La OSN y Ópera del INBA durante 2010

miércoles, 27 de enero de 2010
MÉXICO, D.F., 27 de enero (Proceso).- La Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), conducida por Carlos Miguel Prieto, comenzó su temporada con un programa atractivo este 24 de enero: la Tocata de Revueltas, el Concierto de violín de Chávez con Cuauhtémoc Rivera y la Sinfonía fantástica de Berlioz. Por su parte, las actividades para este año de la Compañía de Opera del INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes), dirigida por Alonso Escalante, arrancarán el 11 y 14 de febrero con Tata Vasco, del compositor mexicano Miguel Bernal Jiménez, celebrando el centenario de su natalicio, con escenografía y vestuario de Sebastián. Ambos adelantaron a Proceso su programa de trabajo para 2010. Prieto, quien además está dirigiendo en España a la Orquesta de Extremadura, donde en cada concierto programa al menos una obra mexicana, dijo: “Habrá una temporada muy variada y completa, tanto en obras como en solistas y directores huéspedes, muy interesante y de alto nivel. Hemos invitado a artistas de mucho renombre, así como a jóvenes solistas que empiezan a hacer carrera con las grandes orquestas. Por tratarse de un año con aniversarios nacionales, hemos programado en cada concierto por lo menos una obra mexicana: cerca de 50 obras de alrededor de 45 compositores, cosa que es completamente inédita en nuestro país. Una docena de esas obras serán estrenos mundiales; se comisionaron hace un par de años por la OSN para conmemorar este año tan especial.” Ellas son: Concierto de chelo de Mario Lavista (solista Carlos Prieto), Concierto de dos arpas de Armando Luna (con Mercedes Gómez y Janet Paulus), Concierto de clarinete de Eugenio Toussaint (con Eleanor Weingartner), Obra para fagot y Orquesta de Jorge Torres-Sainz (con Wendy Holdaway), Obra sinfónica de Federico Ibarra, Obra sinfónica de Ana Lara, y Khronos, obra sinfónica de Alexis Aranda; además, composiciones de Armando Lune y Jorge Torres, entre otros. –¿Y como director? –Este año será mi presentación como director huésped con una de las más grandes orquestas del mundo, la de Chicago, con la que haré dos semanas de temporada. Un gran compromiso y un gran honor. La primera, en mayo, tiene música de Silvestre Revueltas, el estreno mundial de un concierto de chelo con Yo-Yo Ma, y una Sinfonía de Shostakovich; y la segunda semana será en septiembre con un programa 100% mexicano. –¿Alguna sorpresa para el verano? –¡Sí, claro! En este año empezamos con la Orquesta de Minería un ciclo Mahler que tomará dos veranos; la ejecución de todas sus sinfonías y obras orquestales. Un sueño para cualquier orquesta y el público. Y con la OSN haremos obras del repertorio mexicano que nunca he dirigido antes, como Caballos de vapor, de Carlos Chávez, obras de Candelario Huízar, Manuel M. Ponce, Revueltas, Luis Sandi, Blas Galindo. –¿A qué solistas y directores invitará este año? –Prefiero no detallar nombres porque realmente son muchísimos, a todos les pedimos que hagan clases maestras, conferencias y actividades didácticas, y aceptaron todos felices. Este es un trabajo muy fuerte, laborioso y formativo para todos los involucrados. Debemos estrenar obras, no hay como estar conectado con lo que se está escribiendo hoy; las orquestas no deben ser museos sino organismos vivos. Además hay muchos reestrenos: obras que tuvieron mucho éxito hace décadas y quedaron olvidadas. –¿El Bicentenario impactará de alguna forma las actividades de la OSN? ¿Se unirá esta orquesta a los festejos? –Claro que sí, es lo que nos motivó a programar por lo menos una obra mexicana por semana, todo el año. Les hemos pedido incluso a los directores huéspedes que aprendan obras mexicanas para no romper la continuidad. Tendremos programas enteros, ya sea de temporada o didácticos, que tienen temas específicos: por ejemplo un Programa revolucionario, el 21 de noviembre. –¿Ya volverán a Bellas Artes? –Sí, este año, pero mientras estaremos en el Centro Nacional de las Artes hasta finales de junio; y desde septiembre, si los trabajos de remodelación del Palacio de Bellas Artes lo permiten, regresamos a nuestra sede, esperando sea una sorpresa agradable la remodelación. Asimismo, seguiremos saliendo a provincia con frecuencia, como se hizo en 2009, procurando hacer honor al nombre Sinfónica “Nacional”. La respuesta del público en el interior del país ha sido muy, muy estimulante. –¿El presupuesto para este año? –¡Nunca alcanza! Pero han respetado nuestro deseo de buscar la excelencia, cosa que les agradezco a las autoridades, en especial a Teresa Vicencio y a Sergio Ramírez Cárdenas. Han respetado la autonomía de la OSN y nos han apoyado al no cambiarnos ni uno sólo de nuestros planes de 2009. En cuanto a 2010, se vislumbra muy atractivo, cosa que no quiere decir que haya un gasto innecesario. Buscamos muchos mecanismos creativos para traer solistas y directores pagándoles cuotas que sean sensatas. A su vez, informó el maestro Escalante: –Luego el estreno mundial de la ópera Únicamente la verdad, de la mexicana Gabriela Ortiz, en coproducción con el festival del Centro Histórico. –Carmen de G. Bizet, La Cenerentola de G. Rossini, Fidelio de Beethoven y La bohéme de G. Puccini. Asimismo, reposiciones de algunos de estos títulos en el Festival Internacional Cervantino y en el Festival Internacional de Música de Morelia. –Apoyo para la realización del Concurso Nacional de Canto Carlo Morelli, así como las eliminatorias latinoamericanas del certamen internacional Competizione dell’opera. –¿Y respecto a directores y solistas invitados para este año? –Cantantes: Fernando de la Mora, Arturo Chacón, Diego Torre, Olivia Gorra, María Alejandres, Guadalupe Paz, entre otros. Directores: Fernando Lozano, José Areán, Ivan Anguélov. Directores de escena: David Attie, Mario Espinosa, Juliana Faesler, Mauricio García Lozano y Luis Miguel Lombana. –¿Se unirá la Ópera a los festejos del Bicentenario? –Sí, desde luego. Nuestra participación tendrá lugar mediante obras de compositores mexicanos en dos títulos de la temporada. Haremos una gala en septiembre, que reunirá a algunos de nuestros mejores cantantes en un magno concierto celebratorio y un título que pretendemos suscite la reflexión: Fidelio, de Beethoven, con el tratamiento conceptual que abordará Mauricio García Lozano, director de escena. –¿Cómo está el presupuesto para este año? –Nunca es suficiente para todas las actividades que quisiéramos hacer. Estamos buscando, desde el año pasado, patrocinadores y aliados para hacer posibles todas las actividades planeadas. Este texto se publica en la edición 1734 de la revista Proceso que se encuentra en circulación

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