José Rivera, último estreno

lunes, 8 de junio de 2009
MÉXICO, D F, 3 de junio (apro)- José Rivera y su grupo La Cebra Danza Gay regresaron al foro de la sala Miguel Covarrubias de la UNAM para presentar sus estrenos Me voy a abrir el cuerpo ahora y We are family
Con una compañía prácticamente renovada en la que ahora baila una mujer y un muchacho transexual, Rivera recurrió a sus piezas ya conocidas: Bailemos a Mozart por los ángeles que se nos han ido (2001) y Antes de que amanezca (1998), repertorio obligado para conocer su obra creada --en su mayoría-- dentro de la veta de la temática homosexual
Militante perenne de esa causa, Rivera se ha destacado en el ambiente de la danza no por ser gay, sino por ser un creador tenaz, enérgico con sus bailarines y cuidadoso en su manera de ensayarlos Al mismo tiempo, él mismo es un bailarín muy interesante con una importante capacidad histriónica que lo podría llevar al teatro por poseer un buen manejo de voz, presencia escénica, talento para improvisar y la tendencia hacia la búsqueda de una dramaturgia corporal específica según el personaje que desarrolla
La parte gay la ha explotado desde el inicio del grupo, en 1996, para mostrarse como un marginal que se salvó a sí mismo a través de la danza, y así asumirse honrosamente homosexual en una sociedad profundamente machista Ahora, 13 años después, frente a una país todavía más machista y conservador, su discurso no ha perdido vigencia, pero formalmente podría ser aún más radical
Rivera tiene un gran sentido del espectáculo y sabe bien cómo erizarle la piel a todo mundo Está bien que en medio del páramo artístico en el que se encuentra una buena parte de los grupos independientes, haya alguien que se dedique de forma deliberada a ponerle los pelos de punta a los "fresas" que no se quieren enterar de que existe un mundo gay sórdido y arrabalero; mucho menos de que el sida acaba con millones de personas cada año y que en México ser homosexual es un estigma inevitable
Está más que bien que los transgénero, travestis, "locas" y todos los homosexuales puedan vivir honrosamente y bailar en una de las mejores salas del país Pero como el mismo Rivera ha reconocido, no existe la danza gay No es un género y no tiene cualidades específicas
En ese sentido, Rivera tiene mucho que dar en términos escénicos, y no obstante que se divierte enormemente con sus provocadoras escenas, la contundencia de la desnudez de los hombres besándose y tocándose de forma apasionada en su estreno Me voy a abrir el cuerpo ahora es tan literal e ilustrativo que borra cualquier posibilidad de involucrarse con el montaje Es demasiada realidad
Seguramente el coreógrafo quiere que sea así, pero ante el recuerdo de uno de sus espectáculos, donde se mostraba un baño de vapor en el que sucedía todo, pero no pasaba nada al mismo tiempo, o el solo Ave María Purísima (de prostitución y lentejuelas) que él mismo interpretaba, el programa presentado en la Covarrubias será mucho más sólido
Otro punto que hay que destacar es la fuerza que tiene Rivera en el foro El que en esta ocasión no baile --él dice que tiene que ver desde afuera sus obras--, le quita peso específico a la temporada; porque esencialmente él es la estrella del grupo y cada presentación de la compañía genera la expectativa de verlo en el escenario
Por último, si bien los espectáculos de Rivera "jalan" a todo tipo de público, sería conveniente advertir al público que Me voy abrir el cuerpo ahora no es un programa para niños o adolescentes Es estrictamente un espectáculo para adultos

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