Reclamo

lunes, 23 de marzo de 2009
MÉXICO, D F, 18 de marzo (apro)- Maliciosos humanos: pues sí, como no, les estoy infinitamente agradecido de que tengan tan buena opinión de este servidor de ustedes ¿Ah! pero me tienen hasta la maceta por el manejo tan convenenciero, tan Hipólita que, por lo general, hacen de mí
Sí, estoy harto de queme empleen como un virtud? por cálculo? en beneficio del que me maneja
Sí, me han llenado --¡y me siguen llenando!? el buche de piedritas el que tantos de ustedes hayan hecho --¡y sigan haciendo!?tan mal uso de servidor: los cobardes, para esconder su miedo; los necios, para disimular su estupidez; los pusilánimes, para enmascarar su poco ánimo; los vivo, los listos, es decir, los que aprovechan las circunstancias para actuar en su propio beneficio, para encubrir sus astucias; los cínicos, para disfrazar sus desvergüenzas
Sí, estoy hasta la manga de que me usen para exaltar falsamente a los sabios; que contra toda razón me recomienden como el mejor amigo que puede tener el humano? cuando bien saben que me pueden convertir en el peor enemigo del prójimo; de que tantos de ustedes me consideren como la mejor escuela para sus vidas? cuando me pueden convertir en la peor; de que no pocos de los humanos me exhiban como un buen camino para la felicidad? cuando me pueden convertir --¡y me convierten!?en un camino al infierno; de que no falten entre ustedes los que me vean como el último refugio de la libertad? cuando muy bien pueden obligarme --¡y me obligan no pocas veces!?a ser cárcel de la misma
Sí, estoy hasta el copete de que mas bien sobren entre ustedes los que me juzguen vía para la salvación de sus almas, como se lee en la Biblia Cansado estoy, digo, de que tantos y tantos de ustedes proclamen que puedo ser el cobijo de la verdad? cuando pueden convertirme muy bien, no pocas veces, en la más cruel mentira, como dijo R L Stevenson
Si entre los estimados lectores de la presente hay quien piense que se me ha barrido el casete, puede que tenga razón, ya que soy juez y parte en este reclamo, pero sean honestos, por favor, y díganme si es o no es lamentable que muchos de ustedes, por creer y estar de acuerdo con el refrán que dice "en boca cerrada no entran moscas", no se atreven a abrirla? ¡ni siquiera para reclamar y defender sus legítimos derechos! ¿No se merece que esa actitud se llore? De ustedes, lectores, depende la sentencia Díganme también si es o no desalentador que tantos y tantos de ustedes, por seguir y confirmar con ello lo que afirma el dicho popular de que "por la boca muere el pez", no dicen ni pío ni mu? unos por pusilánimes y otros por conveniencia ¡Cómo para llorar también! ¿O no?
Quiero que igualmente, sean sinceros y me digan si es o no inquietante y descorazonador que no falten y más bien sobre entre ustedes, los humanos, los que obligados por su situación corrigen y arreglan el viejo y anónimo proverbio latino que recomienda: "Si quieres vivir en paz, oye, ve y calla", y escriben en una pared cualquiera: "tres son los derechos del hombre, ver, oír y callar"
¡Que consuelo! Eso, dice, ocurrió en Chile en la última dictadura militar que padecieron; dígname, insisto, si no encalabrina que tantos y tantos de ustedes, por creer --¿por haberles lavado el cerebro? ¿Qué dicen ustedes, lectores? ?"que no hay de otra" uno, por pusilánimes otros y otros más por conveniencia, repito: tantos y tantos de ustedes hayan tomado como artículo de fe y hayan conformado su vida a esos supuestos y degradantes derechos
Para cerrar este reclamo, el colmo, la gota que tiene a punto de derrame mi encabronamiento, y es que tantos y tantos de ustedes sean partidarios y clientes del siguiente dicho del llamado Arcipreste de Hita: "el buen callar cien sueldos vale en toda plaza", por lo que unos se hacen pagar y otros pagan; unos cobran por no abrir la boca y otros pagan para que la mantengan cerrada, realizando algo que parecía imposible, convertir en realidad material, en algo constante y sonante, en dinero, el título de una película que nada más exaltaba, con melancólica nostalgia, uno de mis más grandes logros en el campo espiritual, el del arte, ¿recuerdan su título? "El silencio es oro"
Sin más, me despido de ustedes, confusos humanos, con la siguiente pregunta: ¿Serán capaces dar de lado a su malicia y dejar de manejarme de manera tan contradictoria? e interesada?
EL SILENCIO

Comentarios