Bashung ha muerto, ¡Viva "Gaby, Oh Gaby"!

lunes, 20 de abril de 2009
MÉXICO, D  F, 15 de abril(apro)- A consecuencia de un cáncer pulmonar murió, hace un mes (a los 61 años), el dandy del rock izquierdoso francés Alain Bashung, quien en 1979 tomó por asalto las discoteques europeas, con la rítmica oda mordaz a la propia futilidad hedonista de marino enloquecido por fallarle a su sirena "Gaby oh Gaby"
            El importante tabloide Libération dedicó 20 de sus 40 páginas, en la edición matutina del lunes 16 de marzo, a Alain Bashung (1947-2009) El vértigo de la vida, título de uno de los 12 álbumes grabados en 30 años de carrera artística iniciada con el pie derecho, justo por la gloriosa "Gaby oh Gaby" para Roulette Russe, a decir de Libération primero de 5 LPs «buenos de pe a pa» junto a Pizza (1981), Play Blessures (1982), Novice (1989) y Fantaisie Militaire (1998)
            "Desde que tenía diez años abandoné la idea de que la vida iba a ser fácil, empero, no pensaba verdaderamente en que acabaría algún día ni que iba a irme El hecho que las cosas tengan un final no me parecía extremadamente importante Si todo es complicado, no avanzas; pero si es fácil, no te basta?"
            Una enorme foto en blanco y negro del perfil siempre jovial y soñador de Bashung (imagen captada hace un año por Ludovique Careme) destaca en primera plana de Libération, seguida del prefacio introductorio al homenaje periodístico, sin faltar las declaraciones de "el presidente de la República" tras conocer el deceso del ídolo, ocurrido el sábado 14 de marzo:
            "Era un príncipe y nos ha abandonado, un poeta inmenso?", expresó Nicolas Sarkozy, y con él la bella Francia lamentó su partida, puesto que no sólo se trataba del adorable Monsieur Gaby, sino del más grande rocanrolero de todos los tiempos y excelente performer, en opinión de monarcas del arte musical de su país, como el terrible niño maldito Serge Gainsbourg, Jean Fauque, y antes su mancuerna Boris Bergman (quien puso letra a la música de Bashung para convertir a "Gaby oh Gaby" en el himno absoluto del mejor pop francés, manifiesto definitivo del vacío amoroso de una época en tiempos de NO AIDS)
            
            Salgo a hacer jogging entre arrecifes de algas y corales,
            hago lagartijas entre ancianos buques de carga
            Doy los buenos días, es hora de anclar mi compromiso,
            mi última surprise party 
            
            Aplasto mi nariz sobre la claraboya, 
            alisto el acta de mi juramento
            
            Monsieur Gaby emula al sobrado marinerito arrepentido por pescar gusanillos en aguas insípidas Bashung (nacido en la invadida Alsacia) sufre las consecuencias microbiales de hundir su arpón flácido en mares fangosos, por lo que necesita el santo remedio que ofrece Johnny Kidd si desea recuperar a su fiel novia "Gaby oh Gaby"
 
            Yo tengo el encéfalo que se requiere 
            No dejo de correr con suerte,
            ya me imagino quién se va a divertir con todo esto
            al recibir los diagnósticos médicos de su check up:
            ¡Un tiburón que no fumaba volvió a encender su tabaco!
            Es algo que me calienta con locura,
            ¡hay que saber cuándo ponerse un stop!
 
