Acribillan a sacerdote y seminaristas en Guerrero; muere militante de la APPO en explosión

lunes, 15 de junio de 2009
México, D F, 15 de junio (apro)- Un sacerdote y dos seminaristas asesinados en Guerrero, un militante de la APPO fallecido durante una explosión y una multitudinaria marcha para exigir la renuncia del gobernador Eduardo Bours forman parte de los acontecimientos noticiosos ocurridos este fin de semana
Mientras se dirigían a una reunión pastoral, el sacerdote Habacuc Hernández Benítez y los seminaristas Eduardo Oregón Benítez y Silvestre González fueron acribillados a balazos por un comando armado
El crimen se cometió en el municipio de Ciudad Altamirano y está presente la sospecha de que se trató de un fuego cruzado entre el narcotráfico, precisó en rueda de prensa el arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco
"No sabemos hasta ahora como estuvieron las cosas, estamos prejuzgando y reflexionando en que vieron que eran unos jóvenes, había pasado un enfrentamiento y ellos iban en un carro, no se pararon", acotó
En otra noticia, un militante de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) falleció y 14 más resultaron heridos durante una explosión de cohetes en una manifestación conmemorativa
Mientras los militantes celebraran el tercer aniversario de ser desalojados del zócalo oaxaqueño, en el puente de la agencia municipal de Viguera un cohete prendió el tanque de gasolina de un automóvil y cubrió de fuego a dos vehículos más  
El siniestro ocurrió pasadas las diez de la mañana sobre la carretera internacional 190 El vehículo que provocó la explosión es una vagoneta Pointer blanca, placas RU-61-322
En otra manifestación, más de 5 mil sonorenses marcharon en Hermosillo para exigir castigo a los culpables del incendio de la guardería "ABC", que ha provocado la muerte de 46 niños
La marcha tuvo carácter silencioso Los padres de familia portaron pancartas con las leyendas: "Queremos justicia, basta de corrupción" y "habiendo muchos responsables, ¿porqué no hay detenidos?"
Con lágrimas en el rostro y fotos de las víctimas, los familiares exigieron la renuncia del gobernador de Sonora, Eduardo Bours, y un castigo para los dueños de la estancia infantil

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