buenos Aires, a partir de 1955, "cuando era una vergüenza ir por la calle con una guitarra, se nos llamaba despectivamente guitarreros"
Otros géneros dominaron, además del tango:
"La chacarera y la zamba argentina fueron los estilos que se popularizaron tras el decreto del general Perón, música criolla y rítmica del norte en mi país, pues el estilo musical sureño es un género del solitario: la pampa era muy vasta y se cantaba la milonga
"Todo gaucho se juntaba en la pulpería y comenzaba una payada a contrapunto, o sea, se ponía a proponer temas que rimar para que otro respondiera y así se pasaban las noches, de ahí que se les llamara payadores, que es lo que en México se conoce como las topeteadas de los trovadores, es decir, trovas inventadas
"En Argentina hubo un gaucho que payó con el mismo diablo y le ganó Santos Vera fue aquel gaucho mítico Como Martín Fierro, el personaje de José Hernández que tomó la costumbre gauchesca y dibujó poéticamente la vida solitaria del gaucho"
Herencia de Martín Fierro, José Hernández (1834-1886) creó la epopeya El gaucho Martín Fierro, célebre novela en verso conocida como "La Biblia de los gauchos" en Argentina, poema épico romántico escrito por 1872, que comienza así:
Aquí me pongo a cantar
al compás de la vihuela,
que al hombre que lo desvela
una pena extraordinaria,
como el ave solitaria
con el cantar se consuela
Continuación del libro fue La vuelta de Martín Fierro en 1878, obra que recogió la vida del personaje gauchesco de leyenda, al margen de la ley Su autor se basó en la poesía satírica ciudadana y la poesía popular de las pampas, confluyendo en su trabajo la tradición literaria y los hechos reales de aquella cultura Fito Dalera suele citar los versos del hijo de Martín Fierro, de memoria:
Aquí me pongo a cantar
y a los criollos me dirijo
La milonga gaucha elijo
pa' cantar en donde cuadre,
que donde ha cantao el padre
también va a trovar el hijo?
Que donde ha bramao un toro,
va a bramar este ternero
Como animal cencerrero
Esta huella he de seguir,
aunque tenga que vivir
como lechuza en mi 'aujero
Y Fito comentaría a su regreso a México, hace tres años:
"La milonga fue la forma que les cuadró para musicalizar aquellos versos que abundan en la poética de los Martín Fierro Carlos Gardel también cantaba milongas, pero eran ciudadanas más que criollas, porque en la inmensidad de la pampa el gaucho galopaba solo y no era sino en los boliches o los almacenes, las cantinas y tabernas de aquellas tierras baldías donde daba rienda suelta a su ingenio trovador el gaucho payador"
Aquel legado fue expresado de manera incomparable por Atahualpa Yupanqui, "quien me honró con su amistad", refiere Fito Dalera
"Pese a que Atahualpa nació en la provincia de Buenos Aires, tirando hacia el centro de la Argentina, paradójicamente escribiría las mejores canciones a la provincia de Tucumán, donde el cantante popular Palito Ortega hizo carrera política como gobernador Pero don Atahualpa vivió en Tucumán y me enviaba cartas que pronto voy a dar a conocer en tu revista Proceso"
Aquellos años de gloria del folclore sudamericano han quedado atrás Sin espacios para cantar su música criolla en México, Rodolfo Fito Dalera regresa a su país esta primavera del 2009 Se despide el fundador del conjunto familiar Los Chasquis con una anécdota de su maestro, también denominado El payador perseguido:
"Atahualpa estuvo prohibido por Perón Por ello emigró a Europa Yo espero volver a México antes de que sea demasiado tarde, ¿por qué no? Es un país cuya música y gente llevaré siempre en mi corazón, hasta la muerte"
"Aunque esté lejos de aquí, siempre he sentido que México es parte de mi corazón desde la vez que llegué con mi grupo desde Francia, allá por los años setenta, luego de haber tocado con Los Calchakis, que era sin duda el mejor conjunto de música folclórica latinoamericana de Europa"
Fito recordó en aquella vuelta a México los años finales de la década de los sesenta, cuando el folclore andino se internacionalizó en medio de protestas estudiantiles, durante el verano de 1968:
"Lo que más nos acercó en París a todos los latinos fue la lengua, a tal grado que teníamos nuestro propio barrio latino allá Sin banderas, nos unía el no ser europeos Era algo tan quimérico salir de mi patria, y no sólo eso, llegué con Los Calchakis tocando El cóndor pasa, que sería retomado por Simon & Garfunkel con Los Incas, para popularizar el folclore sudamericano en el mundo entero"
Nacido en Tres Arroyos, Tandil, el folclorista criollo mencionó entonces que fue un decreto del general Juan Domingo Perón dar auge a la música autóctona
