Vals con Bashir

lunes, 3 de agosto de 2009 · 01:00
MEXICO, D F 29 de julio (apro)- El documental animado Vals con Bashir comienza con una pesadilla relacionada con la guerra, la cual se va desmenuzando poco a poco para dar paso a una realidad monstruosa, a la que quisiéramos no haber despertado
El documentalista Ari Folman platica con un viejo amigo suyo acerca de una pesadilla: sueña que 26 perros lo acosan con la intención de matarlo Escarbando un poco más en el significado de dicho sueño, ambos compañeros llegan a la conclusión de que es un sueño relacionado con la guerra en la que ambos participaron
Resulta que, en 1983, Israel participó en la invasión a Líbano, en la cual hubo una masacare en la ciudad de Beirut, en la que civiles palestinos fueron asesinados a sangre fría
Pero antes de cualquier conclusión moral, Ari confiesa que no recuerda nada de sus años durante la guerra Así, el cineasta visita a otros compañeros de guerra para reconstruir esa etapa de su vida
Ari descubre mucho de la naturaleza del ser humano y consigue recordar uno que otro pasaje, pero hay algo que no consigue recordar: ¿Qué ocurrió el día de la masacre en Beirut? Sus amigos no pueden recordarlo puesto que no estaban con él Entonces, Ari se lanza a otra búsqueda con exsoldados que vivieron, al igual que él, los hechos ocurridos en Beirut
Más allá de la historia personal de Ari, lo que la cinta consigue extraer de estas experiencias son preguntas fundamentales ¿Quién tuvo la culpa de la masacre? ¿Los altos mandos del ejército israelí sabían de esto? ¿Por qué nadie hizo nada cuando los cristianos libaneses comenzaron a disparar sobre civiles palestinos (niños, mujeres y ancianos)? ¿Qué ocurre internamente con el ser humano que cuando ocurren estas cosas entra en un estado de terrible negación?
Si bien en el documental se induce que el ejército israelí no participó de manera activa, se puede afirmar que fue prácticamente un observador pasivo que permitió el genocidio
El estilo animado de Vals con Bashir (Israel-Alemania-Francia-EU-Finlandia-Suiza-Bélgica-Australia, 2009) permite a Folman recrear los pasajes que sus amigos le narran, sin mencionar que ayuda a suavizar algunas atrocidades
La animación resulta un gran acierto, ya que redondea el trabajo de Folman: La masacre de Beirut parece una pesadilla, como la que experimenta al principio el amigo de Ari, pero es real Tan es así que, al final, la animación desaparece para dar cabida a escenas reales, un hecho escalofriante
Más que una película acusatoria, Vals con Bashir es una cinta que expone las debilidades y mecanismos de sobrevivencia del ser humano ante el horror   

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