Caso Cabañas: investigación bajo sospecha

miércoles, 27 de enero de 2010

MÉXICO D.F., 27 de enero (apro).- La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) justificó hoy su error de involucrar a un interno del reclusorio Oriente con el escolta que participó en la agresión contra el futbolista del América y de la Selección de Paraguay, Salvador Cabañas, quien, ahora se sabe,  era cliente asiduo al Bar Bar.
    En declaraciones al noticiario matutino de Televisa Primero Noticias, el subprocurador de Averiguaciones Previas Desconcentradas de la PGJDF, Luis Genaro Vázquez, admitió que Eduardo García Alanís El Paco o El Contador se encuentra recluido desde el pasado 10 de enero en el reclusorio Oriente de esta ciudad, por lo que nunca pudo estar la madrugada del lunes 25 en el Bar Bar.
La víspera, el mismo funcionario había dicho en conferencia de prensa que García Alanís era el escolta que protegió la salida del antro de José Jorge Balderas Garza, el presunto autor material del balazo que tiene en el hospital al delantero del América,
Y dijo algo más: que el escolta había sido detenido en los primeros días de enero por la policía capitalina por portación de arma y que, por tratarse de un delito federal, fue puesto a disposición de la Procuraduría General de la República (PGR).
En la entrevista con Televisa, el subprocurador de Averiguaciones Previas Desconcentradas corrigió su primera versión, con el argumento de que el retrato hablado digital que se entregó a la prensa muestra grandes parecidos entre ambos personajes, pero que no son la misma persona.
"El comparativo entre el rostro de Eduardo García Alanís y el retrato hablado digital que se realizó a raíz de la distribución del video muestra que sí hay un gran parecido con el sujeto identificado como El Paco o El Contador, pero no se trata de una misma persona”, aclaró.
En lo que si no hay dudas, dijo el funcionario, es en la identidad del empresario José Jorge Balderas Garza y presentó como evidencias la credencial de elector, la licencia de conducir y los registros de dos cuentas bancarias con ese nombre.
Luis Genaro Vázquez confirmó también que dicho sujeto, a quien ya se busca dentro y fuera del país, usaba otros nombres, como anticipó un día antes la exBig Brother, Silvia Irabién, quien este miércoles se presentó a rendir su declaración, a petición de la propia PGJDF.
En su comparecencia ante el Ministerio Público, la exmodelo reveló que conoció hace cinco años al padre de su hija en el Bar Bar, con el nombre de Jorge Díaz Treviño.
Añadió que García Alanis o Díaz Treviño era cliente asiduo a ese antro y que se ostentaba como empresario del autotransporte en el estado de Sinaloa.
Al salir, en conferencia, Silvia Irabién calificó a Díaz Treviño como una persona tranquila a la que nunca le vio rasgos de violencia..
Mencionó que nunca antes había visto al escolta de Jorge Díaz Treviño, a quien las autoridades capitalinas identifican con los sobrenombres de El Paco o El Contador.

Líneas de investigación

En la entrevista con Primero Noticias, Luis Genaro Vázquez aceptó que dentro de las líneas de investigación que siguen, el lío de faldas se ha ido desdibujando.
Explicó que Diana Hernández Díaz, la bailarina cubana que  aparece en el video al lado del escolta del presunto agresor de Cabañas, no tiene nada que ver con el incidente.
“La presencia de la bailarina cubana es circunstancial' porque se trataba de una cliente asidua al Bar-Bar”.
Según el subprocurador de Averiguaciones Previas Desconcentradas de la PGJDF, ella refirió en su declaración que, como se aprecia en el video, sostuvo una conversación con El Paco y que éste la abrazó.
Además, reconoció que estuvo en la mesa de El JJ y de El Paco, pero que fue un encuentro circunstancial porque cada quiien llegó al Bar Bar por su lado.
“No hay en realidad una línea de investigación sólida que apunte a que ella es la causa de la discordia", señaló.
De lo que no tiene duda el funcionario es que el móvil de la agresión fue una discusión entre el probable responsable y Salvador Cabañas en el baño, aunque hasta ahora ignora el motivo o el tema.
    Esta hipótesis se cae, sin embargo, con la declaración ministerial de la bailarina cubana, Diana Hernández Díaz, quien dijo que no hubo discusión alguna entre Cabañas y El JJ.
Refirió que tuvo contacto con el cuñado del futbolista, pero fue un intercambio de palabras amistoso, situación que no agradó del todo a Balderas; sin embargo, tampoco derivó en ninguna otra situación.
En relación con los trabajadores del antro, Luis Genaro Vázquez confirmó que incurrieron en un  delito al modificar la escena del atentado: mencionó que éstos confesaron haber lavado los baños después del incidente e, incluso, que utilizaron botellas de tehuacán a presión y echaron cloro al charco de mancha hemática para lavar la sangre, por lo que el lugar de los hechos quedó alterado.
Aún así, comentó que fue posible encontrar manchas hemáticas en la pared que corroboran que en dicho lugar fue agredido Salvador Cabañas.
Hasta ahora, la PGJDF ha declarado a 17 empleados del Bar Bar, entre ellos tres bailarinas.
Según Luis Genaro Vázquez, la situación jurídica de algunos de ellos cambiará de testigos a indiciados en cualquier momento.
Por la tarde, el vocero de la PGJDF René Hernández Cueto, intentó lavar la imagen de la dependencia al manifestar que ésta ha trabajado profesionalmente en el seguimiento del caso Cabañas.
"La investigación que lleva en curso la Procuraduría va sobre bases sólidas, en una dirección correcta y esperamos pronto tener resultados", indicó.

Cabañas, cliente VIP del Bar Bar

En otra entrevista, el subprocurador de Averiguaciones de la PGJDF reveló que el delantero de la selección de Paraguay era asiduo visitante al bar donde fue lesionado de un disparo en la cabeza.
"Tenemos noticias de que el futbolista acostumbraba a ir a ese centro nocturno", dijo.

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