Concierto para asesinar

sábado, 2 de enero de 2010

Casi tres décadas después del fallecimiento del expresidente chileno Eduardo Frei Montalvo, y tras siete años de investigaciones judiciales sobre las causas de su muerte, el 7 de diciembre pasado el juez Alejandro Madrid emitió un auto de procesamiento cuya conclusión es tajante: existió una operación de inteligencia concertaba para asesinar al exmandatario, quien encabezaba la oposición a la dictadura pinochetista.  El expediente del caso –al que este semanario tuvo acceso– revela que en el magnicidio participaron de manera concertada tanto agentes encubiertos del régimen militar como colaboradores cercanos del propio Frei Montalva.

SANTIAGO DE CHILE.- Los “aparatos represivos de la dictadura militar” de Augusto Pinochet aprovecharon que el expresidente Eduardo Frei Montalva necesitaba operarse una hernia hiatal para infiltrar a sus agentes en la Clínica Santa María –donde se realizó la intervención– con el propósito de provocarle una muerte lenta y aparentemente natural.

Esta es la principal conclusión del auto de procesamiento dictado el pasado 7 de diciembre por el juez Alejandro Madrid, quien documenta la causa de la misteriosa muerte del destacado político chileno ocurrida el 22 de enero de 1982.

Madrid sostiene en su dictamen que a Frei Montalva “le fueron inoculadas substancias tóxicas que, aplicadas en pequeñas dosis y de manera espaciada, deprimen el sistema inmunológico y favorecen la aparición de las denominadas bacterias oportunistas. Ello ocasionó la muerte del exmandatario”.

En diciembre de 2004 el juez ordenó la exhumación de los restos de Frei Montalva con el propósito de hacerle peritajes toxicológicos, pues la autopsia practicada al cadáver estuvo llena de irregularidades.

 

Este es un adelanto del reportaje que se publica en la edición 1731 de la revista Proceso, ya en circulación.

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