Ante la Independencia, la Iglesia cambia de bando

sábado, 23 de enero de 2010

MÉXICO, D.F., 23 de enero (Proceso).- La Iglesia católica en México no sólo niega que Hidalgo y Morelos hayan muerto excomulgados y le atribuye “inspiración cristiana” a la Independencia y a la Revolución: ahora quiere que la SEP “rectifique” los libros de texto, pese a que las fuentes históricas la contradicen. El exdiputado Alfonso Suárez del Real y la iglesia Luz del Mundo acusan a la jerarquía católica de pretender tergiversar los hechos para “lavar su imagen”.

¿Los sacerdotes Miguel Hidalgo y Costilla y José María Morelos y Pavón murieron excomulgados por la jerarquía católica de su tiempo, que se opuso a la lucha de independencia y condenó a la nueva nación? Esta interrogante levanta polémica en vísperas de celebrarse el bicentenario de la Independencia de México.

         Con miras a los festejos patrios, la pasada legislatura en la Cámara de Diputados propuso que el gobierno mexicano pidiera formalmente al Vaticano que levantara los edictos de excomunión a estos héroes.

         Sin embargo, en diciembre pasado, los nuevos diputados federales dieron marcha atrás a la propuesta, ya que la arquidiócesis de México, mediante un “dictamen histórico” elaborado ex profeso, los convenció de que Hidalgo y Morelos no murieron excomulgados, sino en el seno de la Iglesia, que apoyó su lucha independentista, los confesó antes de ser fusilados y además dio cristiana sepultura a sus cuerpos decapitados.

         A raíz de su fallo, ahora la Iglesia está pidiendo a la Secretaría de Educación Pública (SEP) que ajuste sus libros de historia a su versión. Por lo pronto, Alonso Lujambio, titular de la SEP, estudia la posibilidad de llevar a cabo las modificaciones que quiere la jerarquía católica.

         Tales pretensiones, empero, han levantado la protesta de quienes sostienen que Hidalgo y Morelos sí murieron excomulgados debido a que la Iglesia apoyó a la monarquía española, condenando la Independencia de México. Sólo que ahora, dicen, la jerarquía intenta “tergiversar” la historia con el fin de limpiar su imagen.

 Extracto del reportaje que publica la revista Proceso en su edición 1734 que está en circulación. 

Comentarios