Las 12 juanitas de San Lázaro

jueves, 21 de enero de 2010

MEXICO, D.F., 21 de enero (apro-cimac).- El machismo en los partidos políticos provocó el déficit en la representación femenina en la Cámara de Diputados, donde sólo quedan 126 diputadas de las 138 que fueron electas. 

           En San Lázaro, los partidos utilizaron a las mujeres para imponer, vía solicitud de licencia, suplentes hombres que atienden intereses de grupo o de empresas televisivas, ignorando la decisión de las y los electores que votaron el pasado 5 de julio para elegir a su diputada.

         Así quedó de manifiesto con la salida de 12 diputadas, a las que se les otorgaron sus licencias en octubre de 2009, mientras que a las otras 10, la Comisión Permanente avaló su salida a fines de diciembre y principios de enero.

          Luego de aprobar 12 licencias, el pasado 13 de enero, en votación económica, las y los legisladores negaron la separación de la legisladora perredista Olga Luz Espinoza, con lo que queda pendiente una solicitud: la de la priísta Yulma Rocha Aguilar.

           La directora de la organización civil Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, Daphne Cuevas Ortiz, afirmó que algunas de las mujeres que solicitaron licencia no tenían trayectoria política o social y que, en algunos casos, guardan relaciones de parentesco o laborales con sus suplentes.

          A su vez, la diputada Enoé Uranga lamentó en su momento que las mujeres sirvieran de “prestanombres para dar el paso a sujetos que fueron incapaces de ganarse el lugar en las urnas”.

            Por el PVEM, cuatro legisladoras se separaron de su cargo: la primera en hacerlo, el 29 de octubre de 2009, fue Katia Garza Romo, para dejar en su lugar a su marido, Guillermo Cueva Sada, empresario de Nuevo León y primo de la diputada plurinominal también por ese partido, Ninfa Salinas Sada, hija de Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca.

          Luego, el 22 de diciembre salió Mariana Ivette Ezeta Salcedo, del PVEM, que dejó a su hermano Carlos Alberto Ezeta Salcedo, quien fue consejero de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) y es el operador de la llamada “Ley Televisa”.

          Mientras, Laura Elena Ledesma Romo, del PVEM, dejó en su lugar a Maximino Alejandro Fernández Ávila, quien en 2005 fue presidente del Comité Directivo Estatal de ese partido en Veracruz, cargo por el que fue  considerado un “arribista”, al no contar con el requisito de la residencia. También ha sido diputado local por el Distrito Federal. Es nieto de Maximino Ávila Camacho y sobrino de Manuel Ávila Camacho.

         Carolina García Cañón, del PVEM, quien fue designada por el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto como jefa de Vinculación Estratégica del Instituto Mexiquense del Emprendedor, será relevada por Alejandro del Mazo Maza, hijo del exgobernador mexiquense Alfredo del Mazo y hermano del priísta Alfredo del Mazo Jr, actual alcalde de Huixquilucan.

         El suplente de García Cañón, no estará sólo, ya que ese mismo día se otorgó licencia a la diputada del Partido Nueva Alianza (Panal), Karla Daniela Villarreal Benassini, quien dejó su lugar a Gerardo del Mazo Morales, sobrino de Alfredo del Mazo y primo de los otros dos priístas.

          Por el PRI, Ana María Rojas Ruiz, cedió su lugar a Julián Nazar Morales, líder de la Comisión Nacional Campesina (CNC) en Chiapas,

exdiputado federal por la misma entidad y líder de la bancada chiapaneca del PRI en San Lázaro.

          El pasado 5 de enero otras dos priístas se fueron: Sara Gabriela Montiel Solís, legisladora por San Luis Potosí, dejó en el cargo a su esposo Enrique Salomón Rosas Ramírez, actual delegado del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, quien se molestaba cada vez que se le preguntaba por las “trampas” para beneficiarse a mediano plazo con una diputación federal.

          También abandonó su cargo Angélica del Rosario Araujo Lara diputada por Yucatán, quien dejó a Efraín Ernesto Aguilar Góngora. Ella  buscará la candidatura a la alcaldía de Mérida.

           En el caso del PAN son dos las licencias otorgadas a legisladoras por el estado de Tlaxcala: Oralia López Hernández, quien fue sustituida por Humberto Agustín Macías Romero, y María Elena Perla López Loyo, cuyo suplente es Nazario Herrera Ortega.

          Al respecto, el diputado Carlos Alberto Pérez Cuevas, señaló que las dos mujeres buscarán una candidatura para contender en las elecciones del próximo 4 de julio en su estado. La representación de Tlaxcala en San Lázaro quedó integrada por cuatro hombres.

           La baja de mujeres en la Cámara de Diputados se ha dado en todos los partidos. El PRD, PT y Panal tienen una cada uno.

          El pasado 22 de diciembre se aprobó la licencia de la diputada por el PT Anel Patricia Nava Pérez, quien dejó en su lugar a Alfonso Primitivo Ríos Vázquez, uno de los fundadores del PT.

          Ríos Vázquez fue regidor durante una de las dos presidencias municipales que administraron los petistas en Durango. Fue diputado local y federal y candidato a diputado en las pasadas elecciones, cuando fue acusado de prestarse a una jugada política.

          El 5 de enero, fue aprobada la licencia de María Guadalupe Silerio Núñez, diputada por el PRD en Durango, quien será sustituida por Marcos Carlos Cruz Martínez; exdiputado federal y senador.

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