Rectifica Gómez Mont: la alianza PAN-PRD puede ser democrática

viernes, 22 de enero de 2010

MEXICO, D.F., 22 de enero (apro).- Ante el escándalo que produjeron sus declaraciones de comparar las alianzas interpartidistas con la defraudación electoral, justo cuando el Partido Acción Nacional (PAN) las negocia con la izquierda, el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, rectificó y dijo que las coaliciones son democráticas cuando buscan objetivos que los obligan ante los ciudadanos.

            Inclusive comparó la coalición que busca el PAN con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) con la alianza entre los partidos Socialista y Demócrata Cristiano que gobernaron ese país desde que terminó la dictadura de Augusto Pinochet.

“El mundo ha dado ejemplos de coaliciones muy estables: Chile fue gobernado por una mixtura muy parecida a la que hoy se puede plantear, por ejemplo, en el PAN y el PRD, cuando los demócrata-cristianos se aliaron con los socialistas para la alternancia del poder y para la transformación del sistema chileno”, expuso.

            “El chiste es que (una coalición) se traduzca en una obligación concreta para sacar adelante una agenda en los espacios de poder que asignen los ciudadanos”, expuso el funcionario, quien aclaró que sostiene las declaraciones que hizo ayer ante la comunidad de El Colegio de México, en el sentido de que las coaliciones deben tener un efecto de gobierno.

            “Así pues, si una agenda persigue la transición democrática de una entidad, la conformación de poderes judiciales independientes, fortalecer  un esquema de transparencia y rendición de cuentas, mejorar la calidad de vida de los ciudadanos,  establecer cómo se quiere mejorar la calidad de vida de los ciudadanos,  avanzar en la modernización política, económica y social de esos ciudadanos, que sólo sepan (sic) sólo puede ser democrática y ajustarse a la ley si los que la postulan están dispuestos a cumplir esos compromisos.”

            En una declaración en la Secretaría de Gobernación, Gómez Mont explicó que en una alianza electoral las partes se respetan el derecho de diferir en ciertos puntos de la agenda, pero están obligados a converger sea cual sea el resultado, en propiciar aquello en lo que coinciden, y eso fue lo que –subrayó-- dijo ayer en El Colegio de México.

“Así vistas, las alianzas electorales son democráticas y son positivas, porque dejan en el ciudadano juzgar qué es lo que quiere y  qué es lo que decide. En ese sentido son democráticas, de otra manera no lo son. Eso fue lo que dije y lo que hoy sostengo, nada más para que no existan dudas al respecto.”

            A pregunta expresa de si esta definición corresponde a las alianzas que el PAN negocia con los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y del Trabajo (PT), Gómez Mont respondió que no conoce que se haya conformado todavía alguna de ellas.

“Entiendo que existen pláticas. Yo lo que digo es que, por ley  y por respeto a los principios democráticos, una alianza sólo puede ser democrática si las partes expresamente se obligan a empujar una agenda de transformación y resuelven, sea cual sea el resultado de la elección, avanzar juntos en esa lucha. Una alianza desdibujada que no implica una oferta política al electorado no es democrática”, subrayó.

Y luego de poner el ejemplo de Chile, el funcionario expuso: “O sea, si hay convergencia en los objetivos, se pueden generar coaliciones estables y honestas frente a los ciudadanos. Si no está clara cuál es la agenda, en mi opinión no es una alianza que cumpla con los requisitos democráticos que la Constitución, la ley y los principios democráticos exigen”.

--¿Cuál es la definición, entonces, de la búsqueda de una alianza que busque únicamente derrocar a un poder que existe?

--Yo creo que el que busca una transformación de las estructuras  del poder sin agenda anda perdido. La política sin agenda, la política sin sentido, la política sin misión, no es la mejor; la política tiene que servir para sacar  adelante ideas y sacar adelante valores. Cualquier alianza que pueda ser democrática en ese sentido tiene que poner por delante de los ciudadanos una agenda política. Sólo así es una alianza democrática.