Slim prepara el adiós

sábado, 23 de enero de 2010

MEXICO, D.F., 23 de enero (Proceso).- El presidente de Grupo Carso no parece dispuesto a seguir esperando que Felipe Calderón cumpla su promesa de allanarle el camino hacia el triple play, por el apoyo que le brindó el tercer hombre más rico del mundo en pleno conflicto postelectoral de 2006. La advertencia fue hecha desde entonces: el holding podría salir de México y mudarse a Brasil. La reestructuración de América Móvil para absorber Carso Global Telecom y Telmex Internacional es el primer paso.

Con más de tres años a la espera de que las autoridades de la SCT autoricen el cambio de su título de concesión para permitirle la entrada al mercado de triple play en México, el magnate Carlos Slim inició este 2010 con una contraofensiva empresarial que puede desembocar en la ruptura con el gobierno de Felipe Calderón y el traslado del gigantesco holding a Brasil, el segundo país donde tiene el mayor número de suscriptores de telefonía fija y móvil (42 millones), después de México (59.5 millones).

La ruptura cumpliría con la advertencia que el propio Slim le planteó a Calderón la noche del 4 de septiembre de 2006, en plena crisis postelectoral. En aquella ocasión, el magnate le advirtió al entonces presidente electo que si su gobierno le impedía ingresar al mercado de la televisión restringida –clave para los servicios de triple play– retiraba sus inversiones de México y las concentraba en otro país de América Latina.

Los compromisos derivados del Acuerdo de Convergencia, publicado en el Diario Oficial el 5 de octubre de 2006, no se han cumplido. Por el contrario, las recientes licitaciones de las bandas 1.7 y 1.9 Mhz para los servicios de telefonía celular de cuarta generación (cuádruple play) tienden a beneficiar a Televisa y a Nextel, competidores de Telmex; la licitación de la red de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad está direccionada para beneficiar a Telefónica, el adversario más importante de las empresas de Slim, y apenas el 14 de diciembre de 2009 el gobierno de Calderón le otorgó la concesión por 664.5 millones de pesos a Axtel, empresa rival de Telmex, para construir la infraestructura informática que originalmente serviría para la creación del Servicio Nacional de Identificación Personal (SNIP).

La primera señal de la contraofensiva de Slim se dio a conocer el 14 de enero de este año. Su filial América Móvil (con 250 millones de suscriptores en 18 países) anunció una reestructuración para intercambiar acciones y absorber a Carso Global Telecom (Telecom) y a Telmex Internacional. Sólo en México, Telmex y Telcel continuarán operando de manera separada.

Considerando los países en los que opera, América Móvil se convertirá en el cuarto holding de telecomunicaciones a nivel mundial, por debajo del gigante China Mobile, con 518 millones de usuarios; de la inglesa Vodafone, con 303 millones, y muy cerca de la española Telefónica, con 268 millones de usuarios. América Móvil tiene presencia en América Latina y siete naciones de Europa. La reestructuración le permitiría desplazar a la alemana Deutsche Telekom y la colocaría en posición de competencia en telefonía fija en todo el continente.

Con excepción de México, las empresas de Carlos Slim pueden dar los servicios convergentes de audio, internet y televisión restringida (triple play) en las otras naciones donde operan, especialmente en Brasil, país que se transformará en el mercado más importante para el grupo, de acuerdo con los análisis de las consultoras Acciones y Valores Banamex e Ixe.

De concretarse esta integración, Brasil representará el 32.1% de sus ingresos, seguido por México con 29% y Colombia con 9.4%, según James Rivett, analista de Acciones y Valores Banamex.

Extracto del reportaje que se publica en la edición 1734 de la revista Proceso que está en circulación.

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