Descenso al mundo de la ciberpederastia

sábado, 6 de junio de 2009

Luego de 21 meses de investigación, un policía cibernético logró penetrar una  red que distribuía pornografía infantil en internet?En sólo un año, sus integrantes habían distribuido más de 100 mil videos y fotografías de sexo explícito con bebés, niños y adolescentes Las autoridades aún tratan de establecer si las víctimas son mexicanas y si los detenidos tienen relaciones con grupos similares en Estados Unidos, Rusia, España, Chile, Colombia y Perú
 El 19 de julio de 2007, a las 14:18 horas, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) recibió una denuncia vía electrónica sobre la existencia de una presunta red de ciberpederastas dedicada a la distribución e intercambio de pornografía infantil
Dicho grupo, que actualmente cumple un segundo periodo de arraigo, logró distribuir en 2008 cerca de 100 mil videos e imágenes de sexo explícito en las que, en todos los casos, sin excepción, los sujetos activos son adultos y los pasivos niños y niñas desde recién nacidos hasta de 17 años de edad
         En aquel tiempo, el cibernauta que puso en alerta a la unidad de investigación cibernética de la PGJDF aportó una sólida pista, la dirección electrónica lobosiberiano6@yahoocommx que, 21 meses más tarde, en abril pasado, llevó a las autoridades de la procuraduría capitalina a ubicar y detener a siete integrantes de la organización que desde hace dos años, por lo menos, operaba en el Distrito Federal y en los estados de Hidalgo, Puebla, Veracruz, Aguascalientes y Yucatán
Actualmente, los agentes encargados de la investigación tratan de reunir evidencias para saber si los menores que aparecen en los videos y las fotografías son de origen mexicano y documentar legalmente que dicho grupo mantenía vínculos con redes de ciberpederastas de Estados Unidos, Rusia, España, Chile, Colombia y Perú
Con la dirección electrónica proporcionada por la parte denunciante y previa autorización del titular de la PGJDF, Miguel Ángel Mancera, para utilizar el simulador de conductas delictivas, es decir, asumir una identidad falsa (en este caso, un adicto a la pornografía infantil), uno de los policías cibernéticos se adentró en el mundo del sexo virtual en busca de establecer contacto con el usuario de la cuenta que dio lugar a la investigación
Luego de varios meses y de no pocos tropezones en el camino, el agente investigador por fin pudo entrar en contacto con el ciberpederasta identificado con el nombre de lobosiberniano6 Fue el principio de una relación virtual que fue consolidándose con el tiempo a través de un fluido intercambio de pornografía infantil y de comunidades o foros virtuales dedicados a la exhibición e intercambio de ese tipo de material
Este es un adelanto del reportaje que publica la revista Proceso en su edición 1701 que empezó a circular hoy 7 de junio

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