            "Gaby oh Gaby" acude con su coro para brindarnos la brújula de un tiempo bautizado por enciclopedias de música popular y memorias colectivas, público y críticos en Francia como "los emblemáticos años Gaby" Bergman evoca para Libération una era Gaby que perduró en la década de 1980 (incluso actual, si escuchamos los egoísmos cul de sac que lamenta Veronique Sanson en El tiempo es un asesino), flujo destilador de un culto clásico que detectamos en la discusión de la chaviza por los videos de You Tube
            Alain Bushong entrega "Gaby oh Gaby" en religión que no lo muestra tanto como patriarca, pues somos nosotros en 2009 tod@s l@s chic@s llamad@s "Gaby, oh Gaby", permanecemos cual Gabi o Gabi y Gabo esencial, Gabriel + Gabriela equivale al don del rock galo 1979 en estribillo a perpetuadidad:
 
            Gaby, oh Gaby? 
            Haces mal en dejarme por la noche
            Sin poder yo dormir, 
            me la paso cometiendo pendejadas
            
            Gaby, oh Gaby?
            Deseas que yo te cante la mar,
            los golfos grandiosos, grandiosos,
            grandiosos, pero ajenos a la claridad
 
            Tres minutos y 33 segundos bastaron al disco sencillo "Gaby oh Gaby"  para revolucionar la escena del rock parisino, debut mágico del cantautor y guitarrista Alain Baschung (aún usaba la «c» original de su apellido), guitarrista que a sus 32 años Francia entera idolatró por gestar la música de «Gaby oh Gaby», historia con juegos de rol y transformaciones en desliz beat de mareo:  
 
            Ya te he dicho que eres mucho más hermosa 
            que Mauricette, tan bella como un cohete 
            a punto de tronar con un cerillazo
            Ningún hombre podría resistirse a tu encanto,
            ¡Fuego, fuego, llamen a los bomberos!
            Hoy es viernes y me gustaría tanto que me amaran?
            Siento que voy a terminar con las sirenas de casa Chez Wanda
            
            Cuando en 1976 los estudios cinematográficos de Angers (donde en sus sótanos Roger Colman filmó La Caída de la Casa Usher, protagonizada por el monstruo del terror Vincent Price) accedieron abrir sus puertas para el primer disco de Alain Bushong "Ruleta Rusa", Boris Bergman llevaba dos años escribiendo textos a sus melodías
            Una de ellas se intitulaba "Suite para una tarde de Verano con el anfibio Max", y Bashung se la mostró en su guitarra comiendo en el restaurante Hayness, con el propósito de que desarrollaran una letra ingeniosa que les diera para bien alimentarse: 
            "¡Tengo hambre! Acabo de inventar esta canción pegajosa para que le pongas una muy buena lírica, comercial, y salgamos de pobres" 
            Bergman escribió buena parte de la canción sobre El anfibio Max, pero para cuando la disquera Mercury urgió entregaran una lista de temas para grabar en la primavera de 1977, Bashung rechazó todas las propuestas de su compañero por ser piezas "muy parecidas entre sí", incluyendo "Max el anfibio" Sin apoyo de la prensa, los directivos de la Mercury entraron en crisis y "Ruleta Rusa" fue un fracaso comercial al carecer de gancho comercial alguno
            No hubo tiendas ni estación radiofónica que se interesaran por "Ruleta Rusa" y Mercury detuvo el tiraje anticipado, exigieron a la mancuerna compositora una canción "jaladora" para lanzar como disco sencillo que apoyase y salvara el resto del producto
            Cuenta Bergman:
            "Nos impusieron las condiciones de esa grabación de rescate en el País de Gales con músicos de conservatorio, pero luego de largos días probando, nada satisfizo a la disquera y Bashung me preguntó desesperado si recordaba Suite para una tarde de Verano con el anfibio Max Sólo que el mantelito de papel donde la redacté se había cubierto de salsa catsup y mostaza, una frase era legible: Doy los buenos días? Alain reelaboró la música y traté de ser fiel a sus ideas para un nuevo texto que se convirtió en Gaby oh Gaby"
            
            Tú bien ya sabes cómo aquel tipo querría que me curase
y abandonara sus fomentos de aquel agosto en España

¡Yo siento como un vacío,
vuélveme a poner más Johnny Kidd!
Gaby, oh Gaby, 
no debiste haberme abandonado de noche

Sin dormir, me la paso haciendo puras pendejadas?
            
            Muerto el príncipe Alain Bashung, ¡viva "Gaby oh Gaby!"  

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