"Toda estación de radio tenía la obligación de contar con música argentina en el 50 % de su programación, incluso las radiodifusoras de música joven o moderna en mi país tuvieron que empezar a pasar folclore, así que la gente comenzó a darse cuenta de la importancia de este legado y, así, los músicos se interesaron en comprar instrumentos nativos como los bombos, las quenas y otros"
Aquel decreto continuaba al llegar la última década del siglo pasado
"Sólo que es un decreto que se llenó de polvo, a nadie le interesa ya, pues a los políticos les importa más el poder que brindar cultura al pueblo Pero fue una mecha fundamental en un país como Argentina que se pobló en un 90 % de inmigrantes, todo un reguero que invadió Bolivia, Paraguay y Perú Hubo grupos y solistas argentinos conocidísimos, como Atahualpa Yupanki, Mercedes Sosa, Los Fronterizos, Los Chalchaleros y Los Calchakis"
Dalera había comenzado a tocar poco antes de aquel boom en Buenos Aires, a partir de 1955, "cuando era una vergüenza ir por la calle con una guitarra, se nos llamaba despectivamente guitarreros"
Otros géneros dominaron, además del tango:
"La chacarera y la zamba argentina fueron los estilos que se popularizaron tras el decreto del general Perón, música criolla y rítmica del norte en mi país, pues el estilo musical sureño es un género del solitario: la pampa era muy vasta y se cantaba la milonga
"Todo gaucho se juntaba en la pulpería y comenzaba una payada a contrapunto, o sea, se ponía a proponer temas que rimar para que otro respondiera y así se pasaban las noches, de ahí que se les llamara payadores, que es lo que en México se conoce como las topeteadas de los trovadores, es decir, trovas inventadas
"En Argentina hubo un gaucho que payó con el mismo diablo y le ganó Santos Vera fue aquel gaucho mítico Como Martín Fierro, el personaje de José Hernández que tomó la costumbre gauchesca y dibujó poéticamente la vida solitaria del gaucho"
Herencia de Martín Fierro, José Hernández (1834-1886) creó la epopeya El gaucho Martín Fierro, célebre novela en verso conocida como "La Biblia de los gauchos" en Argentina, poema épico romántico escrito por 1872, que comienza así:
Aquí me pongo a cantar
al compás de la vihuela,
que al hombre que lo desvela
una pena extraordinaria,
como el ave solitaria
con el cantar se consuela
Continuación del libro fue La vuelta de Martín Fierro en 1878, obra que recogió la vida del personaje gauchesco de leyenda, al margen de la ley Su autor se basó en la poesía satírica ciudadana y la poesía popular de las pampas, confluyendo en su trabajo la tradición literaria y los hechos reales de aquella cultura Fito Dalera suele citar los versos del hijo de Martín Fierro, de memoria:
Aquí me pongo a cantar
y a los criollos me dirijo
La milonga gaucha elijo
pa' cantar en donde cuadre,
que donde ha cantao el padre
también va a trovar el hijo?
Que donde ha bramao un toro,
va a bramar este ternero
Como animal cencerrero
Esta huella he de seguir,
aunque tenga que vivir
como lechuza en mi 'aujero
Y Fito comentaría a su regreso a México, hace tres años:
"La milonga fue la forma que les cuadró para musicalizar aquellos versos que abundan en la poética de los Martín Fierro Carlos Gardel también cantaba milongas, pero eran ciudadanas más que criollas, porque en la inmensidad de la pampa el gaucho galopaba solo y no era sino en los boliches o los almacenes, las cantinas y tabernas de aquellas tierras baldías donde daba rienda suelta a su ingenio trovador el gaucho payador"
Aquel legado fue expresado de manera incomparable por Atahualpa Yupanqui, "quien me honró con su amistad", refiere Fito Dalera
"Pese a que Atahualpa nació en la provincia de Buenos Aires, tirando hacia el centro de la Argentina, paradójicamente escribiría las mejores canciones a la provincia de Tucumán, donde el cantante popular Palito Ortega hizo carrera política como gobernador Pero don Atahualpa vivió en Tucumán y me enviaba cartas que pronto voy a dar a conocer en tu revista Proceso"
Aquellos años de gloria del folclore sudamericano han quedado atrás Sin espacios para cantar su música criolla en México, Rodolfo Fito Dalera regresa a su país esta primavera del 2009 Se despide el fundador del conjunto familiar Los Chasquis con una anécdota de su maestro, también denominado El payador perseguido:
"Atahualpa estuvo prohibido por Perón Por ello emigró a Europa Yo espero volver a México antes de que sea demasiado tarde, ¿por qué no? Es un país cuya música y gente llevaré siempre en mi corazón, hasta la muerte"