Pagamos para que nos vean...

sábado, 2 de enero de 2010

Cifras multimillonarias de los presupuestos que ejercen los gobiernos de los estados –priistas, panistas o perredistas– son usadas para financiar telenovelas, sobre todo de Televisa. Bajo la fórmula de “publicidad integrada”, y con el pretexto de la promoción turística, los mandatarios estatales pagan grandes sumas del erario a las televisoras para que en algunas partes de las historias se mencionen sus nombres o aparezcan sus fotos. Y esto ocurre sin que la Secretaría de Gobernación vigile los contenidos ni aplique las sanciones establecidas en la Ley Federal de Radio y Televisión.


Con recursos públicos que no son auditados y sin ningún extrañamiento por parte de la Secretaría de Gobernación, los gobernadores de todos los partidos ya encontraron otra fórmula para la promoción personal en la pantalla, al margen de las prohibiciones de la ley: financiar telenovelas y aparecer como parte de la “publicidad integrada” en los melodramas que se transmiten en Televisa y, en menor medida, en TV Azteca.

Ya no se trata sólo de grabar infomerciales para los noticiarios estelares o de comprar entrevistas y menciones en los programas de espectáculos, al estilo del gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto. Ahora la nueva fórmula para promover a los mandatarios es negociar en “paquete” la grabación de telenovelas en sus entidades, bajo el pretexto de la promoción turística, al tiempo que los políticos son mencionados “casualmente” en alguna parte de la trama, sus fotos se ven en varios capítulos y dan el “banderazo” del inicio de la historia, como si se tratara de una nueva obra pública del gobierno.

A este modelo se le llama “publicidad integrada” y su principal impulsor es el vicepresidente de Comercialización de Televisa, Alejandro Quintero Íñiguez, el mismo accionista de TV Promo, empresa que opera como broker (intermediario) del consorcio.

 

Este es un adelanto del reportaje que se publica en la edición 1731 de la revista Proceso, ya en circulación.